Patología específica del codo y la muñeca en el tenis

Interview with sports physiotherapists on modern wrist injury recovery protocols

Por qué las lesiones de muñeca son tan puñeteras para los deportistas

En la consulta, casi todos los fisioterapeutas deportivos coinciden: la muñeca se subestima hasta que se lesiona. En deportes como tenis, pádel, baloncesto, crossfit o calistenia, más del 25‑30 % de las molestias de miembro superior que ven a la semana están relacionadas con esta articulación. La gracia (o la desgracia) es que no solo se pierde fuerza de agarre; también baja la precisión, el control del gesto y la confianza. Por eso, la fisioterapia deportiva para lesiones de muñeca se ha vuelto muy específica y mucho más técnica que hace diez años.

Lo que nos cuentan los fisios: errores típicos después de la lesión

En esta entrevista colectiva con tres fisioterapeutas de alto rendimiento, el primer punto en el que todos insisten es el manejo de las primeras 48‑72 horas. El error más frecuente del deportista es “apretar los dientes” y seguir compitiendo con un esguince reciente, confiando en un vendaje milagroso. Las consecuencias llegan rápido: inflamación persistente más de dos semanas, rigidez matutina y pérdida de hasta un 20‑30 % de la fuerza de agarre medida con dinamómetro, algo que luego alarga mucho la rehabilitación de lesiones de muñeca en deportistas.

Fase aguda: qué se hace hoy (y qué ya está pasado de moda)

Los fisios coinciden en que el viejo protocolo de solo hielo y reposo se queda corto. Las primeras 24 horas siguen siendo clave para controlar edema y dolor, pero ahora se habla más de carga temprana y movimiento guiado. En lugar de inmovilizar completamente, se busca mantener un rango muy suave y seguro desde el primer o segundo día, siempre validado por exploración clínica y, si hace falta, ecografía. Esta combinación reduce el riesgo de rigidez capsular y acelera en varios días el retorno a los gestos básicos.

Bloque técnico: manejo de la fase aguda

En la fase aguda se recomiendan ciclos de crioterapia de 10‑12 minutos, 4‑5 veces al día, evitando aplicar hielo directamente sobre la piel. Se combina con compresión elástica ligera (20‑30 mmHg) y elevación por encima del corazón durante los primeros dos días. Si el dolor se mantiene por encima de 6/10 en la escala visual analógica tras 48 horas, los fisios aconsejan reevaluar: descartar fracturas ocultas, lesiones ligamentosas graves o afectación del fibrocartílago triangular. El objetivo técnico es mantener al menos el 50 % del rango indoloro en flexo‑extensión sin forzar.

Diagnóstico funcional: más allá de la radiografía

Los especialistas entrevistados insisten en que la imagen es solo una parte del puzzle. La radiografía descarta fracturas evidentes, pero el verdadero trabajo está en la valoración funcional: cómo carga el deportista, dónde duele exactamente al hacer extensión contra resistencia, cuánto aguanta en apoyo. En un buen centro de fisioterapia deportiva especializado en muñeca, la evaluación incluye pruebas de estabilidad ligamentosa, test específicos del complejo fibrocartílago triangular y medición objetiva de fuerza con dinamómetro manual para poder comparar progresos semana a semana.

Bloque técnico: pruebas funcionales clave

Entre los test más usados están el “press test” (apoyo simulado como si el paciente se incorporara de una silla), el “fovea sign” para sospecha de lesión del fibrocartílago triangular y pruebas de estrés en desviación cubital y radial para ligamentos escafolunares. Se considera un dato preocupante cuando la diferencia de fuerza de agarre entre lado sano y lesionado supera el 35 %. A partir de un 20 % de diferencia ya se recomienda intervenir con un programa específico de potenciación, incluso si el dolor es leve.

