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Charly brilla ante chivas: larcamón reabre el debate del tri rumbo a 2026

«Charly es un jugador brillante, y no sólo por lo que hizo hoy»: Larcamón responde a Javier Aguirre y reabre el debate en el Tri

Cruz Azul firmó una de las victorias más ruidosas del Clausura 2026 al ponerle fin al paso invicto de las Chivas del Guadalajara, y lo hizo con un héroe muy claro: Carlos «Charly» Rodríguez. El mediocampista cementero apareció en el minuto 85 para marcar el 2-1 definitivo y derrumbar la etiqueta de «imbatible» que el Rebaño había presumido durante seis jornadas.

Hasta antes de este partido, el equipo de Gabriel Milito no conocía la derrota y se encontraba a sólo dos triunfos de igualar el mejor arranque de un club en la historia de la Liga MX. Todo parecía encaminado a que, aun perdiendo el paso perfecto, al menos sostendría la condición de equipo que no había caído en el torneo. Charly se encargó de borrar ese escenario con un disparo certero ante Raúl Rangel, que no pudo evitar que los tres puntos viajaran al bolsillo celeste.

Larcamón protege a su figura y manda mensaje al Tri

En la semana previa, Javier Aguirre había encendido el debate al asegurar que mediocampistas como Obed Vargas y Álvaro Fidalgo estaban en condiciones de presionar a cualquier jugador que hubiera sido convocado de forma recurrente a la Selección Mexicana. Ambos se mueven en zonas muy similares a las que ocupa Charly Rodríguez y se perfilan como opciones serias para la lista definitiva rumbo al Mundial 2026.

Tras el triunfo, Nicolás Larcamón fue cuestionado por la competencia en el mediocampo del Tri y, sin buscar una confrontación directa con el seleccionador, salió en defensa de su futbolista más determinante en la noche de Puebla.

«No quiero entrar en debate con Javier Aguirre, que merece todo mi respeto, pero el desempeño de Charly Rodríguez es brillante, no sólo por lo que hizo hoy, sino por lo que ha venido haciendo desde temporadas atrás», señaló el técnico de Cruz Azul, subrayando que el rendimiento del mediocampista no se limita a un gol decisivo, sino a una continuidad que lo pone al nivel de cualquiera que aspire a ser titular con México.

Un partido a la altura de dos grandes

El duelo correspondiente a la jornada 7 del Clausura 2026 llegaba con un protagonista evidente: las Chivas «invictas» de Guadalajara. Sin embargo, el ambiente previo dejaba entrever que Cruz Azul tenía argumentos para truncar la buena racha tapatía; se respiraba la sensación de que, si alguien podía detener al equipo de Milito, era este Cruz Azul que venía creciendo semana tras semana.

Desde los primeros minutos quedó claro que la escuadra celeste no estaba dispuesta a ceder el mando del juego. El conjunto capitalino, actuando como local en el estadio Cuauhtémoc de Puebla, se adueñó de la posesión y redujo al mínimo la capacidad de reacción rojiblanca. Chivas apenas pudo hilar algunos destellos, pero fue superado en intensidad y en orden táctico durante largos tramos del encuentro.

La recompensa llegó al minuto 43, cuando Gabriel Fernández aprovechó una desatención defensiva para adelantar a Cruz Azul. El gol hacía justicia a lo visto en la cancha: un cuadro cementero dominante y un Rebaño obligado a reaccionar.

Empate rojiblanco y reacción inmediata

En la recta final del partido, Chivas logró encontrar oxígeno. Ángel Sepúlveda apareció al minuto 80 con un remate de cabeza impecable para firmar el 1-1 y, por un instante, pareció que el impulso anímico podía volcar el partido hacia el lado tapatío. Era el tipo de reacción que se espera de un equipo que se sabe enrachado y con confianza total.

Pero Cruz Azul no se desmoronó. Lejos de caer en nerviosismo, el equipo de Larcamón mantuvo su estructura y, apenas cinco minutos después, encontró el golpe definitivo. Charly Rodríguez, pisando el área como mediocampista moderno, definió con frialdad para decretar el 2-1 en un cierre vibrante, digno de dos clubes grandes del futbol mexicano.

«Fue un triunfo que se celebra y sabemos el valor que tiene. Esta noche ratificamos nuestro buen paso con las victorias ante Tigres y Chivas, que aspiran a lo mismo, y también por la manera en que lo hicimos. Cuando ellos dominaron, no bajamos los brazos. El partido fue nuestro de principio a fin. Nos deja muy buenas sensaciones», resumió Larcamón, consciente de lo que representa sumar seis puntos consecutivos ante dos candidatos al título.

El contexto de la Selección: ¿quién manda en la media cancha?

La actuación de Charly no se puede analizar aislada del momento que vive la Selección Mexicana. Con el partido inaugural del Mundial 2026 a menos de cuatro meses, el tema de los titulares del Tri se ha convertido en una obsesión para la afición. El mediocampo, en particular, es una de las zonas con más interrogantes.

Edson Álvarez, hombre clave en la contención, fue sometido a una cirugía de tobillo con la intención de llegar completamente sano a la Copa del Mundo. Aunque el plan es que se recupere a tiempo, existe la posibilidad de que no alcance su mejor versión física para el certamen. En ese escenario, el nombre de Carlos Rodríguez había emergido con fuerza como opción natural para asumir el control del mediocampo.

