Por qué tu raqueta puede ser tu mejor aliada… o tu peor enemigo
Muchos jugadores creen que el codo de tenista aparece solo por “mala técnica” o por jugar demasiado. En la pista se habla poco de algo igual de importante: la combinación de raqueta, cordaje y tensión. Un marco demasiado rígido, con un cordaje duro y mal ajustado, convierte cada golpe en una mini sacudida para el brazo. Y si encadenas horas con ese combo, el tendón del codo empieza a protestar. Por eso no se trata solo de “aguantar el dolor”, sino de revisar en serio tu equipamiento antes de que la lesión se haga crónica.
Cómo la raqueta transmite (o amortigua) las vibraciones
Rigidez, peso y equilibrio: el trío que marca la diferencia
Cuando eliges raquetas de tenis para codo de tenista, lo que manda no es el diseño bonito, sino cómo se comporta el marco al impacto. Una raqueta muy rígida devuelve más energía a la bola, pero también más vibración a tu brazo. Si además es muy ligera y con mucho peso en la cabeza, obliga al antebrazo a hacer más esfuerzo en cada golpe. En cambio, un marco algo más flexible, con peso moderado y balance más hacia el puño, reparte mejor la carga. El objetivo no es pegar más fuerte, sino pegar cómodo y estable durante todo el partido.
Case real #1: Juan, 42 años, “sube de nivel” y se lesiona
Juan jugaba una vez por semana con una raqueta vieja, bastante pesada y de marco flexible. Sin dolores. Un día decide “modernizarse” y compra una raqueta muy ligera y rígida porque vio que la usaba un profesional en la tele. Primera semana: encantado, la bola sale disparada. A la tercera, empieza a notar pinchazos en la parte externa del codo. A los dos meses, diagnóstico: epicondilitis. Al cambiar a una raqueta arm friendly para epicondilitis lateral, algo más pesada, flexible y con mejor amortiguación, el dolor fue bajando en pocas semanas, combinado con fisio y ajuste de técnica.
El cordaje: el gran olvidado que castiga tu codo
Tipos de cordaje y su impacto en el brazo
Puedes tener una raqueta fantástica y arruinarlo todo con un cordaje inadecuado. Los monofilamentos rígidos y finos dan control y durabilidad, pero envían un impacto seco al brazo, sobre todo si se tensan fuerte. Los multifilamentos y las tripas sintéticas, en cambio, absorben más vibración y se sienten más “blandas”. Por eso, cuando se buscan los mejores cordajes para evitar lesiones de codo, casi siempre se recomienda empezar por multifilamento o híbridos suaves, aunque duren algo menos. Es un intercambio claro: un poco de dinero en cordaje a cambio de mucha salud en el brazo.
- Monofilamento: más control y durabilidad, más dureza para el codo.
- Multifilamento: más confort y potencia, mejor para articulaciones.
- Híbrido: mezcla de control y comodidad, buen punto medio.
Case real #2: Marta, 35 años, buena raqueta, mal cordaje
Marta llevaba tiempo con molestias leves, pero soportables. Usaba una raqueta relativamente amable para el brazo, bien elegida. El problema llegó cuando, para ahorrar, empezó a encordar siempre con un poliéster barato “porque dura más” y pidió que se lo tensaran bien duro “para que no se mueva”. En un mes, el dolor de codo se disparó. Cambiamos a un multifilamento algo más grueso, con menos tensión, y espació los encordados. En un par de semanas la sensación cambió por completo: misma raqueta, misma jugadora, pero un impacto mucho más suave en cada golpe.
La tensión del cordaje: el detalle que casi nadie revisa
Qué significa realmente “tensión recomendada”
Muchas veces se pregunta cuál es la tensión recomendada de cordaje para codo de tenista como si existiera un número mágico. No lo hay, pero sí rangos razonables. En general, a menor tensión, más confort y potencia; a mayor tensión, más control y sensación firme, pero también más estrés en tendones y músculos. Lo sensato, si ya has tenido molestias, es moverte en la parte baja o media del rango que indica la raqueta, nunca al límite superior. Y ajustar poco a poco, no de golpe, escuchando cómo responde tu cuerpo, no solo cómo se siente la bola.
- Menos tensión = impacto más suave, más salida de bola.
- Más tensión = impacto seco, más precisión pero más carga.
- Cambios graduales: subir o bajar 1–2 kg y probar varias sesiones.
Case real #3: Carlos, 28 años, obsesión por el control
Carlos pegaba muy fuerte y se quejaba de que la bola “se le iba larga”. Ordenó subir mucho la tensión del cordaje y cambiar a un poliéster duro. Un mes después, codo inflamado. En su caso no hacía falta cambiar de raqueta, sino entender que había forzado demasiado el sistema. Bajamos la tensión unos kilos, pasamos a un híbrido más elástico y trabajó algo la técnica de golpeo, entrando antes a la bola. Resultado: recuperó control sin tener que castigar tanto el brazo y pudo volver a competir sin dolor constante.
Cómo elegir una raqueta más amable con tu codo
Claves al comprar raqueta si has tenido epicondilitis
Si vienes de una lesión y quieres comprar raqueta de tenis que reduzca lesiones de codo, no te fijes solo en la marca. Prioriza marcos con índice de rigidez moderado o bajo, peso medio (ni ultraligero ni un ladrillo) y un buen sistema de amortiguación. También ayuda que la cabeza no sea minúscula: una zona de golpeo algo mayor perdona más los impactos descentrados, que son los que más castigan el brazo. Y sobre todo, prueba varias opciones con tu cordaje habitual, no con el cordaje “de demo” que muchas veces viene tenso y duro.
- Evita marcos extremadamente rígidos si ya has tenido dolor.
- Desconfía de raquetas ultraligeras con cabeza muy pesada.
- Pide probarlas al menos un par de sesiones, no solo cinco minutos.
Sinergia: raqueta, cordaje y técnica
El mejor equipamiento no compensa una técnica que golpea siempre tarde y con el brazo rígido, pero sí puede darte margen para entrenar sin destrozarte el codo. Una raqueta ajustada a tu nivel, un cordaje cómodo y una tensión razonable reducen el “ruido” en el brazo y te permiten concentrarte en mejorar gesto y preparación. Lo ideal es revisar todo en conjunto: habla con tu entrenador, con el encordador del club e incluso con un fisio si ya arrastras molestias. Pensar el equipo como un sistema es lo que realmente marca la diferencia a medio plazo.
Checklist rápido para cuidar tu codo desde el equipamiento
Pasos prácticos antes de la próxima pista
Antes de volver a jugar, revisa tres cosas: primero, si tu raqueta es adecuada para tu nivel y tu historial de lesiones; segundo, si el cordaje que llevas no es excesivamente duro para tu brazo; tercero, cuántos kilos estás usando y cuándo fue el último encordado. Si dudas, empieza bajando un poco la tensión y pasando a un cordaje más elástico. Si notas mejora, ya tienes una pista clara. Y si el dolor sigue igual, entonces sí, toca profundizar más con un profesional, pero al menos habrás eliminado los errores más habituales de equipamiento que se ven en la pista cada semana.