«Es lo más justo»: Larcamón defiende el regreso de Kevin Mier al arco de Cruz Azul en el Clausura 2026
El empate 1-1 de Cruz Azul frente a Mazatlán, en la Jornada 12 del Clausura 2026, no solo dejó sensaciones encontradas por el resultado. También reabrió el debate en torno a la portería celeste, tras el regreso del colombiano Kevin Mier al once titular en lugar de Andrés Gudiño. Terminando el partido en el Estadio El Encanto, Nicolás Larcamón fue claro: para él, la decisión responde a un criterio de justicia deportiva y de gestión del plantel.
El técnico argentino explicó que la vuelta de Mier no obedece a un castigo para Gudiño, sino a la lógica de competencia interna que quiere consolidar en Cruz Azul. El guardameta colombiano ya había dejado atrás la lesión que lo marginó durante varias jornadas, y el cuerpo técnico consideró que era el momento adecuado para devolverle la titularidad.
Durante la conferencia de prensa posterior al encuentro, Larcamón fue cuestionado directamente sobre la determinación de mandar a Gudiño a la banca después de haber respondido en los partidos más recientes. El estratega no esquivó el tema y subrayó que la rotación entre sus dos porteros forma parte de un plan previamente establecido.
«Es bueno tener doble competencia. Siento que lo más justo es rotar entre Andrés Gudiño y Kevin Mier… Hoy es el séptimo partido en 21 días. Hoy se notó un cansancio físico y mental», señaló Larcamón, dejando entrever que el desgaste del calendario también influyó en su decisión. Con tantos partidos en tan poco tiempo, el entrenador considera fundamental mantener frescos y activos a ambos arqueros.
El duelo ante Mazatlán marcó el retorno oficial de Kevin Mier al arco cementero después de haber superado por completo sus molestias físicas. Su presencia buscaba aportar seguridad atrás en un momento clave del torneo, en el que Cruz Azul necesita sumar de forma constante para mantenerse en la pelea por los puestos de privilegio en la Liga MX. Aunque el empate dejó sabor a poco, el cuerpo técnico valoró positivamente que el colombiano haya regresado sin resentirse de su lesión.
La gestión de la portería siempre es un tema sensible en cualquier equipo grande, y Cruz Azul no es la excepción. Andrés Gudiño aprovechó la ausencia de Mier para mostrar su nivel y ganarse el respeto de la afición, por lo que su suplencia generó dudas entre algunos seguidores. Sin embargo, Larcamón insiste en que no existe un «portero fijo» por decreto, sino un sistema de meritocracia y rotación que busca sostener el nivel competitivo en cada entrenamiento y en cada partido.
Para el técnico, la clave está en que tanto Mier como Gudiño asuman el reto de convivir con esa presión y la conviertan en una motivación. Un equipo que aspira a títulos necesita tener, según sus palabras, «dos arqueros capaces de ser titulares sin que se resienta el funcionamiento». En ese sentido, la decisión de que Mier arrancara ante Mazatlán también es un mensaje hacia el grupo: nadie tiene el puesto garantizado, pero tampoco se destierra a nadie por un par de resultados adversos.
El empate frente a Mazatlán se produjo en un contexto de evidente desgaste físico. Larcamón recalcó que el compromiso fue el séptimo encuentro en apenas 21 días, una intensidad que suele traducirse en desconcentraciones y errores no forzados. El propio técnico reconoció que en varios tramos del partido percibió a sus jugadores pesados de piernas y saturados mentalmente, algo que influyó tanto en la toma de decisiones como en la precisión en la salida desde el fondo.
Más allá del resultado, el entrenador se mostró convencido de que, con el regreso de Mier, el equipo recupera una variante clave para afrontar el cierre del Clausura 2026. En su visión, tener a los dos arqueros en ritmo competitivo será vital no solo para la Liga MX, sino también para lo que viene en el plano internacional. Cruz Azul tiene por delante el desafío de la Concachampions 2026, torneo en el que estará obligado a ofrecer una cara más sólida que la mostrada recientemente en otros frentes.
