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Tigres: quique setién se perfila como sustituto de guido pizarro en el banquillo

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La dirigencia de Tigres ya tendría muy encaminada la elección del nuevo sustituto de Guido Pizarro en el banquillo, y el panorama se ha ido aclarando en las últimas horas. El proyecto deportivo de los felinos entra en una fase clave, mientras el equipo sigue sin ganar en el arranque del Apertura 2026 y la presión crece tanto en la afición como al interior del club.

Tras la salida de Pizarro de la dirección técnica, Hernán Elizondo se ha mantenido al frente del plantel como entrenador interino. A pesar de que se llegó a manejar la versión de que ya se habría despedido del vestuario, lo cierto es que continúa en funciones y todavía tiene la posibilidad de dirigir el duelo de este viernes ante Atlante, un partido que podría ser su último al mando si la directiva cierra el acuerdo con el nuevo estratega.

En un primer momento, la lista de posibles reemplazos se redujo a tres nombres de peso: Juan Carlos Osorio, Quique Setién y Guillermo Barros Schelotto. Sin embargo, el abanico de opciones se ha ido cerrando y uno de estos candidatos ya se habría bajado por decisión propia, lo que acerca aún más a Tigres a la definición de su próximo técnico.

Guillermo Barros Schelotto, quien sonó con fuerza para tomar las riendas del conjunto regio, prácticamente descartó cualquier posibilidad de llegar a la Liga MX. Después del compromiso de Vélez Sarsfield, el entrenador argentino fue cuestionado sobre la posibilidad de emigrar a Tigres y fue tajante: calificó el tema como «totalmente terminado» y dejó claro que no contempla esa opción en este momento de su carrera. Con esas palabras, cerró la puerta al club y se retiró de la puja por el banquillo felino.

Con Schelotto fuera del radar, la carrera se centra ahora en dos perfiles muy distintos, pero igualmente reconocidos a nivel internacional: Juan Carlos Osorio y Quique Setién. De acuerdo con la información revelada por el periodista Willie González, el colombiano sí es visto como una opción real por la directiva, y además tendría un marcado interés en trabajar con Tigres. No obstante, el contacto entre el club y Osorio habría sido escaso en las últimas semanas, algo que juega en su contra de cara a la decisión final.

En contraste, la comunicación con Quique Setién sí se mantiene constante. El técnico español, quien en su momento dirigió al Barcelona y cuenta con una amplia trayectoria en el fútbol europeo, se ha convertido en el principal favorito de la cúpula felina. El hecho de que las pláticas con él estén activas y avanzando inclina claramente la balanza hacia su posible llegada al Estadio Universitario.

La situación deportiva del equipo también empuja a la directiva a acelerar el proceso. Tigres no consigue una victoria desde el partido de ida de los Cuartos de Final del Clausura 2026 ante Chivas, donde logró imponerse 3-1 en casa. Desde ese encuentro, la escuadra regia encadenó una serie de resultados desfavorables que han minado la confianza colectiva y encendido las alarmas en la institución.

A este mal momento se suma el discreto papel en la Leagues Cup, donde los felinos fueron incapaces de ganar un solo partido en los 90 minutos reglamentarios. Esa falta de contundencia y de solvencia futbolística ha reforzado la idea de que es urgente un golpe de timón en el banquillo, con un entrenador capaz de imprimir una identidad clara de juego y recuperar el ADN competitivo que ha caracterizado a Tigres en la última década.

El perfil de Quique Setién resulta particularmente atractivo para la directiva por su propuesta basada en la posesión del balón, la salida limpia desde el fondo y el protagonismo ofensivo. Su estilo podría adaptarse bien a una plantilla acostumbrada a tener jugadores de jerarquía y talento individual, especialmente en la zona de ataque. La apuesta, en caso de concretarse, sería por un proyecto que priorice el control del partido a través del balón y una presión organizada tras pérdida.

En el caso de Juan Carlos Osorio, su candidatura despierta interés por otras razones: su meticulosidad táctica, la rotación constante de futbolistas y la capacidad para trabajar con planteles amplios. Su experiencia con selecciones nacionales y clubes de distintos países lo convierte en un técnico versátil, acostumbrado a adaptarse a contextos diversos. Sin embargo, ese mismo estilo de rotaciones podría generar dudas en un entorno donde la exigencia es inmediata y la paciencia suele ser limitada.

Para Tigres, la elección del sucesor de Guido Pizarro no se limita a llenar una vacante; se trata de definir la dirección del proyecto deportivo a mediano plazo. La plantilla aún conserva figuras de peso, pero también necesita una renovación paulatina y una gestión inteligente de vestuario. Un entrenador con liderazgo fuerte, claridad de ideas y capacidad de manejar egos será fundamental para mantener la competitividad en la Liga MX y en los torneos internacionales.

Otro punto clave es el tiempo de trabajo. El nuevo entrenador llegaría con el Apertura 2026 ya en marcha y con un calendario exigente. Esto obliga a reducir el margen de error al mínimo: el elegido deberá adaptarse rápido al entorno, conocer de inmediato las fortalezas y debilidades del plantel y construir una idea futbolística sin un periodo largo de pretemporada. La posible continuidad de parte del cuerpo técnico actual podría ser una herramienta para facilitar ese proceso.

El papel de Hernán Elizondo como interino también influye en el ambiente del vestuario. Mientras la directiva cierra negociaciones con el nuevo estratega, el plantel se mantiene bajo sus órdenes, tratando de sumar puntos que eviten que la crisis se profundice. Una eventual victoria ante Atlante podría dar algo de oxígeno y servir de puente anímico hacia la nueva etapa que se avecina, aunque la decisión sobre el entrenador parece encaminada independientemente del resultado.

A nivel institucional, Tigres busca mantener la imagen de club protagonista que ha construido en los últimos años. La afición está acostumbrada a pelear títulos y a ver llegar entrenadores y jugadores de alto perfil. Por ello, el nombre que se elija no solo debe responder a criterios deportivos, sino también a la proyección y ambición que la directiva quiere transmitir dentro y fuera del país.

En los próximos días, todo apunta a que se tomará la determinación definitiva. Con Guillermo Barros Schelotto ya descartado y la comunicación con Quique Setién mucho más fluida que con Juan Carlos Osorio, el escenario actual coloca al técnico español como el principal candidato a sentarse en el banquillo felino. Resta por conocerse si las negociaciones llegan a buen puerto y bajo qué condiciones se cerraría un acuerdo que podría marcar el rumbo de Tigres en las siguientes temporadas.

Mientras tanto, el equipo sigue compitiendo con la incertidumbre sobre quién será su nuevo líder desde la zona técnica. La presión por los resultados y la necesidad de un cambio profundo en lo futbolístico convierten esta decisión en una de las más trascendentales para el club en los últimos tiempos, con la mirada puesta en recuperar cuanto antes el protagonismo que ha perdido en las últimas competencias.