Diego Campillo: «No sé si podamos llevar el ADN de Chivas a la Selección Mexicana»
La presencia de varios futbolistas de Chivas en la Selección Mexicana dejó una señal visible en el empate 1-1 frente a Perú: el equipo terminó el encuentro con cinco jugadores del Guadalajara en la cancha. Sin embargo, Diego Campillo considera que esa coincidencia no significa que el Tri vaya a reproducir automáticamente el estilo del club.
El defensor explicó que la identidad de Chivas está muy ligada a la propuesta de Gabriel Milito, mientras que el combinado nacional trabaja bajo las indicaciones de Rafael Márquez. Aunque hay aspectos compartidos, cada entrenador plantea sus propias exigencias y los seleccionados deben ajustarse a ellas.
«No sé si podamos traer acá el ADN de Chivas. Pero el ADN de luchar, de pelear, sí», señaló Campillo tras el partido contra Perú. Para el zaguero, el espíritu competitivo puede acompañar a los futbolistas en cualquier equipo, pero el funcionamiento táctico depende del entrenador y del contexto.
Campillo subrayó que Márquez utiliza otra alineación y puede pedir tareas diferentes a las que los jugadores desempeñan en el Guadalajara. La intensidad y el carácter, en cambio, son cualidades que espera mantener. En cuanto a la manera de jugar, dijo que el grupo debe adaptarse a la idea del seleccionador y cumplir con sus instrucciones.
El futbolista también compartió sus primeras impresiones sobre el trabajo de Márquez. Aunque apenas llevaba dos días integrado al plantel, percibió coincidencias entre el planteamiento del técnico del Tri y el de Milito: ambos buscan que sus equipos tengan la pelota y se defiendan a partir de la posesión. También los describió como conjuntos intensos y con buen trato del balón.
Representar a México en la defensa, además, le permite aprender de un referente de esa posición como Márquez. Según Campillo, el mensaje del entrenador se centra en salir a mostrar una identidad, jugar con valentía y confiar tanto en los compañeros como en las ideas que propone el equipo.
Campillo quiere competir por un puesto
El central evitó presentar la disputa por la titularidad como un enfrentamiento individual. Afirmó que no pretende «sentar» a nadie, pues considera que todos forman parte de un grupo y que quien reciba la oportunidad debe estar preparado. Al mismo tiempo, dejó claro que su objetivo no es limitarse a observar: quiere ganarse un lugar y competir en igualdad de condiciones.
En esa lucha aparecen defensores de experiencia como César Montes y Johan Vásquez. Campillo dijo sentirse listo para jugar y sostuvo que llega a la Selección con la intención de mostrar lo que ha hecho en su club, sin dejar de aprender de quienes ya tienen recorrido internacional.
Su incorporación al equipo nacional se produjo después de permanecer con Chivas para disputar un partido, por lo que tuvo menos tiempo que otros compañeros para familiarizarse con los conceptos de Márquez. Aun así, sus primeras sesiones le permitieron identificar una prioridad clara: conservar la posesión y utilizarla como parte de la estructura defensiva.
Una base de Chivas no implica un mismo sistema
Que varios futbolistas del Guadalajara compartan convocatoria puede aportar entendimiento y confianza, pero no obliga a la Selección a copiar el esquema de su equipo. Los jugadores deben trasladar sus virtudes -como la intensidad, la disciplina y la capacidad para competir- y, a la vez, ajustar sus movimientos a la propuesta del entrenador nacional.
Esa adaptación puede ser especialmente importante en defensa. La coordinación entre centrales, laterales y mediocampistas depende de las distancias, la presión y la altura de la línea que establezca el cuerpo técnico. Por eso, conocer a algunos compañeros del club ayuda, pero no reemplaza el trabajo táctico propio de la Selección.
Para Campillo, el equilibrio consiste en preservar la personalidad sin confundirla con un sistema inamovible. La entrega y la valentía pueden mantenerse, mientras que la organización cambia según las necesidades del equipo. Esa distinción resume su postura: el carácter de Chivas sí puede acompañar al Tri; su modelo de juego, en cambio, debe dar paso a las instrucciones de Rafael Márquez.
La competencia por un puesto también puede elevar el nivel colectivo. Campillo busca demostrar que está preparado, pero reconoce que todos deben permanecer listos y que la decisión final corresponde al cuerpo técnico. Su reto inmediato es asimilar la idea del seleccionador y convertir sus buenas actuaciones con Chivas en argumentos para tener oportunidades con México.
Más que trasladar una identidad completa de un equipo a otro, el defensor plantea una combinación: conservar la disposición para luchar y competir, aprender de los referentes del grupo y ejecutar el plan que establezca Márquez. Para un futbolista que apenas comienza a integrarse al proceso, el primer paso será adaptarse con rapidez y aprovechar cada entrenamiento para acercarse a un lugar en la defensa.
