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Periodista desata polémica al afirmar que la grandeza del américa depende de chivas

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Periodista desata la polémica: «La grandeza del América viene colgada de Chivas»

El aniversario número 110 del Club América reavivó una de las discusiones más intensas del futbol mexicano: qué significa ser un equipo grande y de dónde proviene la relevancia histórica de las Águilas. El debate enfrentó en televisión a Fernando Cevallos, conocido por su simpatía por Chivas, y a Daniel «Ruso» Brailovsky, una de las figuras vinculadas a algunas de las etapas más recordadas del conjunto azulcrema.

La discusión se produjo en el programa *Cuadro Titular*, después de que el América celebrara su aniversario el lunes 12 de octubre de 2026. La institución fue fundada en 1916 y, a lo largo de más de un siglo, se ha convertido en uno de los clubes con más títulos del futbol mexicano.

Cevallos cuestionó que la grandeza de un equipo se mida únicamente por la cantidad de trofeos. En su argumento, sostuvo que para entender el lugar del América en la historia hay que mirar también el contexto en que se desarrolló su rivalidad con Guadalajara.

«Ahora resulta que la grandeza se define con títulos. Hay que ir a la historia. América empieza a ser grande colgándose de Chivas», afirmó el periodista durante la transmisión.

El comunicador añadió que, en su opinión, el club capitalino adquirió mayor relevancia al convertirse en la contraparte de Chivas, una institución con fuerte arraigo nacional y asociada históricamente con la participación de futbolistas mexicanos. También señaló que el América no ocupaba el mismo lugar antes de ser adquirido por Televisa, empresa que, según su planteamiento, impulsó la construcción de una rivalidad que ayudó a proyectar a ambos equipos.

Las declaraciones provocaron la respuesta de Brailovsky. El exfutbolista, que formó parte del América en la década de 1980 y es considerado un referente por parte de la afición, rechazó los comentarios de Cevallos y cuestionó su credibilidad. También respondió a una alusión sobre su ausencia en un homenaje celebrado el sábado.

Cevallos había preguntado si Brailovsky no había sido invitado o si decidió no acudir al evento. El «Ruso» contestó que la acusación era absurda y, para respaldar su versión, mostró ante las cámaras la invitación que había recibido en su teléfono celular.

Una discusión que va más allá de los trofeos

La polémica pone sobre la mesa dos formas distintas de explicar la grandeza de un club. Una se apoya en los resultados: campeonatos, finales, presencia constante en las instancias decisivas y capacidad para competir durante distintas épocas. Desde esa perspectiva, el palmarés del América es uno de los argumentos centrales de sus seguidores.

La otra mirada considera que la historia de un equipo también se construye con su identidad, su base de aficionados, sus figuras y el significado que adquiere frente a sus rivales. Para los seguidores de Chivas, la tradición del Guadalajara y su papel en la cultura futbolística nacional son elementos esenciales para entender su dimensión. En el caso del América, sus hinchas suelen destacar su trayectoria ganadora y su capacidad para mantener una enorme exposición mediática.

La rivalidad entre ambos clubes ha contribuido a que cada encuentro tenga un peso particular, incluso para quienes no siguen habitualmente la Liga MX. Sus enfrentamientos suelen despertar debates que trascienden el resultado y se convierten en discusiones sobre historia, identidad y orgullo deportivo. Por eso, las declaraciones de Cevallos no se interpretaron solo como una crítica al América: también tocaron una fibra sensible de su afición.

El vínculo entre la popularidad de un equipo y su rival histórico es difícil de medir. Una rivalidad puede aumentar la atención sobre los dos clubes y hacer que sus partidos sean más relevantes, pero eso no necesariamente determina por sí solo el origen de su prestigio. La trayectoria de cada institución también depende de sus logros, sus jugadores, sus decisiones deportivas y la relación que construye con sus seguidores.

En ese sentido, afirmar que la grandeza de un equipo procede de su rival es una provocación, no una conclusión que pueda resolverse con una sola estadística. Chivas y América han desarrollado identidades propias, aunque buena parte de su lugar en la conversación futbolística se haya fortalecido a través de la competencia entre ambos.

La discusión también refleja el peso de la televisión en la expansión del futbol mexicano. La exposición de los clubes en los medios puede ampliar sus audiencias y alimentar rivalidades, pero no sustituye la historia deportiva acumulada dentro de la cancha. La presencia mediática es una parte del fenómeno; los títulos y las generaciones de jugadores que marcaron una época son otra.

Por ahora, el intercambio entre Cevallos y Brailovsky volvió a encender una disputa que rara vez tiene una respuesta definitiva. Para unos, la grandeza se demuestra principalmente con campeonatos; para otros, depende también de la identidad y de la huella cultural que deja un club. El aniversario del América ofreció el escenario para reabrir esa conversación, y la frase sobre una grandeza «colgada de Chivas» se convirtió en el centro de la polémica.