A esto se suma la irrupción de dos futbolistas que han ganado protagonismo en los últimos días: Obed Vargas y Álvaro Fidalgo, recién fichados por clubes europeos de peso. Uno llegó al Atlético de Madrid y el otro al Real Betis, un salto que inevitablemente los coloca en el radar principal del cuerpo técnico nacional y de la opinión pública.

Javier Aguirre, al destacar la capacidad de ambos para competir con cualquier mediocampista mexicano, abrió un debate que no se limita a los nombres, sino a los perfiles: ¿debe el Tri apostar por el equilibrio, por la creatividad o por un mediocampo más físico y dinámico?

El perfil de Charly Rodríguez: algo más que un gol decisivo

En medio de esa discusión, la noche ante Chivas sirve como escaparate ideal para recordar qué tipo de jugador es Charly Rodríguez. No se trata sólo de un mediocentro que toca y distribuye; es un futbolista que entiende los tiempos del partido, que se ofrece como apoyo constante y que, además, tiene la capacidad de llegar desde segunda línea para definir.

Su desempeño no se reduce a la estadística del gol al minuto 85. Durante todo el encuentro se encargó de enlazar líneas, participar en la recuperación y dar salida limpia desde campo propio. Esa combinación de criterio con el balón, lectura táctica y presencia en el área rival es la que Larcamón considera como argumento sólido para verlo como candidato natural a la Selección.

No es casual que el técnico de Cruz Azul haya insistido en que el brillo de Charly viene «desde temporadas atrás». La continuidad en alto nivel es, precisamente, uno de los factores que más pesan a la hora de diseñar una lista mundialista.

Aguirre, la última palabra y un mensaje sin polémica

Aunque el gol ante Chivas aumentará inevitablemente el ruido mediático alrededor de Charly, Larcamón fue cuidadoso en no convertir su respaldo en un ataque al seleccionador. Su mensaje apuntó más a poner en valor a su jugador que a contradecir directamente a Aguirre.

En última instancia, será el propio seleccionador quien tenga la responsabilidad de elegir al mediocampo titular para el debut del 11 de junio ante Sudáfrica. La baraja incluye a Edson Álvarez, si llega en condiciones, además de Vargas, Fidalgo, Rodríguez y otros nombres que no han salido del radar a pesar de no estar en los focos de la conversación.

El gol ante Chivas no garantiza nada, pero sí vuelve imposible ignorar a Charly en la discusión. En un Mundial en casa, México necesita futbolistas acostumbrados a soportar presión, decidir partidos cerrados y responder en momentos clave. Rodríguez acaba de dar un ejemplo perfecto de eso en la Liga MX.

El impacto del triunfo para Cruz Azul y para el torneo

Desde la perspectiva del torneo, la victoria de Cruz Azul reacomoda la parte alta de la tabla. Quitarle el invicto a uno de los equipos más sólidos del certamen no sólo suma tres puntos, también envía un mensaje: los cementeros están para competirle de tú a tú a cualquiera.

Para Chivas, la derrota llega a tiempo para corregir. Un tropiezo en la fecha 7, tras una racha casi perfecta, permite entender límites, ajustar detalles y recordar que no hay margen para la confianza excesiva. Milito deberá encontrar el equilibrio entre mantener la esencia ofensiva de su equipo y reforzar la solidez defensiva ante rivales que, como Cruz Azul, saben explotar cada resquicio.

Para la Liga MX, encuentros como éste elevan el nivel de exigencia general. El espectáculo que ofrecieron ambos equipos confirma que el torneo no sólo se define por plantillas costosas, sino por ideas claras de juego, intensidades altas y la aparición de figuras que se echan al equipo al hombro cuando la noche lo pide.

¿Qué debería valorar el Tri en su mediocampo?

La gran pregunta de fondo es qué tipo de mediocampo necesita la Selección Mexicana para competir en un Mundial en casa. En un escenario ideal, el Tri tendría la combinación perfecta: un contención con lectura defensiva, un interior capaz de asociarse y un mediocampista con llegadas a gol. En ese rompecabezas, Charly encaja como el jugador que conecta la fase defensiva con la ofensiva.

Su capacidad para adaptarse a distintos ritmos de partido, alternar entre la pausa y la aceleración, y asumir responsabilidad en la circulación del balón, lo coloca como una opción que puede convivir tanto con un perfil como Edson Álvarez como con un organizador más clásico. Esa versatilidad es un valor agregado que Aguirre tendrá que ponderar frente a la frescura y proyección internacional de nombres como Vargas y Fidalgo.

Más allá de preferencias personales, el rendimiento en partidos de alta tensión -como el que disputó ante Chivas- debería pesar en la balanza. Son estos escenarios los que mejor simulan la presión que vivirá la Selección en un Mundial disputado en su propio país, con la expectativa desbordada y el margen de error reducido a cero.

Un presente que puede cambiar el futuro

La noche en el Cuauhtémoc no sólo significó el fin del invicto de Chivas ni un triunfo más para Cruz Azul. Fue, sobre todo, una demostración de carácter colectivo y un escaparate individual para un jugador que quiere estar en el Mundial no por nombre, sino por méritos.

Charly Rodríguez levantó la mano con un gol heroico, pero también con 90 minutos de jerarquía silenciosa en el centro del campo. Nicolás Larcamón lo sabe y por eso decidió, con respeto pero con firmeza, recordarle a todos -incluido Javier Aguirre- que en México hay mediocampistas que llevan varias temporadas demostrando que están listos para lo más alto.

De aquí a la lista final del Mundial, cada partido contará como un argumento más. Y, después de lo visto ante Chivas, Cruz Azul y Charly ya han sumado varios puntos en esa discusión.