Patología específica del codo y la muñeca en el tenis

Backhand technique: reduce elbow stress without losing power or control

Por qué tu revés castiga tanto el codo

Si cada vez que pegas de revés sientes un pinchazo en el codo, el problema casi nunca es “mala suerte”, sino una suma de técnica, material y exceso de tensión. El codo sufre cuando la raqueta llega tarde, el agarre es rígido y el brazo trabaja solo, sin ayuda del cuerpo. Antes de pensar en lesiones graves, conviene revisar tu técnica de revés tenis para evitar lesión de codo y entender qué movimientos están añadiendo palanca y vibraciones justo en esa articulación. La buena noticia es que no necesitas pegar más suave para protegerte; necesitas organizar mejor el golpe y dejar que la fuerza venga de las piernas y el tronco, no del antebrazo.

Base de un revés saludable: relajar el brazo, usar el cuerpo

El revés “amigo del codo” tiene algo en común en todos los niveles: el brazo no hace todo el trabajo. Si te grabas en vídeo, fíjate si el gesto empieza desde los pies, con un pequeño giro de caderas y hombros, o si solo mueves el brazo hacia la pelota. Cuando el torso no entra en juego, el codo se convierte en la bisagra que acelera la raqueta, y ahí empiezan las sobrecargas. Para mejorar revés en tenis sin sobrecargar el codo, plantéate el golpe como una rotación completa: primero te colocas de lado, cargas el peso en la pierna trasera, y luego transfieres el peso hacia delante mientras giras el tronco y el brazo acompaña, en vez de tirar solo.

Ajustar la empuñadura sin sacrificar control

Muchos jugadores novatos sujetan la raqueta como si fuera un martillo, con los nudillos blancos y el antebrazo bloqueado. Ese agarre ultra fuerte transmite todos los impactos al codo. Lo ideal es encontrar una empuñadura que te permita soltar un poco la mano, manteniendo la cabeza de la raqueta estable. Si juegas a una mano, una empuñadura entre eastern y semi-western de revés suele ofrecer buen equilibrio entre liftado y comodidad; a dos manos, deja que la mano no dominante mande y la dominante solo acompañe. Prueba en peloteos suaves a aflojar medio punto la fuerza del agarre justo antes del impacto y verás cómo la vibración disminuye sin perder precisión.

Uso del cuerpo: el revés no se pega con el brazo

Para entender cómo golpear revés potente sin dolor de codo, cambia la idea de “pegar” por la de “golpear con el cuerpo entero”. Empieza el armado girando hombros y caderas, no solo llevando la raqueta hacia atrás. Imagina que tu ombligo apunta primero a la valla lateral y luego, durante el golpe, gira para mirar a la red. Al mismo tiempo, el peso pasa de la pierna de atrás a la de delante, como si dieras un pequeño paso de empuje. El brazo viaja “montado” sobre ese giro y su tarea principal es dirigir la raqueta hacia la pelota, no generar toda la potencia. Esta redistribución de esfuerzo reduce el estrés puntual en el codo y, a la larga, te da más velocidad de bola con menos esfuerzo.

Punto de impacto y trayectoria de la raqueta

Otro detalle que castiga el codo es pegar la bola demasiado atrás o demasiado cerca del cuerpo. Cuando el impacto se produce retrasado, el antebrazo se ve obligado a “rescatar” el golpe con un gesto brusco de muñeca y codo. Intenta buscar la pelota ligeramente delante de la cadera, con el brazo más estirado pero no rígido. La trayectoria ideal de la raqueta no es un latigazo cortísimo, sino un arco amplio y fluido: entras por debajo de la bola, la “cepillas” hacia delante y arriba, y terminas el golpe con la raqueta alta y el cuerpo girado. Esta amplitud reparte mejor la carga muscular y evita frenazos repentinos que suelen desencadenar molestias.

Paso a paso para adaptar tu revés y cuidar el codo

Un buen enfoque es ajustar tu revés por fases, sin pretender cambiar todo en una sola sesión. Primero trabaja solo el armado y la preparación: desde posición neutra, gira hombros, lleva la raqueta atrás con calma y comprueba que la otra mano ayuda a sostener el peso de la raqueta hasta el último momento. Luego añade la colocación de pies, marcando bien la apertura lateral y la transferencia de peso. Finalmente, integra el swing completo, empezando con pelotas lentas o lanzadas con la mano. Este trabajo progresivo te permite mejorar sensaciones sin forzar el codo y te da tiempo para interiorizar gestos nuevos antes de subir la intensidad de los golpes.

