Patología específica del codo y la muñeca en el tenis

Modern tennis evolution and rising upper limb injuries: myth or reality?

La evolución del tenis moderno: mucho más que raquetas más grandes

Velocidad, potencia y cambios en la técnica

Si comparamos un partido de los años 80 con uno actual, parece casi otro deporte. Las raquetas más ligeras, las cuerdas más rígidas y las pelotas algo más rápidas han llevado el juego hacia golpes más agresivos y rotaciones extremas. El saque liftado, la derecha pesada y el revés a dos manos exigen al hombro, codo y muñeca un nivel de torsión y aceleración brutal. Esta combinación de potencia y repetición hace que muchos se pregunten si el aumento de problemas en el miembro superior es culpa del “tenis moderno” o más bien de cómo entrenamos y recuperamos a los jugadores.

Calendario apretado y cargas mal gestionadas

Otro cambio clave es el calendario competitivo. Tenistas juveniles juegan torneos casi cada fin de semana, y los profesionales encadenan giras con apenas descansos reales. La pista dura, hoy predominante, castiga más que la tierra o la hierba, y eso se traduce en impactos constantes que se transmiten al brazo. El problema no es solo cuántas horas se entrena, sino la suma de viajes, falta de sueño, estrés por resultados y poco tiempo para el trabajo compensatorio. En conjunto, es un cóctel que dispara el riesgo de sobrecarga crónica, especialmente en hombro y codo.

¿Han aumentado realmente las lesiones de miembro superior?

Datos epidemiológicos: más diagnósticos, pero también más lupa

Los estudios recientes hablan de que hasta un 40–50 % de los jugadores competitivos refieren dolor de hombro o codo al menos una vez por temporada. En categorías de formación, algunos trabajos sitúan las molestias persistentes de miembro superior alrededor del 25–30 %. Ahora bien, también tenemos mejores métodos para detectar problemas: resonancias de alta resolución, ecografías dinámicas y un seguimiento más fino de la carga de entrenamiento. Parte del aparente aumento no es solo más gente lesionada, sino más casos detectados a tiempo que antes se ignoraban o se llamaban simplemente “molestias normales del deporte”.

Factores de riesgo específicos en el tenis moderno

Los gestos clave del juego actual concentran buena parte del riesgo. El saque, por ejemplo, implica abducción y rotación externa máximas de hombro, compresión en la columna y un latigazo final en codo y muñeca. Si a esto sumamos raquetas inadecuadas, mala técnica o fatiga, el margen de error es mínimo. En este contexto, la prevención de lesiones en el tenis moderno miembro superior se convierte en un objetivo prioritario, donde influyen edad, volumen semanal, historial de lesiones y hasta el tipo de superficie. Es la combinación de todos estos factores lo que dispara la probabilidad de problemas, no un único culpable aislado.

Lesiones frecuentes y opciones de tratamiento

De la tendinopatía a la lesión de labrum: el abanico típico

En el brazo y el hombro vemos un “menú” bastante repetido: tendinopatía del manguito rotador, irritación del bíceps, síndrome de pinzamiento subacromial, epicondilitis y epitrocleitis, sin olvidar las lesiones de labrum en jugadores de alto nivel. El debate sobre lesiones de hombro en tenis tratamiento gira entre enfoques conservadores bien planificados y cirugías cada vez más precisas. En muchos casos, con un buen diagnóstico, ajuste de cargas y reeducación del gesto, se evita pasar por quirófano. La clave es no normalizar el dolor crónico como “parte del juego” y acudir pronto a especialistas.

Fisioterapia y rehabilitación específica para tenistas

Hoy la fisioterapia para lesiones de tenis en brazo y hombro ha cambiado mucho respecto a hace veinte años. Ya no se trata solo de masajes y electroterapia; se trabaja fuerza específica de rotadores, estabilidad escapular, control del core y readaptación al golpeo con progresiones claras. Muchos programas incluyen medición de fuerza isométrica, test de fatiga y análisis de vídeo del saque y la derecha. La idea es volver a la pista con un hombro más fuerte y un gesto más eficiente, en lugar de repetir las mismas rutinas que llevaron al problema. Es un enfoque activo más que pasivo, con el jugador como parte principal del proceso.

  • Fortalecimiento progresivo de manguito y escápula para soportar mejor la carga del saque.
  • Corrección técnica en golpeos clave para reducir torsiones y compensaciones dañinas.
  • Planificación de descansos y torneos para evitar picos bruscos de esfuerzo.

Prevención: enfoques clásicos vs. propuestas más modernas

El modelo tradicional: “calentar, estirar y rezar”

Durante años, la prevención se basó en calentar un poco, hacer estiramientos genéricos y confiar en la juventud y la “buena forma”. Este enfoque funciona mientras el volumen es bajo y el cuerpo aguanta, pero en el tenis profesional y en academias con altos niveles de exigencia se queda corto. El problema es que muchos clubes siguen anclados en esta rutina mínima: poca fuerza específica, casi nada de monitorización de carga y escasa coordinación entre entrenador, médico y fisio. Con este modelo es fácil que la prevención llegue tarde, cuando el jugador ya convive con dolor recurrente.

