«Me arrepiento de haber dejado al Tri»: Juan Carlos Osorio explica por qué renunció a la Selección Mexicana y qué habría cambiado
Juan Carlos Osorio, estratega colombiano que dirigió a la Selección Mexicana en la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018, reconoció que una de las decisiones más dolorosas de su carrera fue haber dado un paso al costado justo después de aquel torneo. El técnico que llevó al Tri a su séptimo pase consecutivo a octavos de final aceptó que, visto en perspectiva, se equivocó al no continuar en el proceso rumbo a Catar 2022.
El ciclo de Osorio con México terminó tras la derrota 0-2 ante Brasil en los octavos de final del Mundial de Rusia, un resultado que cerró oficialmente su etapa al frente del combinado nacional. Sin embargo, el propio entrenador confesó que aquel encuentro no tenía por qué haber sido el último capítulo de su historia con el Tri, y que su renuncia fue más producto de situaciones personales que de una falta de confianza en el proyecto deportivo.
En una conversación con TUDN, cadena en la que actualmente colabora como analista en la cobertura de la Copa Mundial de la FIFA 2028, el colombiano fue categórico al señalar cuál ha sido su mayor error profesional.
«Mi más grande arrepentimiento es no haber continuado después del Mundial de Rusia 2018», admitió Osorio. «Porque regresando de Rusia, y ante la oferta de continuar en el ciclo rumbo a Catar 2022, por razones personales decidí declinar la posibilidad».
El entrenador detalló que la Federación Mexicana de Futbol sí le planteó la continuidad. Había una base de jugadores ya consolidada, un cuerpo técnico que conocía a fondo al plantel y un Mundial que, pese a todas las críticas, dejó sensaciones de que el equipo podía competirle de tú a tú a las grandes potencias, como quedó reflejado ante Alemania. Aun así, Osorio optó por hacerse a un lado, algo que hoy ve como una oportunidad perdida.
Con el paso del tiempo, ver la evolución de varios futbolistas a los que les dio protagonismo en Rusia 2018 ha reforzado en él ese sentimiento de arrepentimiento. «Hoy, ya ocho años después, vemos que muchos de los jugadores que debutamos en ese Mundial -Edson Álvarez, Jesús Gallardo, Hirving ‘Chucky’ Lozano, Orbelín Pineda y otros que se me escapan- hoy en día son parte de la Selección Mexicana. Entonces, creo que me perdí esa gran oportunidad de, por lo menos, encabezar otro proyecto más», lamentó.
Para Osorio, la columna vertebral que comenzó a formarse en Rusia pudo haberse consolidado durante el proceso a Catar 2022 bajo su mando. Jugadores jóvenes, con proyección europea y ya probados en un escenario como la Copa del Mundo, ofrecían una base ideal para construir un equipo con continuidad, automatismos y mayor entendimiento táctico. Ese camino, considera, se cortó antes de tiempo.
El punto más alto de su ciclo: la hazaña contra Alemania
El mandato de Juan Carlos Osorio al frente del Tri tuvo un momento cumbre que difícilmente será borrado de la memoria de la afición mexicana: el triunfo 1-0 sobre Alemania, campeona del mundo vigente, en su debut mundialista en el Estadio Luzhnikí de Moscú.
Aquel partido, decidido por un contragolpe letal culminado por Hirving «Chucky» Lozano a pase de Javier «Chicharito» Hernández, se convirtió en el símbolo del planteamiento táctico de Osorio: presión inteligente, transiciones rápidas y valentía para atacar los espacios a la espalda de una defensa adelantada. La victoria ante los germanos no sólo dio tres puntos fundamentales, también significó un golpe de autoridad ante uno de los gigantes del futbol mundial.
En la fase de grupos de Rusia 2018, la Selección Mexicana logró imponerse 1-0 a Alemania y 2-1 a Corea del Sur, resultados que encaminaron la clasificación a octavos. La caída 0-3 frente a Suecia en el último duelo de la primera ronda sembró dudas y críticas, pero el objetivo inmediato -avanzar a la fase de eliminación directa- se cumplió una vez más.
Ya en octavos, el Tri se topó con Brasil. A pesar de un inicio prometedor, México terminó cayendo 2-0, un marcador que condenó al equipo a repetir la historia del llamado «quinto partido» que parecía maldito. Con ese resultado se dio por terminada de forma oficial la etapa de Osorio, aunque ahora se sabe que existió una oferta firme para que continuara.