Calentamiento específico y primeros golpes

Muchos jugadores salen a la pista, pelotean cinco bolas fuertes de revés y se sorprenden de que el codo se queje. Antes de trabajar técnica, dedica unos minutos a un calentamiento específico del brazo y del hombro: circunducciones suaves, extensiones de antebrazo con poca carga, algunos swings sin pelota para lubricar la articulación. Después, empieza tus revés a media velocidad, buscando soltura y fluidez, no potencia. Usa pelotas más lentas o incluso bolas de espuma al principio si sueles tener molestias. Estos simples consejos para prevenir codo de tenista con el revés marcan más diferencia de la que parece, porque evitan que golpees “frío” y con el tejido aún rígido.

Ajustes clave en el revés a dos manos

En el revés a dos manos el error típico es que la mano dominante (la de la muñeca más castigada) hace demasiado. Vigila que la mano no dominante sea la que realmente empuja la raqueta hacia la bola, como si fuera un pequeño drive con ese brazo. Mantén los codos algo separados del cuerpo en la preparación, evitando que el golpe se vuelva muy cerrado y forzado. Al impactar, intenta que los dos brazos se estiren de manera coordinada y que el pecho termine mirando hacia la pista, señal de que has usado el giro y no solo los brazos. Si sientes tensión excesiva en el codo tras varias sesiones, reduce momentáneamente la longitud de la preparación y prioriza el control sobre la potencia.

Ajustes clave en el revés a una mano

El revés a una mano es más exigente para el brazo, así que la técnica tiene que ser más limpia. La trampa habitual consiste en pegar solo de antebrazo, con un latigazo de muñeca para levantar la bola. Para proteger el codo, alarga un poco la preparación y mantén la otra mano en la garganta de la raqueta hasta justo antes del swing, para que el hombro se coloque bien. Usa más piernas y flexión de rodillas, “entrando” debajo de la pelota para no tener que forzar tanto el ángulo. Piensa en terminar alto, con el brazo extendido y el peso del cuerpo claramente sobre la pierna delantera; cuando cortas el seguimiento, toda la deceleración cae en el codo.

Errores de principiantes que disparan el dolor

Los novatos suelen repetir un mismo patrón: raqueta pesada, cordaje duro, agarre de hierro y cero rotación de caderas. Otro fallo frecuente es intentar golpear demasiado fuerte desde el primer día, como si la potencia definiera el nivel. Esa mezcla es perfecta para irritar el codo. También se ve mucho el revés pegado corriendo hacia atrás, con el cuerpo desequilibrado, lo que obliga al brazo a compensar y genera mucha tensión. Si quieres de verdad mejorar revés en tenis sin sobrecargar el codo, acepta que al principio vas a jugar ligeramente más despacio, cuidando la mecánica, y solo cuando el gesto sea estable empezarás a subir ritmo e intensidad de bola sin que el codo proteste.

Prevención a largo plazo: material, fuerza y hábitos

No todo es técnica. Una raqueta muy rígida, con patrón de cuerdas cerrado y cordaje duro, transmite más vibraciones al brazo. Si ya has tenido molestias, considera bajar un poco la tensión del cordaje o pasarte a uno más elástico. En paralelo, trabaja fuerza de antebrazo, hombro y escápulas con gomas y mancuernas ligeras; un brazo fuerte reparte mejor las cargas y aguanta mejor los entrenamientos. Respeta los descansos: si sientes dolor punzante, no lo tapes con analgésicos para seguir pegando fuerte. Introducir uno o dos días de pausa a la semana, junto con estiramientos suaves tras jugar, es clave para que tu cuerpo asimile el trabajo del revés sin entrar en un ciclo de inflamación crónica.

Cuándo buscar ayuda profesional

Si después de varias semanas de ajustar agarre, ritmo y calentamiento el codo sigue doliendo, no lo dejes pasar. A nivel técnico, unas cuantas clases de tenis para corregir técnica de revés y cuidar el codo pueden ahorrarte meses de molestias, porque un buen entrenador detecta en minutos lo que a ti se te escapa en vídeo. Explica claramente dónde y cuándo te duele para que adapte los ejercicios. En paralelo, un fisio deportivo o un médico pueden valorar si ya hay una tendinitis instaurada y qué carga es segura. Combinar guía profesional, pequeños cambios conscientes y paciencia es la forma más sólida de construir una técnica de revés tenis para evitar lesión de codo y seguir disfrutando del juego con potencia y control.