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Jair pereira defiende a milito en chivas y responde a la exigencia de amaury vergara

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Jair Pereira baja la tensión sobre Milito en Chivas y le marca la ruta para responder a la exigencia de Amaury Vergara

Las Chivas del Guadalajara viven días turbulentos. El equipo que hace apenas unos meses coqueteaba con el liderato general del Clausura 2026 hoy carga con una temprana eliminación en la Leagues Cup, donde apenas sumó un punto en dos partidos y cayó por la mínima diferencia frente al FC Dallas en la jornada de sábado. Un golpe que ha encendido las alarmas en la afición, pero que para Jair Pereira todavía no debe considerarse una crisis estructural, sino un bache que se puede corregir si se toman decisiones acertadas.

El recuerdo del buen semestre anterior sigue fresco. El Rebaño llegó a la última fecha del Clausura 2026 con opciones reales de acabar como superlíder, honor que finalmente terminó en manos de los Pumas de la UNAM. Ese rendimiento encendió la ilusión de los seguidores rojiblancos, que comenzaron a soñar con nuevas vueltas olímpicas y a asumir como «normal» que Chivas compita siempre arriba. Con esas bases, el arranque del Apertura 2026 y el paso por la Leagues Cup se viven como un retroceso doloroso.

El problema es que el inicio del nuevo torneo no ha estado ni cerca de lo mostrado hace un semestre. La eliminación en la Leagues Cup ha dejado al descubierto un bajón evidente en el funcionamiento ofensivo. Armando «Hormiga» González, antes sinónimo de gol y agresividad en el área, hoy aparece desconectado y lejos de aquel delantero determinante que se coronó campeón y subcampeón de goleo en los últimos dos certámenes. La maquinaria que antes generaba y concretaba se ha quedado a mitad de camino.

Gabriel Milito, técnico rojiblanco, no ha esquivado la responsabilidad. En conferencia de prensa, tras el nuevo tropiezo, se declaró apenado por los resultados y reconoció que la culpa es suya en buena medida. Aun así, se mostró sereno, insistiendo en que el camino para revertir el momento pasa por el trabajo y la autocrítica. Y en esa misma línea se expresó Jair Pereira, quien si bien no minimiza el fracaso deportivo, sí pide bajar un poco la presión sobre el entrenador argentino.

En el programa «Cuadro Titular» de la plataforma de FOX ONE, el exdefensor y referente del Rebaño fue contundente: no ve una crisis interna en Chivas. Para él, el principal problema no es de generación de juego, sino de toma de decisiones en el último tramo de la cancha. El equipo, subraya, llega con frecuencia al área rival, pero ahí se apagan las luces. Falta claridad, serenidad y, sobre todo, contundencia.

Pereira apuntó que, en la búsqueda de mayor poder ofensivo, Chivas ha llegado a poblar el frente de ataque, pero ese ajuste ha destapado otro flanco: los errores defensivos. En su lectura, el equipo adelantó piezas, arriesgó más, pero no obtuvo el premio del gol y, en cambio, quedó expuesto atrás. El resultado es un cuadro que luce acelerado y desconfiado en el último tercio, lejos de la versión equilibrada y letal que enamoró a su afición hace poco tiempo.

En ese contexto, el exfutbolista considera clave que se recupere el nivel individual de piezas fundamentales. Nombres como Brian Gutiérrez están lejos de su mejor rendimiento, y el propio «Hormiga» González ha perdido ese olfato goleador que lo caracterizaba. Para Pereira, el trabajo de Milito en estos días debe concentrarse en reconstruir la confianza de sus atacantes, devolverles calma para decidir y sacarlos de la ansiedad que, según advierte, termina contagiando al resto del vestuario.

La hoja de resultados en Leagues Cup lo refleja: un empate con derrota posterior en penales y una derrota en tiempo regular en las dos primeras jornadas del certamen. Queda apenas un partido para que el Rebaño se despida del torneo regional con algo de dignidad y pueda, al menos, utilizar ese duelo como punto de partida para reencauzar el rumbo antes de que la llamada «mini-crisis» se convierta en un problema mayor.

Milito sabe que está en el centro del foco. Él mismo ha admitido que hay aspectos tácticos que deben mejorar y que su responsabilidad es ayudar a los futbolistas, en especial a los que llegaron recientemente, para que cuando les toque cerrar un partido ofrezcan la respuesta que el cuerpo técnico y la directiva esperan. Ha recalcado que no basta con señalar errores: el único camino, insiste, es trabajar, aceptar que hoy el equipo no está a la altura de lo que exige su historia y la directiva encabezada por Amaury Vergara, y corregir cuanto antes.

