Álvaro Fidalgo se declara preparado para enfrentar a Cristiano Ronaldo en el México vs Portugal en el Estadio Azteca
La gran noticia del día en el futbol mexicano gira en torno a Álvaro Fidalgo. La FIFA ha dado finalmente el visto bueno para que el mediocampista del Real Betis concrete el llamado “One Time Switch” y pueda vestir la camiseta de la Selección Mexicana cuando el técnico Javier “Vasco” Aguirre así lo decida. Con esta autorización, el exjugador del América pasa de ser una posibilidad a convertirse en una opción real e inmediata para el Tri.
Fidalgo, oficialmente elegible para el Tri
Después del aval del máximo organismo del futbol mundial, Fidalgo ya es elegible para ser convocado por la Selección Mexicana de manera oficial. El canterano del Real Madrid, hoy jugador del Betis en LaLiga, renuncia así a cualquier aspiración con España en el plano internacional absoluto para comprometerse con México, país en el que se ganó un nombre durante su etapa con las Águilas del América.
La figura del “One Time Switch” permite a futbolistas con doble nacionalidad o elegibles para más de un país cambiar de federación una sola vez, siempre y cuando cumplan ciertos requisitos. En el caso de Fidalgo, la documentación ya fue revisada y aceptada, lo que elimina cualquier obstáculo administrativo para que pueda debutar con el Tri en un partido oficial o amistoso.
El plan de Aguirre: ¿cuándo debutará Fidalgo con México?
Aunque la noticia ha disparado la ilusión de verlo de inmediato con la Selección Mexicana, el calendario juega un papel clave. Al no pertenecer ya a la Liga MX, sino al Betis de España, Fidalgo no podrá ser tomado en cuenta para el amistoso fuera de Fecha FIFA programado este mes de febrero.
La ventana más lógica para su estreno con la camiseta verde apunta a la Fecha FIFA de finales de marzo. La primera gran oportunidad sería el sábado 28, en el duelo amistoso en el que México reabrirá el Estadio Azteca —actualmente nombrado Estadio Banorte y preparado para el próximo Mundial— enfrentando nada menos que a Portugal, con Cristiano Ronaldo encabezando la convocatoria lusa.
Ese escenario, con un coloso de Santa Úrsula renovado, un rival de élite y la presencia de una leyenda como CR7, se perfila como el marco ideal para la probable presentación de Fidalgo con la selección. Un debut así, en casa y frente a una potencia europea, podría marcar un antes y un después en su carrera.
Contacto directo: la llamada de Javier Aguirre
Desde hace semanas se rumoreaba que Javier Aguirre ya se había acercado a Fidalgo para conocer su disposición de representar a México. Esa versión fue reforzada por la voz autorizada de Joaquín del Olmo, exseleccionado nacional y mundialista en Estados Unidos 1994, hoy analista deportivo.
“Tengo información de que ya hubo una llamada reciente del técnico con el jugador y que la intención es que venga al partido contra Portugal. A partir de ahí, todo dependerá del entrenador”, reveló del Olmo en un programa de análisis futbolístico.
Este contacto directo confirma que Fidalgo no es simplemente un nombre más en la lista, sino una prioridad para el nuevo proyecto de la Selección Mexicana. Aguirre quiere verlo de cerca, probarlo en entrenamientos y medir cómo se adapta al ritmo, la intensidad y el entorno del equipo nacional.
Portugal, Cristiano y una prueba de fuego en el Azteca
De concretarse su convocatoria, Fidalgo se encontraría de golpe frente a uno de los retos más exigentes posibles: enfrentar a Portugal con Cristiano Ronaldo al frente. Para cualquier mediocampista, medirse a una selección campeona de la UEFA Nations League y acostumbrada a competir al máximo nivel es un examen de personalidad, calidad técnica y lectura de juego.
En ese partido, el español-mexicano podría aportar lo que mejor sabe hacer: dar salida limpia al balón, ofrecer líneas de pase constantes, conectar líneas entre defensa y ataque y administrar los tiempos del partido. Su capacidad para jugar entre líneas y su inteligencia táctica son precisamente atributos que Aguirre valora en su idea de un Tri más ordenado y con mayor control del juego.
Segundo examen: Bélgica en Chicago
El duelo ante Portugal no sería la única oportunidad para que Fidalgo demuestre que está listo para consolidarse en la Selección. También se contempla su participación en el amistoso contra Bélgica, programado para el martes 31 de marzo en el Soldier Field de Chicago, Illinois.
Este encuentro representaría un segundo gran laboratorio para el cuerpo técnico: otro rival europeo de alto nivel, con futbolistas acostumbrados a la élite de las grandes ligas. Para Fidalgo, significaría no solo acumular minutos internacionales, sino mostrar si es capaz de mantener la intensidad y el rendimiento en un corto lapso de tiempo, algo clave en torneos como la Copa del Mundo.
En la práctica, estos dos partidos serían las principales vitrinas del “Maguito” antes de que Aguirre tome decisiones más definitivas rumbo al Mundial de 2026. Un buen rendimiento podría catapultarlo a la lista estable de seleccionados; un desempeño discreto abriría la puerta a la competencia de otros mediocampistas.
El Mundial 2026 en el horizonte
México será anfitrión del Mundial 2026 junto con Estados Unidos y Canadá, y esa condición convierte cada convocatoria previa en un filtro estratégico. El cuerpo técnico trabaja con la idea de construir una base sólida de jugadores que lleguen con rodaje, química y experiencia a la cita mundialista.
