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Miguel herrera exige reacción inmediata al atlante tras la derrota ante pachuca

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Miguel Herrera reconoce su enojo con el Atlante y exige una reacción inmediata

La derrota del Atlante frente al Pachuca encendió las alarmas dentro del equipo. El conjunto azulgrana cayó 0-3 en el Estadio Azteca-Banorte y confirmó que atraviesa un momento muy distinto al que vivió durante las primeras jornadas del Apertura 2026, cuando llegó a ser considerado una de las grandes revelaciones del torneo.

El resultado dejó al equipo de Miguel Herrera en la parte baja de la clasificación. Después de ocho fechas, los Potros de Hierro ocupan el decimocuarto lugar con siete puntos, producto de una victoria, cuatro empates y tres derrotas. Además, registran nueve goles a favor y once en contra, una diferencia que refleja sus dificultades tanto para generar peligro como para sostener los partidos.

La caída ante los Tuzos no fue interpretada por el entrenador como un simple accidente. En la conferencia posterior al encuentro, Herrera admitió que existe molestia dentro del plantel porque varios futbolistas dejaron de cumplir con aspectos básicos del plan de juego. Para el técnico, la falta de intensidad y concentración terminó facilitando una derrota que el equipo no puede permitirse si todavía pretende luchar por un lugar en la Liguilla.

El estratega no buscó justificar el marcador ni responsabilizar a factores externos. Por el contrario, reconoció que el Atlante debe corregir rápidamente sus errores y recuperar la actitud mostrada al comienzo de la campaña. Su mensaje fue directo: con una racha basada en empates y derrotas será imposible acercarse a los puestos de clasificación.

Herrera también lanzó una advertencia al vestidor. La exigencia aumentará en las próximas semanas y los jugadores que no respondan podrían perder su lugar en el once titular. La competencia interna, según la postura del entrenador, deberá servir para elevar el nivel colectivo y no para generar división dentro del grupo.

El calendario tampoco ofrece demasiado margen de maniobra. La Liga MX se aproxima a la mitad de la temporada y cada punto comienza a tener un valor mayor. Los encuentros que se pierden en casa suelen convertirse en una carga durante las últimas jornadas, cuando la pelea por avanzar a la fase final se vuelve más cerrada.

El siguiente compromiso del Atlante será como visitante ante Puebla. El duelo representará una oportunidad para reaccionar, aunque también implicará una prueba importante para un equipo que ha mostrado irregularidad. Conseguir un resultado positivo fuera de casa podría devolverle confianza al plantel y frenar la caída en la tabla.

Después de esa visita, los Potros volverán a su estadio para enfrentarse al Monterrey, dirigido por Matías Almeyda. El partido exigirá una versión mucho más sólida del conjunto capitalino, especialmente en defensa y en la recuperación del balón. Si repite los errores cometidos contra Pachuca, el panorama podría complicarse todavía más.

La combinación de resultados podría enviar al Atlante hasta el antepenúltimo puesto del Apertura 2026. Por ello, el margen de error se ha reducido considerablemente. Aunque todavía quedan varias jornadas, la distancia con los equipos que aspiran a la clasificación puede aumentar si el equipo continúa dejando puntos en el camino.

Uno de los principales pendientes será mejorar la contundencia ofensiva. Los nueve goles anotados en ocho partidos muestran que el Atlante necesita generar más ocasiones y aprovechar mejor las que consigue. No basta con tener posesión o aproximarse al área rival: el equipo debe transformar sus momentos favorables en goles.

En el aspecto defensivo, la prioridad será recuperar el orden. Los once tantos recibidos evidencian problemas para controlar los espacios y sostener la concentración durante los noventa minutos. Contra Pachuca, la zaga fue superada con demasiada facilidad, algo que Herrera deberá corregir antes de afrontar los próximos desafíos.

La respuesta del plantel será determinante. El entrenador ya dejó claro que la responsabilidad no recae únicamente en el cuerpo técnico. Los futbolistas deberán demostrar compromiso, intensidad y capacidad para reaccionar cuando el partido se complique. La actitud será un factor tan importante como la estrategia.

El Atlante comenzó el torneo con expectativas renovadas, pero el paso de las jornadas ha expuesto sus limitaciones. Para mantener vivo el objetivo de llegar a la Fiesta Grande, tendrá que transformar la molestia en trabajo y resultados. La visita a Puebla será el primer escenario para comprobar si las advertencias de Miguel Herrera provocaron una verdadera reacción.