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Berterame fuera: hugo sánchez y peláez eligen a la hormiga para méxico 2026

«Berterame, fuera»: Hugo Sánchez, Peláez y el Tuca se inclinan por la «Hormiga» González en la lista final de México

En la mesa de Futbol Picante de este martes se encendió el debate sobre quién debe ocupar la última plaza de centro delantero en la convocatoria de la Selección Mexicana rumbo al Mundial 2026. La mayoría de los panelistas se decantó por el atacante de Chivas, Armando «Hormiga» González, por encima del actual ariete del Inter Miami, el argentino naturalizado mexicano Germán Berterame.

La discusión giró en torno a quién debe ser el tercer (o cuarto) acompañante en el eje del ataque, detrás de los ya prácticamente intocables Raúl Jiménez, del Fulham de la Premier League, y Santiago Giménez, delantero del AC Milan en la Serie A. Ante ese escenario, el veredicto de las figuras más experimentadas del panel fue claro: «Berterame, fuera».

En el programa participaron dos excentros delanteros mundialistas con la Selección Mexicana: Hugo Sánchez, presente en las Copas del Mundo de Argentina 1978, México 1986 y Estados Unidos 1994, y Ricardo Peláez, quien disputó el Mundial de Francia 1998. Ambos coincidieron en que el momento futbolístico inclina la balanza hacia Armando González. A su opinión se sumó la del histórico director técnico Ricardo «Tuca» Ferretti, con una larga trayectoria en la Liga MX y una etapa como entrenador interino del Tricolor.

Los tres coincidieron en que, si el técnico Javier «Vasco» Aguirre debe prescindir de uno de los dos nombres para la lista definitiva rumbo a la Copa del Mundo, el sacrificado tendría que ser Germán Berterame, exjugador de Rayados de Monterrey y hoy compañero de Lionel Messi en el Inter Miami de la MLS.

El principal argumento a favor de la «Hormiga» González fue contundente: su presente goleador. El joven ariete de Chivas marcha segundo en la tabla de goleo individual con cinco anotaciones, apenas un tanto por detrás de Joao Pedro, atacante ítalo-brasileño del Atlético San Luis, quien suma seis. Además, en el semestre anterior, González compartió el liderato de goleo con el propio Joao Pedro y con Paulinho, el portugués de los Diablos Rojos del Toluca, confirmando que su rendimiento no es una simple racha pasajera.

Para Hugo Sánchez, esa continuidad en el área rival es determinante en un año de Mundial. Desde su óptica, el seleccionador debe aprovechar al delantero que llega «encendido» y con confianza, sobre todo en una posición tan decisiva como la del nueve. Peláez reforzó esa idea subrayando que el atacante de Chivas no solo marca, sino que también se asocia bien, presiona la salida del rival y aporta movilidad, cualidades muy valoradas en el futbol moderno.

El Tuca Ferretti, conocido por su exigencia táctica, hizo hincapié en la evolución del «Rebaño Sagrado» con González como referencia ofensiva. A su juicio, la «Hormiga» ofrece más variantes: puede jugar como nueve fijo, pero también caer a los costados, arrastrar marcas y abrir espacios para los volantes ofensivos. En torneos cortos como un Mundial, esa versatilidad puede ser clave para ajustar el plan de juego en función del rival.

Sin embargo, no todos en la mesa estuvieron de acuerdo. Javier Alarcón, conductor del programa, y el analista Ricardo Puig se inclinaron del lado de Berterame. Para ambos, el peso de la experiencia y el recorrido internacional del delantero del Inter Miami debe tener un valor especial cuando se piensa en una Copa del Mundo. Recordaron su paso por la Liga MX con Atlético San Luis y Rayados, así como su adaptación a distintos contextos competitivos.

Aun así, tanto Alarcón como Puig matizaron su postura con una posibilidad intermedia: consideraron viable que Javier Aguirre opte por llevar a los dos atacantes, completando una nómina de cuatro centros delanteros en la lista final de 26 jugadores que deberá entregar a la FIFA en el mes de junio. Esa decisión permitiría al técnico cubrirse ante lesiones, suspensiones o bajones de forma durante el torneo.

