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Borgetti deja fuera a quiñones ante portugal y divide a hugo sánchez y peláez

Borgetti dejaría fuera a Quiñones contra Portugal: así se divide la opinión de Hugo Sánchez y Ricardo Peláez

El regreso de la Selección Mexicana al Estadio Azteca está a la vuelta de la esquina. El sábado 28 de marzo, el Tri de Javier Aguirre se medirá a Portugal en un duelo que no solo marca la reapertura del Coloso de Santa Úrsula, sino que se perfila como el primer gran ensayo rumbo al Mundial de 2026, donde México inaugurará el torneo enfrentando a Sudáfrica.

Con el partido tan cercano, el debate sobre la alineación titular se ha encendido. Exfutbolistas y analistas han empezado a dibujar su once ideal, y uno de los que más ruido ha generado es Jared Borgetti, histórico goleador del Santos Laguna y del propio Tri, quien dejó fuera a Julián Quiñones de su alineación inicial ante los lusos.

El análisis táctico de Borgetti: ¿por qué no entra Quiñones?

Para Borgetti, el principal problema no es la calidad de Julián Quiñones, sino el esquema que plantea Javier Aguirre. En la pizarra que se ha manejado, el extremo izquierdo estaría ocupado por Alexis Vega, mientras que el futbolista colombo-mexicano quedaría reubicado como mediapunta o extremo derecho, zonas del campo que, a juicio del exdelantero, no explotan al máximo las virtudes de Quiñones.

Según su lectura, Quiñones rinde mucho más cuando parte de un costado con libertad para meterse al área, atacar el espacio y llegar en segunda línea, no tanto como enganche fijo ni obligado a perfilarse por la derecha. Bajo ese contexto, Borgetti opta por dejarlo fuera de su once inicial para el duelo ante Portugal, priorizando el equilibrio del equipo por encima del nombre propio.

Julián Quiñones, ¿víctima del sistema o de la competencia interna?

La exclusión de Quiñones en el esquema de Borgetti abre un debate más amplio: ¿está la Selección sabiendo adaptar su funcionamiento a los perfiles que hoy tiene? El delantero que ahora milita en la liga árabe se ha caracterizado por su potencia, su uno contra uno y su capacidad para decidir partidos en espacios reducidos.

Sin embargo, en la Selección se enfrenta a una competencia feroz en su zona: Alexis Vega, extremo natural por izquierda; jugadores que pueden partir desde banda con tendencia interior; y mediocampistas ofensivos que reclaman minutos. Si Aguirre mantiene un sistema con un solo extremo puro y un enganche más clásico, Quiñones podría quedar relegado al banquillo, no por falta de nivel, sino por un tema de encaje táctico.

A medio plazo, el cuerpo técnico tendrá que resolver si adapta el sistema a figuras como Quiñones o si mantiene un modelo más rígido, donde algunos jugadores se vean obligados a reinventarse o, de plano, a esperar su oportunidad entrando como revulsivos.

El ‘9’ del Tri: Hugo Sánchez y Peláez apuestan por Raúl Jiménez

Otro de los focos de discusión es la posición de centro delantero. En este punto, Hugo Sánchez y Ricardo Peláez coinciden: para ellos, Raúl Jiménez debe ser el atacante titular desde el primer minuto frente a Portugal y, si todo se mantiene, también en el Mundial de 2026.

Ambos analistas han tenido diferencias públicas en otras discusiones futboleras, pero en esta ocasión su diagnóstico es similar. Consideran que Jiménez, hoy en el Fulham, aporta algo más que goles: juego de espaldas, asociación, experiencia internacional y manejo de la presión en partidos de máximo nivel.

Esa postura se mantiene incluso pese al buen momento de Armando González con Chivas, quien ha levantado la mano con actuaciones destacadas en la Liga MX. Para Sánchez y Peláez, el peso de Jiménez en la Selección y su historial con el Tri inclinan la balanza a su favor, aunque reconocen que la competencia interna puede apretar si el atacante del Fulham no responde con goles.

¿Es momento de darle la estafeta a Armando González?

La discusión no termina ahí. Varios analistas han puesto sobre la mesa la posibilidad de que Armando González tenga más protagonismo en estos partidos de preparación. El argumento principal es claro: llega en mejor forma, con ritmo, confianza y goles recientes, mientras que Jiménez ha atravesado etapas de irregularidad y lesiones en Europa.

El dilema para Aguirre parece ser el clásico choque entre jerarquía y actualidad. Por un lado, un delantero probado en Europa y con mundiales en las piernas; por el otro, un atacante que pide la titularidad con sus actuaciones en la liga local. De cómo gestione esa competencia el cuerpo técnico dependerá no solo el once contra Portugal, sino la dinámica de la delantera rumbo a 2026.

La portería, el debate más sensible: Borgetti se inclina por Memo Ochoa

Si hay una posición que ha generado polémica en los últimos meses, esa es la de portero. Durante más de tres décadas, México solía tener un arquero titular indiscutible, pero en esta etapa el debate está más abierto que nunca.