Tratamiento fisioterapéutico para esguince de muñeca: qué recomiendan los expertos

Frente a un esguince sin rotura grave, los fisios consultados proponen una mezcla de terapia manual, neuromodulación del dolor y ejercicio activo muy temprano. Primero, liberan estructuras vecinas que se sobrecargan (pronador cuadrado, extensores de muñeca, flexores profundos) y aplican técnicas suaves de movilización articular grado I‑II para mejorar el drenaje. Luego introducen tareas de estabilidad con muy baja carga, como presiones isométricas contra una toalla o una pelota blanda. En deportistas, añadir feedback visual y tareas de precisión desde pronto marca la diferencia.

Ejemplo real: la jugadora de pádel que volvió demasiado pronto

Una de las fisioterapeutas nos contó el caso de una jugadora semiprofesional de 24 años que sufrió un esguince de muñeca derecha en un apoyo atrás mal hecho. Paró solo una semana, sin protocolo estructurado, y volvió a competir a los 10 días. Tres semanas después, el dolor ya era constante incluso al escribir en el ordenador. Al hacer la valoración, la fuerza de agarre era un 40 % menor que en la mano izquierda y presentaba inestabilidad leve. El retorno temprano sin progresión de carga alargó su recuperación casi dos meses adicionales.

Bloque técnico: planificación del retorno al juego

En deportistas de raqueta, los fisios recomiendan un retorno progresivo dividido en al menos cuatro etapas: primero, golpeo sin impacto (pelotas blandas, media pista), luego aumento de velocidad sin partidos, después sets cortos con limitación de golpes por encima del hombro, y solo al final competencia completa. Cada fase suele durar 3‑5 días, siempre que el dolor no supere 3/10 y sin aumento de inflamación al día siguiente. Si alguno de estos criterios falla, se retrocede una fase durante 48‑72 horas antes de volver a intentar avanzar.

Los mejores ejercicios de recuperación de muñeca para deportistas

Cuando preguntamos por ejercicios “imprescindibles”, todos coinciden en que lo importante no es la lista, sino el orden y el control de la carga. Aun así, hay clásicos que nunca fallan: trabajo isométrico en varios ángulos, ejercicios con martillo o mancuernas ligeras para pronación‑supinación, y apoyo progresivo sobre superficies inestables. En deportes de contacto o crossfit siempre se incluye trabajo excéntrico, porque prepara la muñeca para absorber fuerzas inesperadas. Los fisios recuerdan que la progresión se mide en Newtons de carga y en segundos de sostén, no solo “por sensaciones”.

  • Isométricos en flexión/extensión en diferentes ángulos, 3‑4 series de 30‑45 segundos.
  • Pronación‑supinación con palo o martillo ligero, 2‑3 series de 12‑15 repeticiones controladas.
  • Apoyos en cuadrupedia sobre foam o bosu, aumentando gradualmente el tiempo y la carga.

Fuerza de agarre y estabilidad: el binomio olvidado

Uno de los expertos resume así: “Una muñeca fuerte sin estabilidad fina es como tener un coche potente con dirección floja”. Por eso, el entrenamiento se divide en dos bloques: fuerza global de agarre y control fino de la posición. Para lo primero se usan agarres pesados, pinzas, handgrips regulables y trabajos de tracción. Para la estabilidad se recurre a ejercicios de closed chain en apoyo, cambios rápidos de dirección con poca carga y tareas de coordinación ojo‑mano. El objetivo suele ser recuperar al menos el 90‑95 % de la fuerza del lado sano antes del alta deportiva.

Bloque técnico: métricas de fuerza y rendimiento

En deportistas de élite, se usan dinamómetros que permiten registrar curvas de fuerza‑tiempo. Se busca no solo un pico de fuerza adecuado, sino un tiempo de activación rápido (subida a máximo en menos de 0,3‑0,5 segundos). También se evalúa la resistencia: capacidad de mantener el 50 % del máximo durante 20‑30 segundos. En raqueta y escalada, muchos fisios no dan el alta completa hasta que la diferencia entre lados está por debajo del 10 % y el deportista puede repetir esfuerzos intensos durante al menos 3‑4 series sin pérdida significativa de rendimiento.

