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Álvaro fidalgo se acerca al tri y pone en riesgo el lugar de charly rodríguez

Álvaro Fidalgo, cada vez más cerca del Tri: el llamado que podría costarle caro a Charly Rodríguez

La autorización de FIFA para que Álvaro Fidalgo pueda representar a la Selección Mexicana ha abierto un nuevo escenario en el medio campo del Tri. Javier Aguirre, actual técnico del combinado nacional, ya tiene en mente citar al exjugador del América en la próxima ventana internacional para observarlo de cerca, probar su adaptación al grupo y medir cómo encaja en su idea de juego.

La fecha señalada para su posible debut con México apunta al mes de marzo, en una doble prueba de máximo nivel: un duelo en el Estadio Azteca frente a la Portugal de Cristiano Ronaldo y otro en Chicago ante la siempre competitiva selección de Bélgica. Dos rivales de élite que representan un contexto ideal para evaluar a un jugador que ha brillado en la Liga MX, pero que aún debe demostrar que puede trasladar ese rendimiento al futbol de selecciones.

Sin embargo, la llegada de Fidalgo al Tri no sería inocua dentro de la convocatoria. La lógica del plantel indica que, si entra un mediocampista, otro podría quedarse fuera, y todas las miradas apuntan a un nombre específico: Carlos «Charly» Rodríguez, actual jugador de Cruz Azul.

El señalado del medio campo

Charly Rodríguez ha sido un habitual en las listas de Javier Aguirre. Su perfil de volante mixto, con capacidad para asistir, dar equilibrio y pisar el área rival, lo convirtió en un hombre confiable para el cuerpo técnico. No obstante, diversos analistas coinciden en que su rendimiento con la Selección Mexicana ha quedado por debajo de las expectativas.

Mientras en su club suele tener actuaciones sólidas y constantes, con la camiseta del Tri le ha costado dar ese salto de calidad que lo consolide como titular indiscutible. Esa irregularidad es la que abre la puerta a que Fidalgo, un mediocampista creativo, con buena lectura de juego y gran precisión en el pase, pueda ocupar su lugar en la lista definitiva de convocados.

Fidalgo, un perfil distinto para el Tri

Lo que seduce a Javier Aguirre de Álvaro Fidalgo no es solo su nivel en la Liga MX, sino el tipo de jugador que es. Se trata de un mediocampista moderno, con gran movilidad entre líneas, capacidad para recibir de espaldas, girar y filtrar balones a los delanteros. Su entendimiento del juego y su visión lo convierten en un conductor natural del ataque.

Además, su experiencia en un club grande y exigente como el América le ha permitido competir constantemente en escenarios de alta presión, finales, liguillas y partidos decisivos. Esa madurez competitiva es un plus para un Tri que busca elevar su calidad en la circulación de balón y mejorar en la generación de oportunidades de gol.

Aguirre ha sido claro: quiere verlo trabajar de primera mano. Más allá de los videos y los reportes, solo una concentración con la Selección le permitirá al técnico valorar cómo se integra al grupo, cómo responde al sistema táctico y qué tanto puede marcar diferencias en el medio campo.

Un medio campo en plena reconstrucción

El contexto tampoco favorece a la estabilidad de quienes se daban por seguros en la Selección Mexicana. Las lesiones de jugadores importantes como Edson Álvarez y Gilberto Mora han dejado huecos que obligan a realizar ajustes, probar nuevas combinaciones y abrirle la puerta a futbolistas que quizá, en otro escenario, habrían tenido que esperar más tiempo.

Justo ahí aparece la oportunidad de Fidalgo. Aunque su perfil no es exactamente el de un contención puro como Edson, sí puede aportar control, pausa y claridad en la salida, algo que el Tri ha extrañado en varios de sus partidos recientes. Esa capacidad para ordenar al equipo con el balón podría ser clave en partidos frente a selecciones del calibre de Portugal y Bélgica.

El presente inmediato de Charly Rodríguez

Mientras tanto, el camino de Charly Rodríguez pasa por aprovechar cada minuto que tenga con la Selección. Está programado para participar este miércoles en un duelo amistoso ante Islandia, un partido fuera de Fecha FIFA, pero igualmente valioso para mostrar argumentos deportivos.

