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Liga Mx 2026: tigres al borde del desmantelamiento por Ángel correa

Liga MX 2026: Tigres se tambalea; a la inminente salida de Ángel Correa se suma el riesgo de perder a otro titular clave

La calma en Tigres duró poco. Cuando el club aún no termina de asumir que Ángel Correa está prácticamente con un pie fuera de la institución, otro futbolista que se ganó la titularidad en tiempo récord podría seguir el mismo camino. El proyecto encabezado en la cancha por Guido Pizarro comienza a verse seriamente vulnerado ante la posibilidad de un desmantelamiento del once base.

Ángel Correa, el fichaje bomba que llegó a Monterrey hace apenas un año, vive sus últimos días como jugador felino. El campeón del mundo con Argentina en Qatar 2022, considerado por buena parte de la afición como el futbolista más determinante del plantel, evalúa cerrar su etapa en la Liga MX para volver a su país y vestirse con la camiseta de River Plate.

El club argentino ya se mueve entre bastidores para asegurarse los servicios del atacante. La operación, sin embargo, está lejos de ser sencilla. Tigres no tiene intención de dejar ir a su máxima figura a cualquier precio, y la directiva se aferra a la cláusula de rescisión como principal herramienta de negociación. La idea de River pasa por alcanzar un acuerdo para abonar solo una parte de esa cláusula y estructurar el resto mediante variables o pagos diferidos, con tal de hacer viable el traspaso.

Para Tigres, la posible partida de Correa significaría perder al futbolista que marca diferencias en el último tercio de la cancha. Sus desmarques, su capacidad para desequilibrar uno contra uno y su experiencia en el más alto nivel europeo le daban al equipo un salto competitivo difícil de reemplazar en el corto plazo. De concretarse su salida, el club regiomontano estaría obligado a acudir otra vez al mercado por un jugador de jerarquía similar, algo que implica tiempo, inversión y riesgo deportivo.

Pero la preocupación no acaba ahí. En paralelo al caso Correa, el nombre de Rômulo Zwarg también ha comenzado a sonar con fuerza fuera de México. El mediocampista, que llegó a Tigres en enero de 2025 y se consolidó rápidamente en la estructura del equipo, ha despertado el interés de un histórico del futbol brasileño: Cruzeiro.

Según la información que ha trascendido, el conjunto de Belo Horizonte mantiene al jugador en su lista de objetivos por expreso pedido de su entrenador, Arthur Jorge. El técnico habría señalado la necesidad de reforzar la zona del mediocampo con un perfil capaz de ofrecer equilibrio, intensidad en la recuperación y salida limpia de balón, características que encajan plenamente con lo que ofrece Rômulo.

Por ahora, no existe una propuesta formal sobre la mesa de Tigres, pero la amenaza es real. Cruzeiro cuenta con músculo financiero suficiente para encarar una operación de mediano o alto costo. Recientemente, el club brasileño cerró una contratación cercana a los 30 millones de dólares, demostrando que está dispuesto a invertir fuerte para consolidar su proyecto deportivo. En ese contexto, una ofensiva por Zwarg no sería descabellada.

De acuerdo con las estimaciones de mercado, el valor actual de Rômulo Zwarg ronda los 6 millones de euros. Esa cifra, vista desde México, abre un escenario de reflexión para la directiva felina. Por un lado, el monto podría representar una venta razonable desde el punto de vista económico; por otro, la pérdida deportiva sería considerable, sobre todo si se suma a la probable marcha de Correa. Tigres quizá solo contemplaría su salida en caso de recibir una oferta que rebase claramente ese valor y permita reinvertir en un sustituto de garantías.

Aunque sus números de goles y asistencias no llaman tanto la atención como los de un atacante, el peso de Rômulo en el esquema es incuestionable. Su trabajo silencioso en la recuperación, su capacidad para cerrar espacios, ofrecer coberturas y sostener al equipo cuando se lanza al ataque lo han convertido en una pieza estratégica. Además, su versatilidad para actuar como mediocampista de contención, interior o incluso adaptarse como defensa central en momentos de emergencia lo vuelve un recurso muy valioso para cualquier entrenador.

