Patología específica del codo y la muñeca en el tenis

How racket size and weight influence forearm pain during play

1. Por qué el tamaño y el peso de la raqueta “se notan” en tu antebrazo

Cuando golpeas la pelota, la raqueta funciona como una palanca: la fuerza no solo va a la bola, también vuelve hacia tu mano, tu muñeca, tu codo y tu antebrazo.
Si el marco es muy pesado, muy largo o mal equilibrado para ti, esa carga mecánica se dispara y el tejido (tendones y músculos extensores y flexores) se sobrecarga.

En términos biomecánicos, tres variables mandan:

– masa total de la raqueta
– distribución del peso (balance hacia la cabeza o hacia el puño)
– longitud del marco

Cambiar solo uno de esos factores puede marcar la diferencia entre un antebrazo cansado “normal” y una epicondilitis bien instalada.

Caso real corto:
Luis, 38 años, aficionado que juega dos veces por semana, pasó de una raqueta básica ligera del club a un modelo “pro” más pesado y más largo porque le dijeron que así sacaría más fuerte. En tres semanas empezó un dolor punzante en la cara externa del antebrazo al volear. Diagnóstico del fisio: inicio de epicondilitis + cambio brusco de raqueta sin adaptación.

2. Peso de la raqueta: cómo afecta directamente al dolor

Más peso = más inercia = más esfuerzo excéntrico del antebrazo para frenar la raqueta después del impacto.
Ese freno es donde se lesiona la mayoría de la gente, no tanto en el momento justo del golpe.

– Raqueta demasiado pesada para tu fuerza:
– el antebrazo se “agarrota” rápido
– aparece dolor quemante al final del partido
– cuesta controlar golpes tardíos o fuera de punto de impacto

– Raqueta demasiado ligera:
– transmite más vibración
– tiendes a acelerar demasiado el swing para generar potencia
– aumentan microtraumas por vibración repetida

Por eso la mejor raqueta de tenis para evitar dolor de antebrazo no es simplemente “la más ligera”, sino la que equilibra peso, rigidez y cordaje con tus características físicas y tu técnica.

Caso real:
Marta, 29 años, 1,60 m y poca fuerza en tren superior, jugaba con una raqueta de 315 g encordada. Cambiando a 285 g con balance ligeramente al puño y cordaje multifilamento a menor tensión, el dolor de antebrazo desapareció en 4 semanas, sin dejar de jugar, solo reduciendo algo el volumen de entrenamiento.

3. Longitud y tamaño de la cabeza: palanca y zona de impacto

Una raqueta más larga aumenta el brazo de palanca: da potencia “gratis”, pero también incrementa el torque sobre muñeca y codo. Esto se nota sobre todo en el servicio y en devoluciones a destiempo.

El tamaño de la cabeza (oversize, midplus, etc.) también influye:

– Cabeza grande (oversize):
– punto dulce más amplio, menos vibraciones en golpes centrados
– puede ser útil si tu precisión técnica aún es limitada

– Cabeza pequeña:
– mayor precisión, pero castiga mucho más los golpes descentrados
– cada impacto fuera del punto dulce genera vibraciones directas al antebrazo

Para alguien con historial de molestias, una raqueta de tenis ideal para prevenir lesiones en el brazo suele combinar longitud estándar (27”) y cabeza media o media-grande, en lugar de irse a experimentos extra-largos sin supervisión.

4. Balance y distribución del peso: no solo cuánto pesa, sino dónde

Dos raquetas con el mismo peso total pueden sentirse radicalmente distintas.

– Balance hacia la cabeza (head heavy):
– más potencia
– más carga sobre muñeca y antebrazo
– más riesgo en jugadores con técnica irregular

– Balance hacia el puño (head light):
– maniobrabilidad alta
– menos torque en el codo
– mejor opción para brazo sensible, especialmente en voleas y golpes de reacción

Si vas a comprar raqueta de tenis para brazo sensible, la prioridad suele ser: peso medio-ligero + balance al puño + marco de rigidez moderada.

Caso real:
Carlos, 45 años, con historial de dolor de codo, no podía bajar de 300 g porque sentía que la raqueta “bailaba” en el bloqueo de revés. El cambio no fue tanto de peso, sino de balance: pasó de una raqueta muy cargada en la cabeza a otra similar en gramos pero claramente head light. El antebrazo dejó de inflamarse después de los partidos, manteniendo control y estabilidad.

5. Paso a paso: cómo elegir peso y tamaño sin destrozarte el antebrazo

1. Evalúa tu perfil físico y de juego
– Si tienes poca fuerza en el antebrazo o vienes de lesión, huye de pesos altos (más de ~305–310 g encordada) al inicio.
– Juego de base con swings largos tolera algo más de peso; juego a dos manos en revés también reparte carga.

2. Empieza desde lo conservador
– Prueba primero un rango medio-ligero (270–295 g encordada) con longitud estándar.
– Ajusta peso solo cuando tu antebrazo se adapte y puedas terminar partidos sin fatiga excesiva.