Modelos actuales: datos, fuerza y equipamiento inteligente

Los nuevos enfoques de prevención de lesiones incorporan control de carga (horas de pista, intensidad, número de saques), trabajo de fuerza planificado y uso de tecnología barata, como pulsómetros o apps de registro. La prevención de lesiones en el tenis moderno miembro superior pasa, por ejemplo, por limitar el número de saques máximos en jóvenes, introducir semanas de descarga y reforzar el hombro con ejercicios bien dosificados. Aquí también entra el equipamiento ergonómico para reducir lesiones en tenis: raquetas adaptadas a la fuerza real del jugador, empuñaduras correctas, cuerdas menos rígidas y antivibradores bien elegidos, todo pensado para disminuir picos de carga en las articulaciones.

  • Monitorizar cuánto y cómo se entrena, no solo cuántos partidos se ganan.
  • Elegir raqueta, peso y tensión de cuerdas en función de la fuerza y técnica real.
  • Integrar ejercicios de fuerza y movilidad como parte fija de cada semana, no como “extra”.

Impacto económico y social del auge de las lesiones

Costes médicos, bajas deportivas y presión sobre familias

Cada lesión prolongada implica consultas, pruebas de imagen, sesiones de fisio y, en ocasiones, cirugía. En categorías amateur puede ser un gasto significativo para familias y clubes; en el circuito profesional, una lesión de hombro seria puede suponer la pérdida de puntos, patrocinios y premios económicos de toda una temporada. Si sumamos los costes indirectos (viajes cancelados, cambios de entrenador, programas de readaptación), el impacto global no es menor. La paradoja es que se invierte mucho dinero en reparar lo que, con una inversión más modesta en prevención y educación, se podría haber evitado o al menos minimizado.

Industria médica y auge de centros especializados

Este escenario ha impulsado todo un nicho de mercado: centros de medicina deportiva, programas de screening y servicios específicos para jugadores de raqueta. No es casual que prolifere la oferta de clínica especializada en lesiones de tenis en Madrid, Barcelona u otras grandes ciudades, donde coinciden academias, torneos y una masa crítica de deportistas. Estas clínicas combinan traumatología, fisioterapia, readaptación y, cada vez más, análisis biomecánico del gesto. Bien planteado, este ecosistema puede mejorar mucho la salud de los jugadores, aunque también existe el riesgo de medicalizar en exceso molestias que se resolverían con mejor técnica y carga más razonable.

Influencias sobre la industria del tenis

Fabricantes, academias y cambios en la formación

El aumento de problemas en el miembro superior está obligando a fabricantes y academias a replantearse cosas. Las marcas ya no venden solo potencia, sino también control de vibraciones y protección articular. Las academias serias integran preparadores físicos y fisios en el día a día, y empiezan a limitar horas de entrenamiento sin supervisión. En el largo plazo, quien ofrezca programas con menos lesiones y más carreras deportivas prolongadas tendrá ventaja. No es solo cuestión de rendimiento inmediato: padres y patrocinadores miran cada vez más la salud y la sostenibilidad de los proyectos deportivos.

Servicios complementarios y nuevas oportunidades de negocio

Alrededor del jugador han aparecido servicios antes casi inexistentes: asesoría sobre material, evaluación periódica de riesgo de lesión, programas online de prevención, incluso seguros específicos para deportistas de raqueta. La industria del tenis empieza a entender que un jugador sano consume más producto, entrena más, compite más años y mantiene viva la afición. De ahí el interés en promover programas de fisioterapia para lesiones de tenis en brazo y hombro, talleres de educación postural y colaboración con universidades para investigar mejores soluciones. Esta interacción entre ciencia, negocio y práctica diaria definirá buena parte del futuro del deporte.

Mirando hacia adelante: ¿mito o realidad el aumento de lesiones?

Lo que dicen los datos… y lo que falta por ajustar

Si somos honestos, el aumento de lesiones de miembro superior no es solo un mito, pero tampoco una catástrofe inevitable. Hay más casos, sí, porque el juego es más exigente y se entrena desde más joven y con mayor volumen. Pero también hay más conocimiento, mejores tratamientos y más recursos para cuidarse. El reto ahora es trasladar lo que ya sabemos a la base: clubes pequeños, entrenadores de escuelas y familias que todavía ven la fuerza y la prevención como algo opcional. Ahí se decidirá si el tenis moderno será recordado solo por sus golpes espectaculares o también por haber aprendido a proteger mejor a sus jugadores.

Hacia un modelo más sostenible y centrado en la salud

El futuro pasa por integrar tres pilares: técnica eficiente, planificación inteligente de cargas y atención temprana a cualquier síntoma persistente. Si un jugador tiene dolor de hombro recurrente, lo ideal es que encuentre, cerca o a distancia, un equipo que combine diagnóstico serio, lesiones de hombro en tenis tratamiento basado en evidencia y una readaptación pensada para volver más fuerte. Con un enfoque así, el tenis moderno puede seguir evolucionando en velocidad y espectáculo sin sacrificar la salud del brazo y del hombro. El objetivo no es volver al tenis lento de antaño, sino aprovechar la ciencia para que la próxima generación juegue más y se lesione menos.