La discusión no solo se centró en nombres, sino también en perfiles. Armando «Hormiga» González representa la carta de la juventud, el momento anímico alto y la conexión con una de las aficiones más numerosas del país, la de Chivas. Su juego se caracteriza por la agresividad en el área, la lectura de los espacios y la intensidad en la presión alta, un rasgo que encaja con la idea de un México que busca recuperar rápidamente el balón.

Germán Berterame, por su parte, ofrece un tipo de nueve más hecho y con mayor bagaje. Su fortaleza física, su capacidad para jugar de espaldas al arco y su experiencia previa en partidos de alta exigencia lo convierten en una opción segura para proteger balones y darle oxígeno al equipo. Además, su conocimiento de la Liga MX y ahora de la MLS le ha permitido enfrentarse a defensas de distintos estilos, lo que podría ser útil ante rivales de otras confederaciones.

En el fondo del debate subyace una pregunta recurrente en cada proceso mundialista: ¿debe priorizarse el momento de forma o el currículum? Hugo Sánchez, Peláez y el Tuca se inclinan sin titubeos por premiar el presente, argumentando que los Mundiales han sonreído muchas veces a jugadores que llegaron en estado de gracia más que a los de nombre consolidado pero rendimiento intermitente. Alarcón y Puig, en cambio, advierten que en escenarios de máxima presión suele imponerse la jerarquía de quienes ya han pasado por situaciones límite.

El calendario de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 agrega otro matiz a la discusión. México debutará el jueves 11 de junio ante Sudáfrica en el Estadio Azteca, un estreno que históricamente pesa por la presión del entorno y las expectativas. Después, el Tri se medirá a Corea del Sur el jueves 18 de junio en el Estadio Akron, casa de Chivas, donde la «Hormiga» González podría sentirse especialmente arropado si finalmente entra en la convocatoria. El cierre de la fase de grupos será el miércoles 24 de junio, nuevamente en el Azteca, frente al ganador del repechaje UEFA entre Dinamarca, Chequia, Irlanda y Macedonia del Norte.

Esos escenarios ayudan a entender por qué el momento psicológico del futbolista cuenta tanto. Jugar un Mundial en casa implica una carga emocional superior: no solo se trata de calidad, sino de cómo se gestiona la presión. Los defensores de González sostienen que el buen momento con Chivas y el cariño reciente de su afición podrían traducirse en confianza extra, un factor que marca diferencias en partidos cerrados.

En términos tácticos, la presencia de Raúl Jiménez y Santiago Giménez también condiciona la elección. Jiménez aporta experiencia, juego aéreo y capacidad para asociarse entre líneas. Giménez está en la cúspide de su proyección en Europa, con olfato goleador y presencia en el área. Llevar a la «Hormiga» sumaría un perfil más dinámico, ligero y agresivo al espacio, mientras que incluir a Berterame reforzaría la variante de un nueve más corpulento y de referencia clásica, similar en ciertos rasgos a los otros dos.

Otro punto que se valoró fue el estado físico de los candidatos. En un torneo tan exigente, los panoramas de lesiones recientes, carga de minutos y adaptación a la altura pueden ser determinantes. González llega con ritmo constante en la Liga MX y sin procesos largos de viaje transatlántico, algo que puede jugar a su favor ante un Berterame que ha tenido que adaptarse al calendario de la MLS y a los constantes cambios de superficie y clima en esa liga.

A medida que se acerque la fecha límite para el anuncio de la lista, el desempeño de ambos delanteros en sus respectivos clubes será observado al detalle. Una racha goleadora, una lesión inoportuna o incluso el rendimiento en amistosos previos de la Selección podrían inclinar la balanza de último minuto. Por ahora, lo único claro tras el análisis de la mesa es la división de criterios: tres voces de gran peso futbolístico se pronuncian por dejar a Berterame fuera, mientras dos analistas ven al naturalizado como un seguro de vida en contextos exigentes.

Para Javier «Vasco» Aguirre, la decisión no será sencilla. Tendrá que equilibrar momento, experiencia, versatilidad táctica y química de grupo. En un Mundial en casa, cualquier detalle puede marcar la diferencia entre una participación discreta y una actuación histórica. Y en ese contexto, el nombre que acompañe a Raúl Jiménez y Santiago Giménez en la delantera -sea la explosión de la «Hormiga» González, la solidez de Germán Berterame o incluso ambos- podría convertirse en uno de los grandes puntos de inflexión del proyecto rumbo a 2026.