El recuerdo más doloroso: el 0-7 ante Chile
Si el triunfo ante Alemania representa el punto más luminoso de la era Osorio, la humillante derrota 0-7 ante Chile en la Copa América Centenario encarna su momento más oscuro. En aquel duelo disputado en el Levi’s Stadium de Santa Clara, el Tri fue barrido por una Roja que lo superó en todos los aspectos: intensidad, orden, eficacia y mentalidad.
Esa goleada marcó profundamente la percepción pública del entrenador colombiano. Sus rotaciones, sus decisiones tácticas y hasta su forma de trabajar fueron sometidas a un escrutinio feroz. Aunque el equipo mostró posteriormente capacidad de reacción y resultados positivos, la sombra de ese marcador nunca desapareció del todo.
Osorio ha reconocido en varias ocasiones que aquel encuentro fue un golpe devastador, tanto en lo anímico como en lo profesional. Sin embargo, también lo ha señalado como una lección que le obligó a revisar sus ideas, ajustar sus planes de partido y reforzar su manejo emocional del grupo. El equilibrio entre la flexibilidad táctica y la estabilidad en la alineación fue uno de los debates permanentes durante su gestión.
Entre la crítica y el reconocimiento
La etapa de Juan Carlos Osorio con la Selección Mexicana ha quedado marcada por la polarización. Por un lado, sus detractores le reprochan la goleada sufrida ante Chile, la falta de un estilo claramente reconocible en algunos partidos y la sensación de no haber roto el techo de los octavos de final. Por otro, sus defensores destacan la capacidad para competir contra rivales de élite, la valentía de apostar por jóvenes que hoy son referentes y el histórico triunfo sobre Alemania.
Con el tiempo, y a la luz de los resultados posteriores de la Selección Mexicana en otros procesos mundialistas, la figura de Osorio ha comenzado a ser reevaluada. Su metodología, basada en el análisis minucioso del rival, en las rotaciones planificadas y en la adaptabilidad, ha ganado cierto reconocimiento, incluso entre quienes en su momento cuestionaron duramente su trabajo.
Lo que pudo ser el proceso rumbo a Catar 2022
El propio Osorio ha esbozado en varias ocasiones lo que habría querido hacer si hubiera aceptado seguir al frente del Tri rumbo a Catar 2022. Su idea pasaba por consolidar el núcleo que surgió en Rusia 2018, darle continuidad a piezas clave como Álvarez, Lozano, Gallardo y Pineda, y sumar poco a poco a nuevas generaciones que venían empujando desde las categorías inferiores y desde la Liga MX.
Además, con más tiempo de trabajo, el colombiano aspiraba a pulir su propuesta futbolística, reducir la volatilidad de sus alineaciones y encontrar un balance más claro entre la solidez defensiva y la vocación ofensiva. La experiencia ganada en Rusia habría servido, según él, para ajustar detalles finos en la preparación física, la gestión de cargas y la planificación de los microciclos antes de las grandes competencias.
Otro aspecto clave que Osorio considera que pudo mejorar con una segunda etapa era la parte mental. Vivir un Mundial proporciona herramientas únicas para entender cómo reaccionan los jugadores bajo presión, cómo responden a las críticas y qué tipo de liderazgo necesitan en los momentos límite. Para el técnico, el aprendizaje acumulado en Rusia le habría permitido manejar de manera distinta los altibajos que inevitablemente se presentan en un proceso de cuatro años.
Reflexión de un técnico con cuentas pendientes
Al mirar hacia atrás, Juan Carlos Osorio no esconde que siente que dejó inconclusa su obra con el Tri. Pese a haber cumplido con el objetivo mínimo de llegar a octavos y haber firmado una de las victorias más importantes de la historia reciente del futbol mexicano, su renuncia tras Rusia 2018 dejó la sensación de que todavía había camino por recorrer.
Para el estratega colombiano, ese «hubiera» se ha convertido en un recordatorio constante de la importancia de valorar el contexto completo antes de tomar decisiones definitivas. La combinación de presiones externas, críticas mediáticas y asuntos personales terminó pesando más que la posibilidad de liderar un proceso largo con una generación prometedora.
Hoy, desde su rol como analista, Osorio observa a la Selección Mexicana con un ojo distinto: el del técnico que conoce por dentro la complejidad del entorno y el del profesional que admite haberse equivocado al cerrar la puerta demasiado pronto. Su historia con el Tri queda como una mezcla de logros, tropiezos y un gran arrepentimiento: no haber seguido al mando para intentar llevar a México, por fin, más allá del eterno límite de los octavos de final.
Partidos de México en Rusia 2018 bajo Juan Carlos Osorio
– Alemania 0-1 México
– Corea del Sur 1-2 México
– México 0-3 Suecia
– Brasil 2-0 México
