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Raúl jiménez estará fuera hasta 2027 y méxico busca alternativas para el puesto de nueve

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«El que juegue de 9 en la Selección Mexicana se muere de hambre»: la baja de Raúl Jiménez reabre el debate

La operación de rodilla de Raúl Jiménez supone un problema añadido para la Selección Mexicana: el delantero no estaría disponible hasta 2027 y el equipo deberá buscar alternativas para cubrir su ausencia. La lesión llega en un momento delicado, con el ataque bajo la lupa y compromisos ante Jamaica en la Concacaf Nations League.

El desempeño reciente alimenta la preocupación. En los cuatro partidos disputados durante las fechas FIFA de septiembre y octubre, México marcó apenas dos goles. Ninguno fue obra de un centro delantero: anotaron Gilberto Mora y Víctor Guzmán. La estadística reavivó las dudas sobre la capacidad del equipo para generar ocasiones y aprovecharlas.

Jiménez era una de las principales opciones para ocupar el puesto de nueve. Su experiencia, su aporte en el juego colectivo y su trayectoria goleadora lo convirtieron durante años en una figura importante del Tri. En el Mundial de 2026 también fue señalado como uno de los referentes del plantel, tanto por su presencia en la cancha como por su liderazgo.

Sin embargo, su baja obliga a Rafael Márquez a replantear el ataque. En el programa *Cuadro Titular*, emitido por FOX el 14 de octubre, analistas discutieron el momento de los delanteros y la dificultad de encontrar un reemplazo inmediato. Una de las críticas fue que el problema no se limita a quién juega como nueve: también faltan generación de juego y profundidad para llevar el balón hasta el área.

La frase que resumió ese diagnóstico fue contundente: «El que juegue de centro delantero en esta selección se muere de hambre». La observación apunta a que un atacante puede tener pocas oportunidades si el equipo no consigue construir jugadas, avanzar con claridad ni abastecerlo con pases en zonas peligrosas. Por eso, cambiar de goleador, por sí solo, quizá no resuelva la falta de eficacia.

El debate incluye también el futuro del propio Jiménez. Se destacó lo que ha significado para la selección y su lugar entre los máximos goleadores del equipo, pero se recordó que está cerca de cumplir 35 años. Con su recuperación prevista para 2027, confiar en que sea la base de un nuevo ciclo rumbo al siguiente Mundial sería una apuesta incierta. México necesita preparar opciones que puedan asumir responsabilidades de largo plazo.

¿Quién puede reemplazar a Raúl Jiménez?

La información disponible no identifica a un candidato definitivo para ocupar su lugar ante Jamaica. La decisión dependerá de Rafael Márquez y de los futbolistas convocados, pero el cuerpo técnico tendrá que valorar más que la capacidad de remate. El delantero elegido deberá ofrecer movimientos para abrir espacios, disputar balones, asociarse con sus compañeros y aprovechar las oportunidades que genere el equipo.

Una posibilidad es apostar por un atacante de referencia, capaz de jugar de espaldas al arco y fijar a los centrales. Ese perfil puede ayudar a que México tenga una salida directa cuando la presión rival dificulte la elaboración. Para que funcione, sin embargo, los mediocampistas y extremos deben acercarse y acompañar las jugadas, evitando que el delantero quede aislado.

Otra alternativa consiste en utilizar un nueve móvil, que se desmarque hacia los costados y participe en la creación. Un futbolista de esas características podría facilitar combinaciones y abrir espacios para que lleguen otros jugadores desde segunda línea. La elección dependerá de la idea de juego y de las cualidades de quienes estén disponibles.

También cabe modificar el sistema y no buscar una sustitución idéntica. Si ningún centro delantero atraviesa un buen momento, Márquez podría ensayar una ofensiva con más de un jugador cerca del área o con un atacante que alterne entre la posición central y las bandas. Esa fórmula exige coordinación y puede ser menos efectiva si los movimientos no están trabajados.

La prioridad será que el nueve reciba mejores servicios. México necesita mejorar la circulación, adelantar líneas y generar profundidad para que sus delanteros tengan opciones reales de remate. Sin ese respaldo, cualquier elegido corre el riesgo de pasar desapercibido, tal como sugiere la crítica sobre la falta de suministro ofensivo.

Los partidos frente a Jamaica serán una prueba para evaluar tanto a los posibles sustitutos como al funcionamiento colectivo. Más que encontrar de inmediato a otro goleador con el peso de Jiménez, el reto consiste en repartir la responsabilidad ofensiva y construir un equipo capaz de crear peligro con regularidad. La ausencia del veterano delantero deja una vacante, pero también expone una necesidad que México deberá atender más allá de una sola convocatoria.