Este tipo de encuentros, aunque no cuenten con todas las figuras por el calendario, sirven para que el cuerpo técnico analice rendimiento, actitud, entendimiento de la idea táctica e impacto en el juego colectivo. Para Rodríguez, no solo es una oportunidad, es casi una necesidad: debe demostrar que puede ser determinante si quiere mantenerse en la lucha por un lugar rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026.

Incluso, existe la posibilidad de que sea nuevamente considerado en marzo frente a Portugal y Bélgica, en buena parte por las bajas ya mencionadas. Pero esa eventual convocatoria no sería un cheque en blanco. Tendrá que ganarse cada llamada con actuaciones convincentes, tanto con su club como con el Tri.

Competencia interna: un mensaje claro

La situación de Fidalgo y Rodríguez envía un mensaje contundente a todo el plantel: nadie tiene el lugar garantizado. La Selección Mexicana entra en un proceso en el que la meritocracia y el nivel actual deberían pesar más que los nombres o la trayectoria. Aguirre parece decidido a no casarse con ningún jugador y a abrir las puertas a quien mejor rinda, sin importar su pasado ni su edad.

Para Charly, esto significa que no basta con haber sido recurrente en las listas anteriores. Debe dar un paso adelante, aportar más en la creación de juego, ser más influyente cerca del área y mantener una alta intensidad defensiva. Para Fidalgo, la competencia implica confirmar que puede trasladar su influencia del entorno de club a la exigencia de selección nacional.

El reto emocional y mediático

Otro factor a considerar será la presión mediática que generará la presencia de Fidalgo en el Tri. Al provenir de un club tan mediático y polarizante como América, su llamado inevitablemente será tema de conversación. Cada una de sus actuaciones será observada con lupa, tanto por sus seguidores como por sus críticos.

Para el vestidor, será clave que la integración de Fidalgo se maneje con naturalidad. El grupo deberá verlo como un compañero más que viene a sumar, no como una amenaza. De la misma forma, Rodríguez y otros mediocampistas tendrán que transformar la competencia en motivación, no en frustración.

Pensando en el Mundial de 2026

Todo este movimiento en la zona media tiene como gran telón de fondo la Copa Mundial de la FIFA 2026. El objetivo de Aguirre es llegar a esa cita con un medio campo equilibrado, capaz de defender con orden, pero también de construir juego ante rivales de distinto perfil.

En ese sentido, tener diferentes tipos de mediocampistas es fundamental: contenciones de recuperación, volantes mixtos, interiores creativos y jugadores con llegada al área. Fidalgo podría convertirse en una pieza clave en la faceta creativa, mientras que Rodríguez aspiraría a consolidarse como ese enlace que ayuda tanto en la recuperación como en la salida limpia.

La lucha por un puesto en esa lista mundialista ya empezó, aunque falten meses y muchos partidos por jugar. Cada convocatoria, cada amistoso y cada entrenamiento cuentan.

¿Hay espacio para ambos?

Aunque hoy se hable de Fidalgo como la posible «víctima» deportiva de Charly Rodríguez -o viceversa-, no es imposible imaginar un escenario en el que ambos terminen coexistiendo dentro de la Selección. Mucho dependerá del sistema táctico que elija Aguirre y del tipo de rivales a los que se enfrente México.

En partidos donde se requiera más control de balón y creatividad, podría haber lugar para dos volantes con buen pie y visión de juego. En otros, quizá se priorice la recuperación y la intensidad física, lo que reduciría el margen para mediocampistas menos físicos y más técnicos. La versatilidad será un valor al alza.

Un punto de inflexión para los dos

La posible convocatoria de Álvaro Fidalgo no solo marca un hito en su carrera -al abrirle las puertas del futbol de selecciones-, también representa un punto de inflexión para Carlos Rodríguez. Para uno, puede ser el inicio de una etapa internacional; para el otro, el aviso de que debe elevar su nivel si no quiere perder protagonismo.

Lo que es claro es que Javier Aguirre no quiere esperar más para tomar decisiones. Marzo será un termómetro determinante: Portugal y Bélgica, dos pruebas de fuego, servirán para ver quién está preparado para asumir el reto de comandar el medio campo del Tri rumbo al ciclo mundialista que se avecina.