Patología específica del codo y la muñeca en el tenis

One-handed vs two-handed backhand evolution and tennis elbow risk

En las últimas décadas el revés en el tenis ha vivido una especie de “revolución silenciosa”. Donde antes mandaba casi por completo el golpe a una mano, hoy los torneos juveniles del mundo muestran una mayoría clara de revés a dos manos, y esto no solo tiene que ver con la moda o con copiar a los ídolos. Detrás del cambio hay biomecánica, estadísticas de lesiones y, cómo no, muchas historias de dolor de codo. Entender por qué pasan cosas como las lesiones de codo en el tenis revés a una mano ayuda a elegir mejor tu estilo, afinar la técnica y, sobre todo, seguir jugando muchos años sin acabar en la consulta del traumatólogo.

Datos y tendencias: del revés elegante al revés funcional

Si miramos los números, la foto es clara: en los años 70 la inmensa mayoría de profesionales usaban revés a una mano; hoy, en el circuito juvenil internacional, más del 80 % de chicos y casi el 95 % de chicas golpean a dos manos. Entre profesionales ATP y WTA, la proporción se acerca al 60–70 % a favor del revés a dos manos, y en categorías sub-14 y sub-16 algunos estudios locales hablan incluso de un 9 a 1. La razón principal no es solo la potencia, sino la percepción de que el revés a dos manos protege más el codo en fases de crecimiento, cuando la musculatura aún no puede sostener cargas repetidas en máxima extensión.

Errores típicos de principiantes con el revés a una mano

En pistas de club siempre se repite el mismo guion: jugador nuevo que quiere copiar a Wawrinka, agarra la raqueta muy atrás, brazo totalmente estirado, muñeca rígida y cero acompañamiento con el cuerpo. Resultado: la pelota sale corta y el impacto se “clava” en el codo. Otro fallo clásico es golpear demasiado tarde, casi a la altura de la cadera trasera; eso obliga a frenar el golpe con los extensores del antebrazo y dispara la carga sobre la zona epicondílea. Si a eso le sumas empuñaduras extremas y poca preparación física, el cóctel para el dolor está servido.

Biomecánica y patología: qué cambia de una a dos manos

El revés a una mano exige gran estabilidad del hombro y de la musculatura del antebrazo, porque el brazo actúa como una palanca larga con grandes fuerzas de torsión. Es precioso cuando se ejecuta bien, pero si falta fuerza o coordinación, el codo asume el castigo repetido. En el revés a dos manos, en cambio, el brazo no dominante comparte el trabajo, el punto de impacto suele adelantarse y la raqueta se acelera más desde el tronco que desde el codo. Esto redistribuye las cargas hacia el hombro y la espalda, reduciendo en muchos casos la incidencia de molestias en el epicóndilo, aunque no las elimina por completo, sobre todo con sobreentrenamiento y mala técnica.

Errores frecuentes con el revés a dos manos

Aquí los novatos suelen caer en la trampa de “pegar solo con los brazos”. Se plantan rígidos, sin girar hombros ni cadera, y fuerzan el movimiento casi únicamente desde el codo dominante, como si fuera un golpe de frontón. Otro despiste muy común es agarrar la raqueta demasiado fuerte con la mano dominante y muy flojo con la no dominante; eso hace que, en vez de repartirse, la carga vuelva a concentrarse en el mismo lado, generando una especie de codo de tenista “disfrazado”. La falta de flexión de rodillas y de ajuste de distancia también obliga a golpear tarde y fuera del punto dulce, aumentando vibraciones y microtraumas.

Estadísticas de lesiones y papel de la técnica

Los registros médicos de academias y federaciones muestran que la epicondilitis lateral sigue siendo una de las consultas más habituales. En adultos aficionados, en torno al 40–50 % reporta algún episodio de dolor de codo tras incrementos bruscos de carga o cambios de raqueta y cordaje. Curiosamente, no todos los casos se asocian al revés a una mano: golpes desajustados de saque y derecha también influyen. No obstante, estudios de cohortes juveniles indican que, a igualdad de horas jugadas, quienes usan revés a una mano presentan algo más de episodios de dolor en la zona lateral del codo, especialmente si no reciben correcciones técnicas regulares y entrenan con pelotas y raquetas excesivamente pesadas para su edad.

Prevención y tratamiento: del hielo a la ciencia del movimiento

Cuando aparece el dolor, muchos buscan solo un tratamiento rápido y se quedan en el hielo y el antiinflamatorio. Sin embargo, el enfoque moderno combina descanso relativo con fisioterapia para dolor de codo en tenistas, centrada en ejercicios de fuerza excéntrica, trabajo de hombro y escápula y, muy importante, reeducación del gesto. El tratamiento para codo de tenista por revés de dos manos o de una mano no se limita a “cambiar de lado”, sino a revisar agarre, ángulo de impacto y uso del cuerpo entero. Añadir trabajo de fuerza preventiva, de 2 a 3 veces por semana, reduce claramente la recurrencia y permite volver a competir con menos riesgo de recaída.

Economía del codo: costes visibles y ocultos

Aunque suene exagerado, cada episodio de dolor de codo tiene un precio. Para un profesional, perder un par de torneos por lesión implica puntos de ranking, premios y patrocinios; para un aficionado, son sesiones de entrenamiento pagadas y no aprovechadas, consultas médicas privadas y a veces bajas laborales. La industria lo sabe y ha creado un mercado entero alrededor de coderas, sistemas de absorción de vibraciones, cordajes “amigables” y programas online de prevención de epicondilitis en jugadores de tenis. También proliferan cursos que prometen enseñar la mejor técnica de revés para evitar lesiones de codo, combinando marketing y algunos principios sólidos de biomecánica que, bien aplicados, sí pueden marcar diferencia.

Futuro del revés y efecto en la industria del tenis

Mirando a diez o quince años vista, todo apunta a que el revés a dos manos seguirá dominando en formación, pero veremos una convivencia más consciente: entrenadores que introducen antes el revés cortado a una mano, academias que monitorizan cargas con sensores y apps, y fabricantes que afinan raquetas específicas para jóvenes con menor rigidez y pesos progresivos. La industria del tenis se orienta cada vez más hacia el “tenis sostenible para el cuerpo”, integrando análisis de vídeo, estudios de fuerza isométrica y seguimientos médicos. En ese escenario, la conversación ya no será “una o dos manos”, sino qué combinación de técnica, material y preparación física te permite explotar tu talento sin hipotecar tus codos.