«No lo arriesgaría»: cuestionan la posible titularidad de Gilberto Mora ante Estados Unidos
Rafael Márquez se prepara para dirigir por primera vez a México en el Clásico de Norteamérica. El encuentro amistoso contra Estados Unidos se disputará en el State Farm Stadium de Phoenix, Arizona, y llega en un momento en que el técnico todavía busca su primera victoria al frente del Tricolor.
En sus dos compromisos anteriores, México empató 1-1: primero frente a Colombia, en Baltimore, y después ante Perú, en Nueva Jersey. El duelo contra el conjunto estadounidense será el tercer partido de preparación de la gira por territorio norteamericano. Aunque no habrá un título ni una clasificación en juego, el resultado tiene un peso especial por la rivalidad entre ambas selecciones y por la necesidad de Márquez de mostrar avances.
Uno de los nombres que concentra la atención es Gilberto Mora, delantero de Xolos de Tijuana. El joven futbolista fue titular ante Colombia, pero recibió un fuerte golpe en el tobillo y evidenció molestias físicas durante el encuentro. No participó en el partido frente a Perú, una decisión que, según el planteamiento del cuerpo técnico, también formó parte del periodo de observación de los jugadores.
Ahora, la posibilidad de que Mora vuelva al once inicial contra Estados Unidos ha provocado cuestionamientos. El analista deportivo Ángel García Toraño consideró que no sería conveniente exponer al delantero en un amistoso, especialmente después del golpe que sufrió. Su argumento es que el encuentro no define un campeonato ni una plaza en una competición, por lo que la prioridad debería ser evitar un riesgo innecesario.
La postura contraria parte de la intensidad que suele acompañar a este enfrentamiento. Para los jugadores mexicanos, vencer a Estados Unidos puede tener un valor que va más allá de los puntos o de un trofeo: el orgullo y la importancia histórica del duelo elevan la exigencia. Además, la rivalidad se ha alimentado durante años de factores deportivos, políticos y sociales.
La decisión, por tanto, no se limita a elegir una alineación. Márquez deberá valorar el estado físico de Mora, su disponibilidad para competir y la conveniencia de darle minutos en un partido de alta intensidad. Si el delantero no está recuperado por completo, preservarlo podría ser más prudente; si recibe el visto bueno médico, el entrenador tendrá que decidir qué papel puede desempeñar sin comprometer su bienestar.
El resultado también condiciona el balance de la gira. México llega con dos empates y, si vuelve a igualar o pierde ante Estados Unidos, Márquez cerrará esta etapa sin triunfos. La selección todavía tendrá otro compromiso el martes siguiente, frente a Chile en Los Ángeles, pero el desenlace ante el rival estadounidense influirá en la lectura de esta primera serie de partidos.
La presión alrededor del encuentro no es nueva. El Clásico de Norteamérica suele convertirse en una medida de referencia para ambas selecciones, incluso cuando se trata de un amistoso. La cercanía entre los equipos y la frecuencia con la que se enfrentan han reforzado una competencia que rara vez se vive como un partido más.
Para Mora, ser titular supondría una oportunidad relevante para consolidarse dentro del grupo y mostrarse ante un adversario exigente. Sin embargo, una buena ocasión deportiva no elimina la importancia de evaluar el golpe recibido. En el caso de un futbolista joven, administrar la carga física y no apresurar su regreso también forma parte de su desarrollo.
Márquez, por su parte, necesita encontrar un equilibrio entre competir y proteger a sus jugadores. La ausencia de una clasificación en juego reduce las consecuencias deportivas inmediatas, pero no borra la expectativa de ganar ni el valor de probar alternativas. La decisión final sobre Mora podría revelar qué prioridad guía al seleccionador: buscar desde el inicio el mejor resultado posible o actuar con cautela ante las señales físicas del delantero.
El técnico también llega al partido con un antecedente personal ligado a esta rivalidad. En el Mundial de Corea y Japón 2002, Márquez fue expulsado en los octavos de final contra Estados Unidos, encuentro que terminó con la eliminación mexicana. Aquella derrota impidió que el Tri avanzara a los cuartos de final, una instancia que la selección nunca ha alcanzado en una Copa del Mundo disputada fuera de México.
Ese recuerdo añade un componente particular al debut de Márquez en el clásico como entrenador, aunque la preparación del equipo y el estado de sus futbolistas serán determinantes en el campo. La pregunta inmediata es si Gilberto Mora estará en condiciones de jugar y si el cuerpo técnico considerará que el beneficio de incluirlo supera el riesgo. Mientras no se confirme la alineación, su posible titularidad seguirá siendo uno de los asuntos centrales en la previa.
