Patología específica del codo y la muñeca en el tenis

Weekly injury prevention program for time-poor recreational tennis players

Por qué necesitas un programa semanal de prevención (aunque solo juegues 2 veces)

Si eres de los que solo pueden jugar tenis un par de veces por semana, la mala noticia es que estás en el grupo con más riesgo de lesión: cargas intensas concentradas en poco tiempo y casi nada de preparación. Fisioterapeutas deportivos coinciden en lo mismo: el 70–80 % de tendinitis de hombro, codo de tenista y molestias lumbares en amateurs llegan por esa combinación de “oficina + pista directa”. Un buen plan de entrenamiento tenis para evitar lesiones no exige vivir en el gimnasio; exige constancia, 15–20 minutos en días clave y un mínimo de estrategia para que tu cuerpo llegue “calentado” a los partidos y no aprenda a base de dolor.

Principios clave: qué hace que un plan funcione de verdad

Antes de entrar al programa semanal de entrenamiento tenis para adultos, ponemos tres reglas claras que utilizan preparadores físicos profesionales con jugadores recreativos: primero, priorizar hombros, codo, core y cadera, porque son los eslabones que más fallan en amateurs; segundo, trabajar poco pero muy específico, con 2–3 sesiones cortas de fuerza y movilidad, en vez de un día eterno que nunca se cumple; tercero, integrar parte del trabajo en el propio calentamiento en pista, para que no sientas que “tienes que entrenar además de jugar”, sino que forma parte del ritual previo a los peloteos.

Estructura general del programa semanal con poco tiempo

Imagina que juegas tenis 2 veces por semana (ejemplo clásico: martes y sábado). El programa se construye alrededor de esos días, no al revés. La idea es añadir bloques de 10–20 minutos de forma estratégica, buscando sumar unas 60–80 minutos totales a la semana de trabajo preventivo. Eso ya marca una diferencia enorme en incidencia de lesiones según diversos estudios en deportes de raqueta. El esquema base: dos micro-sesiones de fuerza y control motor, dos calentamientos estructurados antes de jugar y, si es posible, un breve bloque de movilidad el día posterior al partido más exigente.

  • 2 días de tenis (partido o entrenamiento técnico)
  • 2 sesiones cortas de fuerza y core en casa
  • 1 mini-sesión de movilidad y descarga (10–15 minutos)

Calentamiento inteligente antes de jugar (10–12 minutos)

El error más típico del tenista recreativo es llegar justo, pegar cuatro golpes a media pista y empezar a competir. Los expertos recomiendan un calentamiento que aumente temperatura, active cadera, core y hombros, y prepare los tendones para cambios de ritmo. Con 10–12 minutos bien usados reduces notablemente el riesgo de tirones e irritaciones tendinosas. Lo práctico es tener siempre la misma secuencia predefinida, casi automática, que puedas hacer al lado de la pista, sin material especial y sin parecer que estás en un gimnasio improvisado.

Detalles técnicos: calentamiento tipo pre-tenis

  • 3–4 minutos de trote suave, skipping y desplazamientos laterales progresivos.
  • 2 minutos de movilidad dinámica: círculos de hombros, balanceos de piernas, rotaciones de tronco con brazos en cruz.
  • 3 minutos de activación de core y cadera: 2×10 puente de glúteo, 2×10 sentadillas sin peso, 2×10 zancadas cortas.
  • 2–3 minutos de gomas ligeras para hombro: rotaciones externas, vuelos laterales y diagonales tipo “palo de saque”.

Este bloque ya cuenta como parte de tus ejercicios prevención de lesiones para tenistas, sin robarte una sesión aparte.

Rutina de fuerza para tenistas con tiempo muy limitado

Una buena rutina de fuerza para tenistas tiempo limitado no intenta convertirte en halterófilo, sino crear tendones y articulaciones “resilientes” a golpes repetidos, saques y cambios de dirección. Los preparadores coinciden en que, para un amateur, 2 sesiones de 20 minutos a la semana pueden reducir hasta un 30–40 % de lesiones por sobreuso si se realizan con regularidad durante varios meses. El enfoque es global pero con foco en piernas, core y cintura escapular. Lo ideal es que puedas hacerla en casa, con una banda elástica y, como mucho, un par de mancuernas ligeras.

Detalles técnicos: sesión express de fuerza (20 minutos)

Realiza este circuito 2 veces por semana, dejando al menos 24 horas antes o después de tu día más duro de tenis:

  • Sentadilla o sit-to-stand desde silla: 3×10–12 repeticiones.
  • Zancadas atrás o split squat apoyado: 2×8 por pierna, controlando la rodilla.
  • Puente de glúteo con una pierna (progresar cuando sea cómodo): 2×10 por lado.
  • Plancha frontal: 3×20–30 segundos.
  • Remo con banda o mancuerna: 3×12 repeticiones.
  • Rotación externa de hombro con goma, codo pegado al cuerpo: 3×15 por brazo.

