«Veremos cuántos años más, no muchos más»: Turco Mohamed abre la puerta a su adiós de los banquillos
Antonio «Turco» Mohamed vive uno de los momentos más brillantes de su trayectoria en el futbol mexicano, pero al mismo tiempo empieza a perfilar el final de su carrera como director técnico. El estratega del Toluca, bicampeón vigente de la Liga MX, sorprendió al admitir que su etapa en los banquillos está cerca de concluir y que ya piensa seriamente en el retiro.
El argentino, uno de los entrenadores más exitosos en la historia reciente del futbol mexicano, ha consolidado su legado con el Club Deportivo Toluca. Bajo su mando, los Diablos Rojos consiguieron el bicampeonato de Liga MX y ahora pelean por trascender a nivel internacional en la Concacaf Champions Cup, torneo en el que ya se encuentran instalados en la antesala de la gran final.
En una entrevista previa al duelo frente al América en la Jornada 15 del Clausura 2026, Mohamed dejó declaraciones que impactaron tanto a la afición escarlata como a los seguidores de otros equipos que soñaban con verlo en su banquillo. Más allá de hablar del buen momento de Toluca, el Turco se sinceró sobre su futuro, sus límites físicos y mentales, y la forma en que desea cerrar su ciclo como entrenador.
Durante la charla, el técnico reconoció que el capítulo de dirigir a una Selección Nacional, y en especial el sueño de comandar a México en un Mundial, ya está prácticamente cerrado para él. Recordó que hace algunos años se veía con posibilidades de convertirse en seleccionador, pero la decisión no le favoreció:
«Yo creo que ya lo de la selección y el Mundial, por lo menos, ya lo descarté. Yo tenía mucha ilusión de dirigir a México en este Mundial. Hace tres años, cuando estaban eligiendo, no me eligieron», confesó sin rodeos.
Ese episodio marcó un antes y un después en sus aspiraciones a nivel selección. Desde entonces, su enfoque se ha concentrado en los clubes y en exprimir al máximo sus últimos años en el día a día de los vestuarios. Sin embargo, lo que más llamó la atención en sus palabras fue el reconocimiento abierto de que su retiro como director técnico no está lejano y que incluso ya se plantea una transición generacional dentro de su propio entorno.
Mohamed describió con detalle el desgaste emocional que le provoca cada compromiso oficial, independientemente del rival o la instancia del torneo. Para él, no existe eso de «partido de rutina»:
«Yo siento mucho estrés en cada partido que disputo porque lo vivo con esa intensidad, con esas ganas, igual la quinta fecha que la final del campeonato. Para mí no hay partido medio. A ver, no nos cambia la posición en el partido, pero la adrenalina que siento es la misma. Y después el estrés del postpartido es el mismo», explicó.
Esa forma de vivir el futbol, que lo ha llevado a ser un técnico ganador y competitivo en todos los clubes por los que ha pasado, también le ha cobrado factura con el paso del tiempo. El Turco dejó claro que su objetivo ahora es disfrutar mientras el cuerpo y la mente se lo permitan, pero con una fecha de caducidad ya rondando en el horizonte: «La ilusión es esa: disfrutar hasta donde me dé y dejarle la estafeta a mi hijo».
Con esa frase, el entrenador insinúa además un posible relevo familiar. No es un secreto que su hijo ha estado cerca de sus procesos y que el apellido Mohamed podría continuar su historia en los banquillos desde otra generación. El propio Antonio, sin precisar plazos, reconoce que sus próximos años en el futbol serán contados: «Veremos cuántos años más, no muchos más», aseguró, dejando entrever que su retiro podría llegar antes de lo que muchos imaginan.
Mientras tanto, la agenda inmediata de Mohamed y Toluca está cargada de retos mayúsculos. En la Liga MX afrontan las últimas tres jornadas del Clausura 2026 con el objetivo de buscar un histórico tricampeonato, algo reservado para equipos de época. Sin embargo, el propio técnico ha subrayado que, en este momento, la prioridad absoluta del club se llama Concacaf Champions Cup.
El desafío más grande en ese torneo será la serie de semifinales frente al LAFC de la Major League Soccer, un rival que ya dejó en el camino al Cruz Azul y que llega con la confianza de poder sorprender en el Estadio Nemesio Diez. El equipo angelino se ha consolidado como uno de los proyectos más fuertes de la MLS, con una plantilla sólida y un estilo de juego agresivo, lo que obliga al Toluca a rozar la perfección si quiere acceder a la final.
Para Mohamed, conquistar la Concacaf Champions Cup representaría algo más que un título internacional: sería una especie de sello final a su obra en México. Ganar ese trofeo le abriría al club las puertas de competencias globales y consolidaría su figura como uno de los técnicos extranjeros más influyentes que han pasado por la Liga MX. No sería extraño que, de lograr ese objetivo y pelear de nueva cuenta por el título local, el propio Turco considere seriamente empezar a bajarle el ritmo a su carrera.
No obstante, la decisión de retirarse no solo pasa por los resultados. El técnico ha insistido en el aspecto emocional y en el peso del estrés acumulado a lo largo de los años. Cada torneo implica análisis constantes, presión mediática, exigencia de la directiva y expectativas de la afición. Lo que para muchos entrenadores puede ser parte del oficio, para Mohamed se multiplica por su manera tan intensa de sentir y competir. Ese estilo le ha dado alegrías, pero también le ha llevado a plantearse si vale la pena seguir sometiéndose a ese desgaste por mucho tiempo más.
En Toluca, la noticia de que el entrenador ya piensa en su adiós se ha tomado con una mezcla de sorpresa y realismo. Por un lado, el vestuario y la afición saben que cuentan con uno de los mejores estrategas de la liga y desean aprovecharlo mientras siga al frente del equipo. Por otro, comprenden que su trayectoria está llena de logros y que cualquier decisión de bajar el telón será consecuencia de una carrera plena, no de un fracaso.
Mirando hacia adelante, el club mexiquense también deberá reflexionar sobre el futuro del proyecto cuando llegue el momento de la despedida. Si el plan de Mohamed de «pasar la estafeta» a su hijo se concreta, Toluca podría apostar por una continuidad en la idea futbolística, basada en la escuela del propio Turco. En caso contrario, la directiva tendría que buscar un perfil capaz de mantener al equipo en la élite después de una etapa sumamente exitosa.
Para la Liga MX, la eventual salida de Antonio Mohamed de los banquillos representaría la pérdida de una figura carismática, polémica cuando hace falta y competitiva siempre. Sus equipos se han caracterizado por un futbol ofensivo, intensidad en cada zona de la cancha y una fuerte conexión con la grada. Esa combinación lo ha convertido en uno de los entrenadores más seguidos, tanto por los aficionados de sus clubes como por los neutrales.
Por ahora, el propio protagonista invita a no adelantarse demasiado y a centrarse en lo inmediato: seguir compitiendo al máximo nivel, luchar por cada torneo que dispute y disfrutar cada minuto en el campo. Pero sus palabras ya quedaron ahí, como un aviso: los días de Antonio Mohamed como director técnico no serán eternos. Él mismo lo sabe y, mientras define cuántas temporadas más se mantendrá en el banquillo, parece decidido a que sus últimos capítulos en el futbol mexicano se escriban peleando por títulos y dejando un legado difícil de igualar.