Jared Borgetti fue claro: para él, Guillermo Ochoa debe seguir siendo el guardameta número uno, tanto en el amistoso ante Portugal como en el Mundial de 2026. Su principal argumento es la experiencia del actual jugador del AEL Limassol FC para gestionar la presión en escenarios de máxima exigencia, como lo será el partido inaugural frente a Sudáfrica el próximo 11 de junio.

Borgetti recuerda que Ochoa ha pasado por mundiales, ligas europeas complicadas y momentos críticos con el Tri, y que ese recorrido le otorga una templanza que pesa cuando hay que tomar decisiones en fracciones de segundo. Para el exgoleador, en un partido grande se necesita un arquero que ya haya vivido ese tipo de noches.

Ochoa bajo la lupa: las críticas que lo persiguen

A pesar del respaldo de figuras como Borgetti, Ochoa está lejos de ser unánime. Varios analistas señalan que el portero arrastra una «mala fama» ligada a las goleadas que han sufrido varios de sus equipos, desde su paso por el Ajaccio en Francia hasta su estancia en el futbol chipriota.

Algunos críticos apuntan que en no pocas ocasiones los goles en contra llegan por errores propios, ya sea en el achique, en la lectura de los centros o en el juego aéreo. Otros matizan, recordando que muchos de esos equipos defendían mal en general, dejando expuesto al arquero.

Este contexto alimenta la discusión sobre si México debe seguir apostando por un portero con tanta historia, pero también con tantos debates encima, o si es momento de abrir definitivamente la puerta a una nueva generación bajo los tres palos.

Tala Rangel, la alternativa que gana terreno

En ese escenario aparece el nombre de Raúl «Tala» Rangel, quien ha ido sumando argumentos para ser considerado seriamente como candidato a la titularidad. Su crecimiento reciente, sus reflejos, su juego con los pies y su seguridad en el área han hecho que varios panelistas lo vean como una opción fresca y necesaria.

Rangel representa la ilusión del relevo generacional. Para muchos, darle minutos en un duelo de alto nivel como el de Portugal sería una prueba ideal para medir si está listo para pelearle el puesto a Ochoa de cara al Mundial. Otros, en cambio, creen que el amistoso ante una potencia europea no es el escenario para experimentar demasiado en la portería y que estos minutos deberían recaer en alguien con más recorrido internacional.

Aguirre entre la experiencia y la renovación

La figura de Javier Aguirre queda justo en el centro de todas estas discusiones. El técnico tiene frente a sí un reto complejo: armar un equipo competitivo para 2026 mientras equilibra la experiencia de veteranos con el empuje de nuevas figuras.

En ataque, nombres como Raúl Jiménez, Quiñones o Vega se mezclan con futbolistas emergentes que buscan un lugar. En la portería, Ochoa simboliza la continuidad y Tala Rangel, el futuro. Cualquier decisión que tome será leída no solo en clave del partido ante Portugal, sino también como un mensaje de lo que pretende construir rumbo al Mundial.

Aguirre, además, sabe que el duelo en la reapertura del Estadio Azteca tiene un componente simbólico muy fuerte: el público quiere volver a identificarse con su Selección, ver señales claras de una idea de juego y sentir que el equipo está dando pasos firmes hacia una Copa del Mundo histórica en casa.

El peso del Estadio Azteca y la exigencia de la afición

El Coloso de Santa Úrsula volverá a albergar a decenas de miles de aficionados que no solo irán a festejar la reapertura, sino a examinar de cerca al nuevo Tri. Cada decisión en la alineación -la ausencia de Quiñones, la presencia o no de Raúl Jiménez, la elección entre Ochoa y Tala- será juzgada desde la tribuna y en la conversación posterior.

Jugar en el Azteca implica un tipo de presión particular: el apoyo es masivo, pero la exigencia también. Un mal partido puede disparar críticas furiosas, mientras que una actuación convincente ante Portugal podría dar un impulso anímico enorme al proyecto de Aguirre y calmar parte de los cuestionamientos actuales.

¿Qué puede dejar este México-Portugal rumbo a 2026?

Más allá del resultado, el encuentro frente a Portugal se perfila como un termómetro clave. Permitirá ver si México puede competir de tú a tú ante una selección de élite, si el modelo táctico favorece a los jugadores más determinantes y si las apuestas de Aguirre en posiciones clave -como la de centro delantero, el rol de Quiñones y el portero titular- se sostienen sobre el césped.

También será una oportunidad para ajustar detalles de cara al duelo inaugural ante Sudáfrica. Lo que hoy se discute en la pizarra, como lo hacen Borgetti, Hugo Sánchez y Ricardo Peláez, deberá encontrar respaldo en el funcionamiento real del equipo. A partir de ahí, el cuerpo técnico tendrá elementos para afinar la lista final, redistribuir roles y decidir quiénes serán los líderes futbolísticos y emocionales de un Tri que jugará un Mundial en casa con la obligación de estar a la altura de la historia.

En ese contexto, la decisión de «borrar» a Quiñones del once inicial, confiar en Raúl Jiménez como referente ofensivo y mantener a Memo Ochoa bajo los tres palos, o bien abrir el paso a nuevas caras como Tala Rangel o Armando González, no solo define un partido amistoso: marca el rumbo de una Selección que busca reencontrarse con su mejor versión frente a su gente y ante el mundo.