Patología específica del codo y la muñeca en el tenis

Elite physiotherapist interview on current protocols to treat tennis elbow

Introducción: un café con un fisioterapeuta de élite


Imagina que nos sentamos a tomar un café con un fisioterapeuta de élite, de esos que trabajan con tenistas profesionales y programadores con ratón en mano a todas horas. Le pedimos que nos explique, sin tecnicismos innecesarios, cómo ha cambiado el tratamiento del “codo de tenista” en los últimos años y qué funciona de verdad en 2026. En esta entrevista imaginaria desmontamos mitos, comparamos enfoques y hablamos tanto de datos como de sensaciones de los pacientes. También tocamos temas incómodos: cuánto dura el proceso, cuánto duele y, por supuesto, cuánto cuesta tratar una epicondilitis sin acabar frustrado ni arruinado en el intento.

¿Ha aumentado el codo de tenista en los últimos años?


—Doctor, ¿de verdad hay más casos o solo se habla más del tema?
—“Ambas cosas”, responde. Aunque las cifras exactas varían según país, las estimaciones de registros clínicos entre 2023 y 2025 apuntan a un aumento de entre un 10 y un 20 % en consultas por dolor lateral de codo, especialmente en personas de 30 a 55 años. Curiosamente, no solo por tenis: padel, crossfit, trabajo de oficina y bricolaje casero son grandes culpables. La buena noticia es que, en el mismo periodo, los protocolos de tratamiento codo de tenista fisioterapia se han afinado tanto que hoy más del 80 % de los pacientes mejora de forma clara en los primeros tres meses si sigue el plan con disciplina.

Comparando enfoques: reposo, ejercicio y alta tecnología


—Si me duele el codo, ¿qué es mejor: reposar, hacer ejercicios o usar máquinas de última generación?
El fisioterapeuta sonríe: “El reposo absoluto ya casi no se receta; se habla de reposo relativo”. Hoy se comparan tres grandes familias de abordajes: ejercicio terapéutico bien dosificado, técnicas manuales y herramientas tecnológicas como ondas de choque o neuromodulación. Los estudios de los últimos tres años son bastante coherentes: el pilar es el fortalecimiento progresivo del antebrazo, y lo demás actúa como acelerador o apoyo. La combinación más eficaz suele incluir educación del paciente, cambios de carga en el trabajo y deporte, y un programa de ejercicios que se adapta semana a semana según síntomas y fuerza real, no según una plantilla genérica.

Terapia manual vs ejercicio: ¿qué va primero?


—Antes todo eran masajes y estiramientos, ¿siguen siendo tan importantes?
—“Son útiles, pero ya no son los protagonistas”, aclara. La terapia manual (masaje de tejidos blandos, movilización articular, técnicas miofasciales) se usa para modular el dolor y mejorar el movimiento, sobre todo en las primeras semanas. Sin embargo, la evidencia acumulada entre 2023 y 2025 indica que, sin ejercicios y rehabilitación codo de tenista fisioterapeuta dirigidos al fortalecimiento de los extensores de muñeca y al control del hombro y escápula, las recaídas son frecuentes. Hoy suele empezarse con pocas series, mucha supervisión en la técnica y un progreso muy medido, evitando que el paciente se “emocione” y vuelva a sobrecargar la zona justo cuando empieza a sentirse mejor.

Tecnologías actuales: luces y sombras


—Hábleme claro: ¿las máquinas milagrosas lo son tanto?
En los últimos años se han popularizado las ondas de choque, la electrólisis percutánea, la neuromodulación y diferentes tipos de láser. Nuestro experto lo resume así: “Son herramientas, no varitas mágicas”. Las ondas de choque parecen especialmente útiles en casos crónicos de más de seis meses, acortando tiempos de recuperación cuando se combinan con ejercicio. La electrólisis puede ayudar a reorganizar el tejido tendinoso, aunque no es agradable y requiere manos muy entrenadas. El gran riesgo es confiar solo en la camilla: si el paciente no modifica hábitos de carga y no fortalece, la probabilidad de que el dolor vuelva en el año siguiente sigue siendo significativa, incluso tras la tecnología más cara.

Pros y contras de las tecnologías más usadas


Nuestro fisioterapeuta sintetiza los puntos fuertes y débiles de las técnicas de moda para epicondilitis:
– Ondas de choque: buena opción para tendinopatías crónicas; puede ser molesta durante la sesión; no sustituye al ejercicio.
– Electrólisis percutánea: muy específica sobre el tendón; requiere profesional con experiencia; suele implicar varias sesiones.
– Láser y corrientes analgésicas: alivian dolor a corto plazo; ideales como apoyo; impacto estructural a medio plazo menos claro.

Añade que cada clínica de fisioterapia especializada en codo de tenista elige su “combo” según experiencia y perfil de pacientes, pero la constante es que ninguna tecnología funciona igual de bien sin educación y trabajo activo del paciente.

Dinero y expectativas: ¿cuánto cuesta realmente?