El recuerdo de la dolorosa participación en la Leagues Cup 2025 sigue presente. Aquella actuación, considerada por muchos como un auténtico ridículo deportivo, dejó una cicatriz en la institución y en la afición. Desde entonces, la exigencia hacia el plantel y el cuerpo técnico se ha elevado. Larcamón es consciente de que no basta con competir: el equipo está obligado a pelear por títulos y a cambiar la narrativa de frustraciones que ha acompañado a la Máquina en los últimos años.
En La Noria, el mensaje interno es claro: hay que dejar atrás los tropiezos y concentrarse en reconstruir un proyecto ganador. La directiva y el cuerpo técnico apuestan por un camino de continuidad con Larcamón, confiando en que, con el tiempo, el equipo logre plasmar en la cancha la idea futbolística que se trabaja día a día. Para ello, cada decisión, incluida la elección del portero, se toma bajo el parámetro de la responsabilidad y la búsqueda de rendimiento óptimo.
El Clausura 2026 representa, por tanto, una oportunidad de reivindicación para Cruz Azul. Más que un torneo más, se vive como un examen permanente ante su afición, tanto en la Liga MX como en la Concachampions. El objetivo final es claro: volver a coronarse y disipar cualquier duda sobre la capacidad de este grupo para competir en los momentos decisivos. El camino no será sencillo, pero puertas adentro asumen que no hay margen para excusas.
En este contexto, la figura del arquero adquiere un protagonismo especial. Un portero seguro puede marcar la diferencia en liguillas apretadas, series de eliminación directa y partidos donde un solo error cambia el rumbo. Larcamón lo sabe y por eso insiste en que la competencia entre Mier y Gudiño no debe verse como un problema, sino como una fortaleza estructural del plantel. Tener dos guardametas confiables le permite adaptar su plan a las necesidades de cada partido, sea por estilo de rival, estado físico o tipo de torneo.
También existe un componente psicológico en la elección de Mier. Tras una lesión, muchos jugadores necesitan un voto de confianza fuerte para recuperar su mejor versión. Volver directamente al once titular envía un mensaje al colombiano: el entrenador cree en él y lo considera pieza importante del proyecto. A la vez, se le exige responder a esa confianza con actuaciones sólidas, evitando que la portería vuelva a convertirse en un foco de incertidumbre.
Para Gudiño, la situación es distinta, pero no necesariamente negativa. Aunque ahora parta desde la banca, su rendimiento en los encuentros anteriores demostró que está listo para competir al máximo nivel. Eso lo convierte en una alternativa real y no simplemente en un suplente circunstancial. De hecho, el propio sistema de rotación descrito por Larcamón le abre la puerta a seguir sumando minutos en el corto plazo, especialmente si el calendario se mantiene tan cargado.
De cara a lo que resta del Clausura 2026, Cruz Azul deberá encontrar un equilibrio entre resultados y construcción de identidad. El equipo no puede permitirse ceder demasiados puntos si quiere aspirar a la parte alta de la tabla, pero tampoco puede renunciar al proceso de consolidar una idea de juego clara. La portería, con Mier y Gudiño, se convierte en uno de los termómetros más visibles de ese proceso: estabilidad bajo los tres palos suele traducirse en confianza para todo el sistema defensivo.
En última instancia, la aclaración de Larcamón sobre el regreso de Kevin Mier busca apagar cualquier conato de polémica y centrar la discusión en lo futbolístico. Para el entrenador, «lo más justo» no es solo una frase: resume su intención de manejar el grupo con equilibrio, premiar el esfuerzo y asumir que, en un club como Cruz Azul, cada decisión será observada con lupa. La afición exigirá resultados, pero también valorará que detrás de cada cambio haya argumentos y no improvisación.
Con el regreso de Mier, la competencia interna encendida y el calendario apretado que combina Liga MX y Concachampions 2026, Cruz Azul entra en una fase crucial del año. La manera en que el equipo responda en la cancha, y cómo Larcamón administre sus recursos -incluida la siempre discutida portería-, determinará si la Máquina se acerca nuevamente a la posibilidad de un título o si suma otro capítulo de frustración a su historia reciente. Por ahora, el técnico sostiene su apuesta: rotar, competir y, sobre todo, ser justos con quienes se ganen el lugar partido a partido.