3. Prueba distintas distribuciones de peso
– Pide raquetas demo con diferente balance.
– Observa con cuál sientes menos esfuerzo al final del movimiento, no solo cuánta potencia sacas.

4. Controla las sensaciones después de jugar
– Evalúate 12–24 horas tras el partido, cuando aparece el dolor tardío: tirantez, rigidez matutina, molestia al agarrar cosas.
– Si cualquier cambio de raqueta incrementa esos síntomas, retrocede en peso o balance.

5. Optimiza cordaje y tensión
– Un buen cordaje blando puede hacer que una raqueta algo más pesada sea tolerable.
– No sirve de mucho un marco perfecto si lo combinas con un poliéster duro a tensión altísima.

6. Errores frecuentes que disparan el dolor de antebrazo

Hay patrones que se repiten en consulta una y otra vez. Son errores evitables:

1. Subir peso de golpe “porque es más pro”
– Pasar de 270 g a 310 g sin adaptación.
– El antebrazo no tiene tiempo de fortalecer la musculatura estabilizadora.

2. Elegir por marketing, no por sensaciones
– Raqueta de tu jugador favorito, aunque no tenga nada que ver con tu físico.
– Olvidar que ellos compensan con fuerza, técnica y equipo médico.

3. Ignorar el balance
– Obsesionarse con el número de gramos y no mirar dónde está el centro de gravedad.
– Terminar con una palanca incontrolable en golpes descentrados.

4. Mantener el mismo peso con técnica deficiente
– Golpes rígidos, sin acompañar con el cuerpo, cargan todo en el antebrazo.
– Antes de subir peso, corrige mecánica básica.

5. No escuchar los primeros avisos
– Dolor leve al apretar un bote de agua o al girar la llave = señal temprana.
– Si sigues jugando con el mismo material y la misma carga, el cuadro se cronifica.

7. Consejos específicos para principiantes y jugadores con dolor previo

Para quien empieza o ya arrastra molestias, las prioridades cambian. Aquí los ajustes clave:

Prioriza confort, no potencia bruta
Para alguien con historial de epicondilitis, las raquetas de tenis ligeras para epicondilitis con marco relativamente flexible y cabeza media-grande suelen ofrecer mejor absorción de vibración y reducen picos de carga.

Busca asistencia técnica al elegir
No te limites a foros y reseñas. Un entrenador o un fisio deportivo que conozca tu caso puede orientarte sobre qué raqueta de tenis comprar para dolor de codo y antebrazo, adaptando peso y balance a tu historial clínico.

Prueba antes de comprar
Si vas a comprar raqueta de tenis para brazo sensible, exige periodo de prueba (demo). Juega al menos dos sesiones completas, incluyendo servicio y remates, que son los golpes más agresivos para el codo.

Caso real:
Ana, 52 años, vuelta al tenis después de 20 años. Empezó con la raqueta de su hijo adolescente: rígida, muy potente y con cordaje de poliéster tenso. A las tres semanas, dolor de antebrazo al levantar la bolsa de la compra. Cambió a un modelo más ligero, flexible, con multifilamento y balance neutro. Además, bajó frecuencia una semana y añadió ejercicios de fortalecimiento del antebrazo. El dolor remitió sin necesidad de parar por completo.

8. Cómo identificar tu “zona segura” de peso y tamaño

Más allá de recomendaciones generales, cada jugador tiene una “ventana” de peso y tamaño donde el cuerpo trabaja seguro. Algunos indicadores de que estás cerca de esa zona:

– puedes completar sesiones habituales sin sentir que el antebrazo “arde”
– al día siguiente no hay dolor al apretar, girar o levantar objetos ligeros
– notas estabilidad en el impacto sin tener que cerrar el puño con toda tu fuerza
– controlas la raqueta en golpes acelerados sin que la cabeza se “caiga” por su inercia

Cuando encuentras ese rango, suele ocurrir que la discusión sobre la mejor raqueta de tenis para evitar dolor de antebrazo deja de ser teórica: sientes en tu cuerpo qué configuraciones te permiten jugar más y lesionarte menos.

9. Resumen práctico: material, técnica y sentido común

El tamaño y el peso de la raqueta no son detalles menores: modulan la carga mecánica que recibe tu antebrazo en cada golpe. Un marco pesado y mal equilibrado, en manos de alguien con poca fuerza o técnica irregular, es una receta rápida para tendinopatías.

Por el contrario, ajustar peso, balance y tamaño de cabeza a tu perfil, usar cordajes más amigables y escuchar los primeros síntomas construye una base sólida para jugar más años con menos dolor.
La clave no está en copiar lo que usan los profesionales, sino en encontrar la raqueta de tenis ideal para prevenir lesiones en el brazo en tu caso concreto, con pruebas, ajustes graduales y, si es posible, la mirada de un profesional que entienda tanto de tenis como de salud del jugador.