Por qué tu muñeca sufre más con el liftado y el cortado
En 2026 se habla mucho de prevención de lesiones, pero el tema del grip sigue infravalorado. En golpes liftados y cortados la muñeca entra en posiciones de desviación radial y cubital más extremas, y si el punto de apoyo en la empuñadura es pequeño o resbaladizo, toda la carga se concentra en un área muy reducida. Eso dispara la presión sobre tendones del extensor carpi ulnaris y los flexores, generando microinflamaciones que acabas notando como pinchazos o quemazón. Un detalle clave: muchos jugadores creen que necesitan más muñeca para dar efecto, cuando en realidad el efecto viene de la cadena cinética y del ángulo de la cara de la raqueta, mientras que el grip solo debería guiar y estabilizar, no “salvar” un gesto técnicamente pobre.
Un poco de historia: de la madera al poliuretano inteligente
Si miras fotos de los años 70, los grips eran de cuero rígido, con cantos marcados; el control era bueno, pero la amortiguación prácticamente inexistente. Con la llegada de las raquetas de grafito en los 80, los jugadores empezaron a envolverlas con cintas más blandas, aunque muy finas. El boom real de los overgrips acolchados llegó en los 2000, cuando se empezaron a correlacionar estudios de biomecánica con estadísticas de lesiones de muñeca. Hoy, los grips ergonómicos de tenis para problemas de muñeca utilizan espumas de distintas densidades y zonas de compresión diferenciadas, pensadas justo para golpes liftados y cortados, donde la carga rotacional es más agresiva y repetitiva que en un simple golpe plano.
Caso real: cambiar el grip antes que cambiar de técnica
Pongo un ejemplo típico: jugadora de 4ª categoría, diestra, con dolor crónico en el dorso de la muñeca al realizar el revés liftado a una mano. Tenía un grip muy fino y liso, apretaba demasiado para evitar que la raqueta girara al impactar en torsión. Antes de modificar por completo su mecánica, probamos un grip tenis para evitar dolor de muñeca con mayor diámetro efectivo y superficie ligeramente pegajosa. Solo al aumentar 1,5 mm de grosor y sumar un material más elástico, la fuerza de agarre disminuyó casi un 20 % según dinamómetro, y el dolor bajó dos escalas en una semana. Después, afinamos la técnica, pero el cambio de empuñadura fue el detonante de la mejoría real y sostenible.
Cómo elegir el mejor grip para golpes liftados y cortados
A la hora de buscar el mejor grip para golpes liftados y cortados no basta con leer “soft” en el envase. Para reducir presión sobre la muñeca necesitas equilibrio entre amortiguación y estabilidad torsional. Un grip excesivamente blando se deforma en el impacto y te obliga a reapretar; uno muy denso transmite demasiadas vibraciones. Idealmente, quieres una dureza intermedia (shore A moderado), con espesor total que te permita cerrar la mano sin que las falanges colapsen sobre la palma. Si dudas entre dos tamaños, en jugadores con historial de molestias articulares suele ser preferible ligeramente más grueso, porque reparte mejor la carga en la eminencia tenar e hipotenar y disminuye las fuerzas de cizallamiento en la articulación radiocubital distal.
Soluciones poco obvias: capas mixtas, texturas y direcciones de enrollado
Un truco que casi nadie comenta es el uso de capas diferenciales: base más firme y overgrip blando solo en los puntos donde realmente se apoya la muñeca en los golpes con efecto. Si tu muñeca es sensible, en lugar de engordar todo el mango, puedes comprar overgrip acolchado para muñeca sensible y recortarlo en secciones, colocándolas en la zona donde apoyan el anular y el meñique, que son los que más fijan la raqueta en el liftado. También influye la dirección de enrollado: si lo colocas con ligera tensión ascendente, creas microescalones que mejoran el agarre sin necesidad de apretar tanto. Las microperforaciones y relieves longitudinales ayudan a controlar la rotación de la raqueta, algo clave en cortados agresivos y en defensas a una mano.
Alternativas complementarias: no todo es cambiar el grip
Aunque el grip es la primera barrera mecánica, hay alternativas que conviene valorar. Los overgrips antideslizantes para reducir presión en la muñeca permiten jugar con menor fuerza de empuñadura en días de calor o humedad, cuando el sudor dispara el riesgo de torsión de la raqueta. Además, ajustar el balance del marco hacia el puño reduce el momento de fuerza sobre la muñeca en golpes liftados muy amplios. Otra vía es trabajar la fuerza excéntrica de extensores y pronadores, usando gomas específicas o dispositivos tipo gyroball, para que la articulación tolere mejor las cargas. Finalmente, revisar el patrón de cuerdas: una tensión ligeramente menor y cordajes más elásticos reducen vibraciones de alta frecuencia que suelen agravar los síntomas en tendinopatías ya instauradas.
Trucos de profesional: pequeños ajustes con gran impacto
Entre jugadores avanzados se ha popularizado el uso combinado de grips ergonómicos de tenis para problemas de muñeca con marcas en el mango para fijar siempre la misma posición de mano, especialmente útil en cambios rápidos entre drive liftado y cortado. Muchos profesionales colocan una ligera protuberancia adicional bajo el meñique para mejorar la palanca sin forzar la flexión de muñeca, técnica heredada de las antiguas empuñaduras de cuero. Otro “hack” es tener dos configuraciones distintas: una más gruesa y amortiguada para sesiones largas con mucho spin, y otra algo más fina para partidos cortos en pistas rápidas. Rotar estas configuraciones a lo largo de la temporada reduce la carga acumulada sobre las mismas estructuras, manteniendo rendimiento sin caer en sobreuso.