Fidalgo entra en el radar precisamente en un momento de renovación generacional. La Selección busca perfiles que combinen técnica, inteligencia y madurez competitiva. Su paso por el futbol español, su conocimiento de diferentes sistemas y su reciente adaptación a un club como el Betis lo respaldan como una opción que puede ofrecer soluciones inmediatas y, al mismo tiempo, proyectarse a mediano plazo.
El hecho de que el Mundial se dispute en suelo mexicano, con partidos en el Estadio Azteca, añade un componente emocional extra: Fidalgo podría jugar la Copa del Mundo en el mismo escenario donde, potencialmente, debute con la selección. Una especie de círculo que se cierra entre su pasado en la Liga MX y su posible consagración como seleccionado nacional.
De América a Betis: la evolución del “Maguito”
Aunque hoy pertenece al Betis, buena parte del cariño y la expectativa que genera Fidalgo en México se forjó en el América. En el club de Coapa se ganó el apodo de “Maguito” gracias a su visión de juego, su primera recepción orientada y su capacidad para filtrar balones con precisión quirúrgica.
Su salida rumbo a Europa fue vista como el paso natural para un futbolista que había mostrado estar por encima de la media en la Liga MX. En LaLiga, se enfrenta cada semana a rivales de alto nivel, lo que le ha permitido pulir todavía más su capacidad de lectura táctica, su resistencia física y su temple en escenarios complejos. Esto, a ojos del cuerpo técnico del Tri, es un valor añadido frente a otros mediocampistas que aún no han dado el salto al futbol europeo.
Debut con el Betis en una noche amarga
Fidalgo se estrenó oficialmente con el Real Betis en un contexto complicado: su equipo cayó 0-5 ante el Atlético de Madrid en los cuartos de final de la Copa del Rey. A pesar de la goleada y del sabor amargo del resultado, el partido significó un hito personal para el mediocampista, que por fin sumó sus primeros minutos con la camiseta verdiblanca en una competición de prestigio.
En ese mismo duelo también vio actividad el mexicano Obed Vargas, lo que convirtió el encuentro en un escaparate especial para los aficionados nacionales: dos futbolistas con presente o futuro en la Selección Mexicana midiéndose a uno de los equipos más sólidos de España. Este tipo de experiencias son las que, en el mediano plazo, se traducen en jugadores más maduros cuando se ponen la camiseta del Tri.
Qué puede aportar Fidalgo al esquema de la Selección Mexicana
Desde un punto de vista táctico, Fidalgo encaja en varios sistemas. Puede desempeñarse como interior en un 4-3-3, mediapunta en un 4-2-3-1 o incluso como mediocentro adelantado en un 4-4-2 que necesite alguien que enlace con los delanteros. Su principal virtud es la claridad con la que interpreta el juego: sabe cuándo acelerar, cuándo pausar y dónde posicionarse para facilitar la circulación del balón.
En una selección que históricamente ha padecido en la generación de juego entre media cancha y ataque, su perfil parece hecho a la medida. Podría ser el socio ideal para delanteros que necesitan recepción de balones en ventaja, así como un aliado para laterales que buscan proyección ofensiva sin desordenar la estructura del equipo.
La competencia interna en el mediocampo del Tri
No obstante, su llegada no estará exenta de competencia. El mediocampo de México cuenta con futbolistas consolidados y otros jóvenes que pugnan por un lugar. Para ganarse un sitio, Fidalgo deberá demostrar no solo calidad con la pelota, sino también adaptación al ritmo de la selección, compromiso defensivo y capacidad para responder en partidos de máxima presión.
Estos amistosos ante Portugal y Bélgica, si se concreta su llamado, funcionarán como un termómetro de su integración al grupo y de su entendimiento con los referentes del plantel. La convivencia en concentración, la comunicación con compañeros y el entendimiento rápido de las indicaciones de Aguirre serán igual de importantes que los minutos en cancha.
Expectativa de la afición y presión mediática
Al tratarse de un jugador muy identificado con un club grande de México y con paso por Europa, la atención mediática sobre Fidalgo será intensa desde el primer día que se presente en una concentración del Tri. Cada entrenamiento, cada declaración y cada partido serán analizados al detalle.
Esa presión puede convertirse en combustible para un futbolista acostumbrado a entornos exigentes, pero también implica la necesidad de manejar tiempos, no sobredimensionar un debut y entender que la consolidación en la selección es un proceso. Un buen inicio ante Portugal o Bélgica lo impulsaría; un partido discreto no debería sentenciar su futuro, siempre y cuando el cuerpo técnico tenga claro el plan a largo plazo.
Un posible punto de inflexión para el Tri
La incorporación de Álvaro Fidalgo a la Selección Mexicana, una vez sellado el “One Time Switch”, simboliza algo más que un simple refuerzo: representa la apertura a perfiles mixtos, formados en otras canteras pero con compromiso real hacia México. Si su adaptación es exitosa, podría convertirse en un referente de una generación que combine talento local con experiencia internacional.
Con la mira puesta en el amistoso de reapertura del Estadio Azteca frente a Portugal y en la cita posterior con Bélgica en Chicago, el “Maguito” tiene frente a sí una oportunidad dorada: mostrar que está verdaderamente “listo” para enfrentar a Cristiano Ronaldo, para competir contra selecciones de élite y, sobre todo, para ganarse un lugar estable en el nuevo proyecto del Tri rumbo al Mundial de 2026.