El entrenador argentino ha repetido una idea: la solución pasa por fortalecer la contundencia y la efectividad. Chivas no puede permitirse seguir desperdiciando ocasiones claras de gol, porque en el futbol de alto nivel esos fallos se pagan muy caros. Cada jugada de peligro que no se concreta añade peso a la mochila anímica del grupo, mientras que cada gol recibido en momentos clave mina la confianza colectiva.

El último compromiso del Rebaño en la Leagues Cup será ante Seattle Sounders, el miércoles 12 de agosto. Más allá de que el destino en el torneo ya está prácticamente sellado, el choque representa una oportunidad para enviar un mensaje: o se confirma la tendencia negativa o se produce un pequeño punto de inflexión que permita encarar el resto del Apertura 2026 con una sensación distinta. Para un club que no levanta un título de Liga MX desde el Clausura 2017, cada torneo que se escapa acumula frustración, pero también aumenta la urgencia por reaccionar.

La figura de Amaury Vergara está inevitablemente presente en este contexto. El propietario de Chivas ha elevado el listón de exigencia: quiere un equipo protagonista, que compita en todas las competencias y que no se conforme con «participar». Esa presión institucional se traslada al banquillo y a la cancha. Lo que Jair Pereira sugiere, sin embargo, es que Milito no debe cargar solo con ese peso, sino distribuir la responsabilidad en el grupo y apoyarse en los líderes del vestuario para sostener el proyecto.

Desde la mirada de un exjugador, Pereira entiende la dinámica interna de un club grande. Señala que en momentos así es fundamental que los referentes del plantel den un paso adelante, hablen fuerte en el vestidor y protejan a los futbolistas jóvenes, sobre todo cuando las críticas desde fuera arrecian. Milito, en su opinión, debe blindar a los jugadores más señalados, trabajar con ellos en lo anímico, y al mismo tiempo enviar un mensaje claro: la titularidad se gana con rendimiento, no con nombre.

Otro punto que el entorno de Chivas pone sobre la mesa es el aspecto físico. El alto grado de exigencia del semestre anterior, más los viajes y la adaptación a los ritmos de la Leagues Cup, pueden haber pasado factura al equipo. Aunque la explicación fácil suele ser culpar a la falta de gol, muchas veces el origen del problema está en el desgaste acumulado, en centímetros menos en los duelos divididos o en segundos de tardanza para llegar a rematar. Milito y su cuerpo técnico deberán analizar si el equipo necesita una pequeña «puesta a punto» para recuperar frescura.

En lo táctico, el entrenador también tiene decisiones por tomar. ¿Mantener la vocación ofensiva aun con los riesgos que implica, o ajustar el bloque para ser más sólido atrás y reconstruir la confianza desde el orden defensivo? Jair Pereira, por su pasado como zaguero, suele darle valor a la seguridad atrás, pero reconoce que el ADN reciente de estas Chivas pasa por un ataque dinámico y valiente. La clave podría estar en encontrar un equilibrio que permita recuperar el gol sin desfondarse en la parte baja.

Otro aspecto que no puede pasarse por alto es la gestión de la presión mediática y de la afición. El entorno de Chivas es uno de los más intensos del futbol mexicano: cada tropiezo se amplifica y cada victoria se magnifica. En ese sentido, la recomendación implícita de Pereira a Milito es no dejarse arrastrar por los picos emocionales. Ni el equipo era perfecto cuando rozó el superliderato, ni es un desastre absoluto ahora. Trabajar con serenidad, sin caer en cambios desesperados, será clave para sostener un proyecto que, hace apenas unos meses, parecía encaminado.

De cara al regreso a México, el calendario del Apertura 2026 no dará tregua. Cada jornada será una prueba para demostrar si el tropiezo en Leagues Cup fue sólo una mala racha o el síntoma de un problema más profundo. Los próximos partidos servirán para evaluar si la autocrítica de Milito se traduce en ajustes reales en la cancha: variantes en la alineación, movimientos en la pizarra, o incluso cambios en el rol de figuras como Armando González o Brian Gutiérrez.

En síntesis, Jair Pereira aboga por un enfoque doble: por un lado, quitarle algo de presión a Gabriel Milito, recordando que las bases del equipo están ahí y que hace poco tiempo ya demostraron un nivel alto; por otro, exigir trabajo específico en la definición, en la confianza de los atacantes y en la solidez defensiva. Amaury Vergara reclama resultados inmediatos, pero si Chivas consigue transformar esta «mini-crisis» en un punto de aprendizaje, todavía está a tiempo de reconducir el semestre y volver a pelear donde su historia le exige: en la lucha directa por los títulos.