Esta doble amenaza de salidas -Correa en la delantera y Zwarg en el mediocampo- deja a Guido Pizarro en una situación compleja como líder y referente del vestidor. El capitán ha sido durante años el eje que ordena y equilibra al equipo, pero ver cómo se desarma el núcleo titular alrededor suyo puede obligarlo no solo a redoblar esfuerzos dentro de la cancha, sino también a asumir un papel todavía más fuerte como guía de los nuevos elementos que lleguen.

Desde la perspectiva táctica, la posible marcha de ambos jugadores obligaría a replantear el modelo de juego. Sin Correa, Tigres perdería desequilibrio entre líneas y capacidad de asociarse en corto con los mediocampistas ofensivos. Sin Rômulo, el equipo quedaría con menos herramientas para sostener la presión, corregir pérdidas y proteger a la defensa. La consecuencia podría ser un equipo más partido, más vulnerable en transición y con menos recursos para dominar los partidos a través de la posesión y la intensidad.

La dirección deportiva tendrá que anticiparse a este escenario. No basta con encontrar «parches» para cubrir huecos; se trata de identificar refuerzos que encajen en la idea futbolística y que, además, lleguen en condiciones de competir por un puesto de inmediato. Tigres se ha acostumbrado en la última década a pelear por títulos y a contar con planteles repletos de figuras. Perder a dos titulares en un mismo mercado pondría a prueba esa capacidad de reacción.

Otro punto clave será la gestión del vestidor. Un proceso de renovación repentina puede generar incertidumbre y afectar la confianza del grupo. Jugadores que tenían roles secundarios podrían ver una oportunidad para ganar protagonismo, pero también sentir presión por llenar vacíos importantes. En este contexto, la figura de Pizarro y de otros veteranos se vuelve fundamental para mantener la calma, reforzar la identidad del equipo y transmitir la idea de que el escudo está por encima de cualquier nombre.

La afición también juega un papel determinante en este tipo de procesos. La posible salida de un campeón del mundo como Correa y de un mediocampista tan funcional como Zwarg inevitablemente genera frustración y temor a una pérdida de competitividad. La respuesta de la grada puede ir desde la inconformidad hasta la paciencia, dependiendo de cómo comunique el club sus decisiones y, sobre todo, de qué tan acertados sean los fichajes que lleguen a ocupar esos lugares.

En términos de planificación a mediano plazo, estas situaciones obligan a Tigres a reflexionar sobre su estrategia de fichajes: ¿apostar de nuevo por grandes nombres con alto costo de traspaso y salario, o abrir espacio a jugadores jóvenes con potencial de reventa y proyección internacional? Rômulo es un ejemplo de cómo una apuesta bien seleccionada puede rendir frutos deportivos y, al mismo tiempo, convertirse en un activo de mercado interesante.

Por su parte, Cruzeiro y River Plate ven en este momento una ventana ideal para intentar llevarse a dos futbolistas que ya demostraron poder adaptarse a un contexto exigente como la Liga MX. Desde Brasil se percibe a Zwarg como un elemento que puede encajar rápido en el Brasileirao, mientras que en Argentina la idea de sumar a un campeón del mundo como Correa ilusiona tanto por lo deportivo como por lo simbólico.

En definitiva, Tigres se encuentra en una encrucijada. La posibilidad de perder a Ángel Correa y a Rômulo Zwarg en un lapso muy corto amenaza con cambiar radicalmente la estructura del equipo que comanda Guido Pizarro dentro del campo. La manera en que la directiva gestione estas negociaciones, las alternativas que encuentre en el mercado y la capacidad del vestidor para adaptarse a un nuevo escenario serán factores decisivos para saber si este desmantelamiento parcial termina siendo el inicio de una crisis… o el punto de partida de una nueva etapa igual de competitiva.