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Julián quiñones canta a todo pulmón “ni parientes somos” de los tigres del norte

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Julián Quiñones revela su lado más mexicano cantando a todo pulmón a Los Tigres del Norte

Julián Quiñones continúa fortaleciendo su vínculo con México, un país que adoptó como propio y al que representa con orgullo dentro y fuera de las canchas. El delantero, actualmente jugador del Al Qadshiah, volvió a llamar la atención por una escena cotidiana en la que dejó claro que la distancia no ha disminuido su conexión con la cultura mexicana.

La imagen fue compartida en redes sociales por su esposa. En el video aparece Quiñones conduciendo mientras escucha música de Los Tigres del Norte, una de las agrupaciones más reconocidas de la música regional mexicana. El futbolista no se limita a disfrutar la canción: también la interpreta con entusiasmo, demostrando que conoce y disfruta plenamente el repertorio del grupo.

La melodía elegida fue «Ni Parientes Somos», tema que el atacante cantó a todo volumen durante su trayecto. El momento rápidamente despertó comentarios positivos entre los aficionados, quienes destacaron la naturalidad del jugador y su evidente cariño por las tradiciones del país que defiende internacionalmente.

Aunque actualmente desarrolla su carrera en Arabia Saudita, Quiñones mantiene presentes muchas de las costumbres que adoptó durante los años que vivió en México. La música, la gastronomía y la convivencia familiar se han convertido en elementos importantes para conservar ese vínculo, especialmente cuando se encuentra lejos de territorio mexicano.

Su relación con México también se refleja en el ámbito deportivo. Después de obtener la nacionalidad mexicana, el delantero recibió la oportunidad de vestir la camiseta de la Selección Mexicana. Desde entonces, ha expresado en diferentes ocasiones su satisfacción por representar al país y su agradecimiento por el respaldo recibido por parte de los aficionados.

La naturalización de futbolistas ha generado opiniones divididas entre los seguidores del combinado nacional. Sin embargo, Quiñones ha buscado responder a las críticas con actuaciones, compromiso y una actitud que refleja identificación con el proyecto. Para una parte importante de la afición, su entrega en el terreno de juego y su manera de vivir la cultura mexicana son señales de una integración auténtica.

Su participación con México en el Mundial de 2026 contribuyó a aumentar su popularidad. El jugador tuvo un papel destacado durante la competencia y se ganó el reconocimiento de numerosos aficionados, que valoraron tanto su capacidad ofensiva como su esfuerzo en cada partido.

El video difundido por su esposa muestra una faceta distinta del futbolista. Lejos de la presión de los estadios, las concentraciones y los entrenamientos, Quiñones aparece relajado, disfrutando de una canción popular y expresándose sin reservas. Este tipo de escenas suelen acercar a los deportistas al público, porque permiten conocer sus gustos y costumbres más allá de su desempeño profesional.

La elección de Los Tigres del Norte tampoco resulta casual. La agrupación es considerada una referencia de la música norteña y sus canciones forman parte de la identidad cultural de varias generaciones. Escuchar sus temas fuera de México suele provocar una sensación de cercanía y nostalgia entre quienes viven en el extranjero.

Para Quiñones, cantar «Ni Parientes Somos» durante un recorrido en Arabia Saudita pudo convertirse en una forma sencilla de sentirse cerca de México. La música le permite mantener contacto con recuerdos, amigos y familiares, además de reproducir parte del ambiente que vivió durante su etapa en el país.

El delantero ha construido una trayectoria particular. Nació en Colombia, pero con el paso de los años desarrolló una relación estrecha con México, donde consolidó su carrera y encontró la posibilidad de competir al más alto nivel internacional. Su historia refleja cómo el fútbol puede crear vínculos que van más allá del lugar de nacimiento.

En el Al Qadshiah, Quiñones atraviesa una nueva etapa profesional. El cambio de continente supone retos deportivos y personales, pero el atacante intenta mantener un equilibrio entre sus responsabilidades con el club y las costumbres que forman parte de su vida. La música mexicana aparece como uno de esos puentes que conectan su presente en Arabia con los años que pasó en México.

La escena también confirma que el sentimiento de pertenencia no siempre se demuestra con discursos. En ocasiones, una canción, una celebración o una costumbre cotidiana puede expresar más que cualquier declaración pública. Al cantar junto a Los Tigres del Norte, Quiñones volvió a mostrar que la cultura mexicana ocupa un lugar importante en su vida.

Los aficionados mexicanos han respondido con simpatía a este tipo de publicaciones. Muchos consideran que el delantero se ha ganado el cariño del público gracias a su disposición, su energía y la manera en que representa al país. Para ellos, verlo disfrutar de una canción tradicional refuerza la percepción de que su vínculo con México es genuino.

Mientras continúa su carrera en el fútbol árabe, Julián Quiñones no olvida las raíces culturales que adoptó durante su estancia en México. Su interpretación improvisada de «Ni Parientes Somos» se convirtió en una muestra espontánea de identidad, nostalgia y buen humor, además de una nueva razón para que sus seguidores lo vean como uno de los futbolistas más cercanos a la afición mexicana.