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Selección mexicana: buenas noticias sobre el regreso de santiago giménez

Buenas noticias para la Selección Mexicana: el panorama en torno a Santiago Giménez comienza a aclararse y, poco a poco, se disipan las dudas sobre su regreso a las canchas. Massimiliano Allegri, técnico del Milan, rompió el silencio y ofreció una actualización clave sobre el estado del delantero, una pieza estratégica en los planes de México rumbo al Mundial 2026.

El tiempo corre sin pausa y la Copa del Mundo cada vez luce más cercana en el horizonte. En medio de ese contexto, Giménez sigue inmerso en la fase final de rehabilitación tras someterse a una cirugía de tobillo, intervención necesaria para corregir el problema físico que lo ha mantenido alejado de la actividad por alrededor de cuatro meses. El objetivo desde el primer día fue claro: sanar “lo más pronto posible”, pero sin arriesgar el futuro del jugador.

La ausencia del atacante mexicano en los entrenamientos del conjunto rossonero encendió las alarmas. Durante varias semanas no se le vio trabajar con el grupo, lo que generó preocupación tanto en Italia como en México, especialmente porque el Milan ha resentido la falta de gol y la Selección Mexicana necesita a su nueve en plenitud de condiciones con miras a 2026. Ante ese escenario, Allegri decidió dar un paso al frente y ofrecer un parte médico optimista.

El estratega italiano confirmó que Giménez ha avanzado de manera positiva en su recuperación y ya forma parte del grupo de jugadores que están cerca de recibir el alta competitiva. En la previa del duelo ante el Pisa, el entrenador incluyó al “Chaquito” en la lista de elementos que podrían reincorporarse pronto al ritmo de juego normal, un dato que fue recibido como un auténtico respiro para el entorno tricolor.

“Elao se siente mejor, y también Santiago Giménez. Debería estar de vuelta en aproximadamente un mes”, señaló Allegri ante los medios. Con esa frase, el técnico no solo despejó dudas, sino que también marcó una hoja de ruta aproximada para el regreso del atacante a la Serie A. La declaración llega en un momento clave, cuando el calendario entra en su tramo decisivo y los márgenes de error se reducen.

Si se cumplen los plazos estipulados por Allegri, Giménez podría volver a aparecer en la convocatoria del Milan a mediados de marzo. Los escenarios más probables apuntan a dos fechas: el 15 de marzo, en la visita a la Lazio, o el 22 del mismo mes en el duelo ante el Torino, en el césped del Guiseppe Meazza. Cualquiera de esos partidos podría marcar el reencuentro del mexicano con la competición oficial, ya sea como suplente o en minutos controlados para medir su respuesta física.

La posible reaparición en esos días abre inevitablemente otro debate: ¿estará listo para incorporarse de inmediato a la Selección Mexicana? El calendario internacional marca un amistoso de alto perfil frente a Portugal el 28 de marzo, en el partido de reinauguración del remodelado Estadio Azteca, y otro choque ante Bélgica dentro de la misma Fecha FIFA. Sin embargo, la realidad indica que el triángulo club–jugador–selección tendrá que actuar con cautela.

Todo apunta a que, aunque Giménez logre sumar minutos con el Milan en marzo, su participación con el Tri en esa ventana internacional será muy complicada. La distancia, la carga de viajes y el poco margen entre su regreso a las canchas y los duelos amistosos hacen que la prioridad pase, por ahora, por consolidar su recuperación en Europa. El cuerpo técnico de la Selección, encabezado por Javier Aguirre, es consciente de que forzar tiempos podría provocar una recaída y comprometer no solo la temporada con el club, sino también su proyección hacia el Mundial.

La directriz es clara: antes de exigirle con traslados largos y partidos internacionales, es fundamental que el delantero recupere su mejor forma en el futbol italiano. La intención es que, durante abril y mayo, Giménez pueda acumular titularidades, goles y confianza en la Serie A. Solo así llegará con ritmo de competencia y en plenitud física a la etapa más importante de la preparación mundialista.

Para México, el peso específico de Santiago Giménez va mucho más allá de los números. Se ha consolidado como una de las grandes esperanzas ofensivas de la nueva generación, un atacante capaz de asociarse, pelear en el área y definir con pocos toques. En un torneo como el Mundial 2026, donde la Selección será anfitriona y tendrá la responsabilidad de abrir el certamen ante Sudáfrica en un renovado Estadio Azteca el 11 de junio, contar con un delantero de ese perfil puede marcar la diferencia.

La lesión de tobillo fue un golpe duro tanto para el Milan como para el proyecto de la Selección Mexicana. En Italia, la baja de un goleador reduce variantes en el frente de ataque y obliga al técnico a modificar esquemas y roles. En México, en cambio, se encendieron todas las alertas, pues el tiempo de recuperación coincidió con una etapa clave de ajuste y consolidación de la base del equipo que encarará el Mundial.

El plan diseñado por el entorno de Giménez y por los cuerpos técnicos de club y selección pasa por ser pacientes. La cirugía fue exitosa, la rehabilitación ha avanzado de acuerdo con lo previsto y ahora el énfasis está en fortalecer el tobillo, recuperar la plena movilidad y regresar a la intensidad de juego que exige una liga como la italiana. A partir de ahí, se valorará su integración escalonada al once titular y, posteriormente, a las competencias internacionales con México.

En este punto, la comunicación entre Milan y Selección Mexicana resulta determinante. La idea es compartir información médica, cargas de trabajo y tiempos de recuperación para no duplicar esfuerzos ni forzar etapas. El objetivo común es que el futbolista llegue al verano de 2026 en la cúspide de su rendimiento, sin secuelas físicas y con la confianza que solo otorgan los minutos y los goles.

También hay un componente mental que no puede ignorarse. Pasar cuatro meses fuera de las canchas, sometido a trabajo de gimnasio, terapias y ejercicios específicos, supone un reto psicológico importante. Sin embargo, el hecho de que el propio Allegri lo mencione como un jugador “cerca de volver” envía un mensaje de respaldo que ayuda al delantero a encarar con más serenidad el tramo final de su recuperación.

De cara al Mundial 2026, la Selección Mexicana necesita algo más que nombres: requiere jugadores que lleguen en plenitud, con ritmo, sin arrastrar lesiones y familiarizados con escenarios de alta presión. En ese contexto, el regreso paulatino de Giménez al Milan no solo beneficia al club, sino que también funciona como una especie de “pretemporada competitiva” rumbo a la cita mundialista. Allí se medirá contra defensas de élite, ajustará detalles en su juego de espaldas, en su movilidad en el área y en su capacidad para decidir bajo presión.

Para la afición mexicana, las palabras de Allegri representan un bálsamo. Después de semanas de incertidumbre, escuchar que el atacante “debería estar de vuelta en aproximadamente un mes” alimenta la esperanza de verlo de nuevo festejando goles, primero en Italia y, más adelante, con la camiseta verde. Falta recorrido, eso sí, pero el peor momento de la lesión parece haber quedado atrás.

En resumen, el mensaje que se desprende desde Milán es doblemente alentador: por un lado, el club recuperará pronto a un delantero valioso para encarar la recta final de la temporada 2025-26; por el otro, la Selección Mexicana puede planear con algo más de tranquilidad su ruta hacia 2026, sabiendo que uno de sus atacantes clave va en camino de regresar y que será cuidado para evitar cualquier contratiempo mayor. La consigna es no acelerar, pero sí mirar hacia adelante con optimismo.