Rehabilitación de lesiones de muñeca en deportistas: enfoque según el deporte

Un punto clave que subrayan todos los entrevistados es que no se puede rehabilitar igual a un escalador que a un base de baloncesto. En escalada, la muñeca funciona como puente entre dedos y hombro, soportando cargas sostenidas en ángulos extremos. En baloncesto o balonmano manda el gesto explosivo y la precisión del pase o lanzamiento. Por eso, el final de la rehabilitación siempre incluye gestos específicos: lanzamientos con balón medicinal, recepciones inestables, bloqueos simulados o secuencias de agarre‑soltar a máxima velocidad, según el deporte.

  • Escalada: énfasis en resistencia de agarre, control excéntrico y suspensiones parciales controladas.
  • Deportes de raqueta: trabajo de pronación‑supinación rápida y cambios de empuñadura bajo fatiga.
  • Crossfit y calistenia: progresión muy cuidada en apoyos en extensión (flexiones, handstand, dips).

Prevención: lo que casi nadie entrena hasta que se lesiona

Cuando se les pregunta qué recomendarían a un deportista sano, la respuesta es clara: dedicar 10 minutos, 2‑3 veces por semana, a la muñeca puede evitar muchos problemas. Esto incluye movilizar todos los planos, añadir ejercicios de carga progresiva y trabajar la propiocepción con ojos cerrados o superficies inestables. Los fisios recuerdan que muchos esguinces aparecen al final del partido o la sesión, cuando la técnica se deteriora por fatiga. Entrenar la muñeca bajo cansancio, pero de forma controlada, reduce el riesgo de esos gestos torpes que terminan en lesión.

Bloque técnico: microciclos preventivos

Un microciclo preventivo típico para jugador de pádel o tenis puede incorporar 3 bloques de 3‑4 minutos: primero, movilidad activa de flexo‑extensión, desviación radial/cubital y pronación‑supinación, 10‑15 repeticiones controladas por plano; segundo, trabajo isométrico en cuatro direcciones, 3 series de 20 segundos; tercero, lanzamientos y recepciones de balón pequeño a diferentes alturas y direcciones. Todo el bloque no debería superar los 12‑15 minutos y puede integrarse en el calentamiento dos veces por semana en periodos de alta carga competitiva.

Casos complejos: cuando la muñeca no mejora

No todas las lesiones de muñeca siguen un camino lineal. Los fisios cuentan casos de deportistas que, tras tres meses, siguen con dolor difuso y sensación de inestabilidad. Ahí suele haber factores añadidos: mala adherencia a los ejercicios, exceso de carga en el club o gimnasio, o diagnósticos incompletos (como lesiones del fibrocartílago triangular no detectadas al principio). En estos casos se revisa todo: técnica deportiva, volumen semanal, recuperación del sueño e incluso manejo del estrés, que influye directamente en la percepción de dolor y en el tono muscular basal.

Cómo elegir un buen fisioterapeuta deportivo para la muñeca

Los expertos recomiendan hacer tres preguntas clave: cuántos casos de muñeca ven al mes, si trabajan en coordinación con médicos del deporte o traumatólogos, y si utilizan métricas objetivas (fuerza, rango, test funcionales) para decidir el alta. Un profesional acostumbrado a la fisioterapia deportiva para lesiones de muñeca sabrá adaptar el protocolo a tu deporte y a tu calendario competitivo, no solo “quitar el dolor”. Además, debería poder explicarte con claridad cuánto tiempo estima de recuperación y qué indicadores se usarán para avanzar de fase.

Consejos finales de los fisioterapeutas entrevistados

Para cerrar, les pedimos una recomendación corta para cualquier deportista con dolor de muñeca reciente. Coinciden en cuatro ideas: no infravalores los primeros síntomas, pide una valoración si el dolor dura más de 7‑10 días, acepta que la clave está en el trabajo activo y no solo en lo que te hacen en camilla, y respeta los tiempos de progresión aunque te sientas bien. Y un matiz importante: el mejor tratamiento fisioterapéutico para esguince de muñeca no es el más agresivo, sino el que se adapta a tu realidad deportiva y a cómo responde tu cuerpo semana a semana.