—Vamos al tema que muchos no se atreven a preguntar: ¿qué pasa con el bolsillo?
El experto reconoce que el precio tratamiento epicondilitis lateral en fisioterapia varía mucho según ciudad, reputación de la clínica y uso de tecnología avanzada. En grandes ciudades europeas, comenta que es habitual ver rangos orientativos de 35 a 70 euros por sesión estándar, aumentando cuando se incluyen ondas de choque o técnicas invasivas guiadas. Lo importante, subraya, no es solo mirar el precio por sesión, sino el plan global: cuántas visitas se prevén, qué parte del trabajo es supervisada y cuál se hace en casa. En los últimos tres años se observa una tendencia a packs cerrados de 6–10 sesiones con seguimiento online, lo que abarata costes y mejora la adherencia.

Cómo elegir sin dejarse llevar solo por el marketing


—Si tengo que buscar el mejor fisioterapeuta para codo de tenista, ¿en qué me fijo?
Nuestro entrevistado recomienda ir más allá de los eslóganes. Señala tres criterios básicos:
– Que explique con calma el diagnóstico, qué es exactamente una tendinopatía y qué puede esperar el paciente en tiempo y sensaciones.
– Que proponga un plan de ejercicio progresivo, adaptado al trabajo y deporte de la persona, con revisiones periódicas.
– Que use técnicas pasivas y tecnología como complemento, no como única estrategia, y mida resultados (dolor, fuerza, función) con cierta objetividad.

La confianza también cuenta: el paciente debe poder preguntar sin miedo y sentir que se le escucha, algo que influye directamente en la adherencia y, por tanto, en los resultados.

Recomendaciones prácticas para pacientes en 2026


—Si empiezo hoy con dolor de codo, ¿cuáles serían sus tres consejos clave?
El fisioterapeuta lo resume de forma directa: no ignores el dolor más de 6–8 semanas, evita el reposo total y huye de la idea de la cura exprés. En 2026, los mejores protocolos combinan carga gradual del tendón, cambios ergonómicos y control del estrés, ya que se ha observado que estados de fatiga y mala calidad de sueño se asocian con peor evolución del dolor crónico. También insiste en no automedicarse con antiinflamatorios durante meses: en tendinopatías, la inflamación no es siempre el enemigo principal y abusar de fármacos puede enmascarar el problema sin resolverlo. Consultar pronto reduce la probabilidad de cronificación, algo que las estadísticas recientes relacionan con procesos de más de 6 meses mal manejados.

Pequeña guía de ejercicios y progresión


—Denos un ejemplo de progresión sencilla para entender la lógica.
Explica que, al inicio, se trabaja con movimientos suaves de muñeca sin peso o con muy poca carga, buscando más tolerancia que fatiga. Después se añaden ejercicios isométricos (mantener una posición contra resistencia) y, más adelante, excéntricos y concéntricos con mancuernas ligeras o bandas. El truco es mantener el dolor en una escala tolerable, sin dejar que se dispare horas después. Muchos protocolos recientes usan aplicaciones móviles para registrar ejercicios y sensaciones, lo que permite al fisioterapeuta ajustar en tiempo real. Lo importante no es copiar una rutina de internet, sino que un profesional supervise el ritmo de progreso y se adapte a los picos de dolor o a las semanas de más carga laboral.

Tendencias 2026: hacia un enfoque más global


—¿Qué está cambiando ahora mismo en la forma de tratar el codo de tenista?
Nuestro experto cree que la gran tendencia es dejar de mirar solo al codo y empezar a evaluar toda la cadena: hombro, escápula, postura y hasta la forma de gestionar descansos en la jornada laboral. Entre 2023 y 2025 han crecido los programas que integran valoración de fuerza global, análisis de gestos deportivos en vídeo y pequeñas intervenciones de educación en dolor. Además, el tratamiento codo de tenista fisioterapia tiende a mezclarse con estrategias de prevención: se enseña al paciente a reconocer señales tempranas y a ajustar carga antes de que el dolor estalle. A medida que estas ideas se consolidan, la frontera entre “tratamiento” y “entrenamiento inteligente” se vuelve más difusa, pero también más efectiva en términos de calidad de vida.

Cierre: lo que se lleva en la consulta de élite


—Si tuviera que definir el protocolo ideal en una frase…
El fisioterapeuta se toma un segundo y responde: “Evaluación cuidadosa, comunicación honesta, ejercicio bien dosificado y tecnología al servicio de todo lo anterior, no al revés”. La entrevista termina con un mensaje realista pero optimista: el codo de tenista ya no se ve como una condena eterna, sino como un reto manejable si se actúa a tiempo y se asume que la recuperación es un proceso compartido. Elegir una clínica de fisioterapia especializada en codo de tenista y comprometerse con el plan sigue siendo la combinación más fiable para volver a trabajar, entrenar y disfrutar sin que cada apretón de mano recuerde que algo en el codo no va bien.