Si vas justo de tiempo, haz solo 1 vuelta del circuito; incluso así, el estímulo semanal ya suma.

Entrenamiento funcional adaptado al tenista recreativo

El entrenamiento funcional para tenistas recreativos debería parecerse más a moverse en pista que a máquinas de gimnasio. Hablamos de trabajar cambios de dirección, estabilidad en un solo apoyo y coordinación brazos-piernas. La buena noticia: se puede hacer en espacios pequeños, incluso en un pasillo ancho o un garaje. Preparadores de academias que trabajan con adultos ven que, en 4–6 semanas, estos ejercicios mejoran tanto la sensación de “ligereza” en pista como la capacidad de frenar sin que la rodilla proteste, algo vital para jugar años sin cirugía prematura.

Detalles técnicos: bloque funcional (2×10 minutos/semana)

Puedes añadir 10 minutos al final del calentamiento o en días sin tenis:

  • Desplazamientos laterales con toques al suelo: 3×20 segundos, con 20 segundos de descanso.
  • Saltos suaves a la pata coja adelante-atrás y lateral: 2×10 por pierna, muy controlados.
  • Estocada lateral con apoyo del antebrazo en la rodilla y rotación de tronco: 2×8 por lado.
  • Trabajo de split step estático: pequeños saltitos en el sitio 4×15 segundos, centrado en reacción.

Esto se integra sin problema en tu plan de entrenamiento tenis para evitar lesiones, reforzando precisamente los gestos que más repites en la pista.

Cómo encajar todo en una semana realista

Aterrizamos ahora el programa semanal de prevención en un caso típico con poco tiempo (2 días de juego, 3 días de trabajo y familia al límite). Un ejemplo sencillo: lunes fuerza, martes tenis, jueves fuerza + movilidad corta, sábado tenis + 5 minutos de estiramientos, domingo descanso o paseo ligero. No hace falta que sea perfecto todas las semanas; la clave es que al menos 2 de esos cinco bloques se mantengan incluso en épocas de más lío. Los expertos insisten en que la regularidad, aunque sea al 60–70 %, es mucho más efectiva que micro-ráfagas de entusiasmo seguidas de abandono.

Programa semanal de entrenamiento tenis para adultos (ejemplo práctico)

Te propongo una versión minimalista que muchos tenistas recreativos han podido sostener durante meses sin agobio:

  • Lunes (20 min): fuerza express (circuito completo) + 2 minutos de movilidad suave de hombro y cadera.
  • Martes (10–12 min + tenis): calentamiento completo pre-tenis, partido o clase, 5 minutos de estiramientos básicos al final.
  • Jueves (15–20 min): 1 vuelta del circuito de fuerza + bloque funcional de 10 minutos.
  • Sábado (10–12 min + tenis): mismo calentamiento estructurado, algo de trabajo específico de saque sin forzar al final.
  • Domingo (10 min opcional): movilidad suave: cadera, columna dorsal, muñeca y antebrazo.

Este esquema ya funciona como un programa semanal de entrenamiento tenis para adultos orientado claramente a la prevención.

Señales de alarma y ajustes sobre la marcha

Ningún plan es rígido. Fisioterapeutas especializados recomiendan aplicar la regla del “semáforo”: si el dolor durante el ejercicio es leve (1–3/10) y no empeora al día siguiente, suele ser “verde/amarillo” y puedes continuar ajustando volumen; si pasa de 4/10 o aparece inflamación clara después de jugar, es “rojo” y conviene reducir carga una semana y, si persiste, consultar. En la práctica, muchos amateurs ignoran estas señales, fuerzan el saque y transforman una irritación de 10 días en una epicondilitis de 3–4 meses, justo lo que intentamos evitar con este enfoque preventivo.

Conclusión: menos épica, más constancia inteligente

La prevención de lesiones en tenistas con poco tiempo no va de hacer sesiones heroicas, sino de introducir pequeñas dosis de trabajo bien elegido cada semana. Con 60–80 minutos adicionales repartidos en fuerza básica, entrenamiento funcional y calentamientos serios, el cuerpo se adapta mejor a las exigencias específicas del tenis. Si te quedas con una sola idea, que sea esta: tu cuerpo no distingue entre “recreativo” y “profesional”; solo siente cargas para las que está preparado o no. Un programa semanal de prevención sencillo, mantenido meses, vale mucho más que cualquier raqueta nueva o cordaje milagroso.