Por qué tantos jóvenes talentos se queman (y se lesionan) tan rápido
En el tenis moderno, el talento no falta; lo que escasea es paciencia y buen criterio. Muchos chavales pegan fortísimo a la bola, pero gestionan fatal su cuerpo y su calendario. El resultado se ve demasiado a menudo: sobreentrenamiento, torneos seguidos sin descanso y el famoso dolor en el codo que, si se ignora, puede frenar una carrera antes de empezar.
Vamos a desmenuzar esos errores típicos, pero en plan claro y directo, sin dramatizar, con datos y ejemplos que te sirvan para tomar mejores decisiones.
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Conceptos básicos: qué es realmente “sobreentrenar” y qué pasa con el codo
Definición sencilla de sobreentrenamiento
Sobreentrenar no es “entrenar mucho”. Es entrenar más de lo que tu cuerpo puede asimilar, durante más tiempo del que puede recuperar.
Dicho de otro modo: la carga sube, pero la recuperación no acompaña.
[Diagrama conceptual:
‒ Carga (volumen + intensidad + frecuencia) ↑↑
‒ Recuperación (sueño + descanso + nutrición) ↓ o estable
⇒ Fatiga crónica, bajada de rendimiento, aumento de lesiones]
Señales típicas en jóvenes tenistas:
– Se sienten cansados desde el calentamiento.
– Necesitan más tiempo para “entrar en ritmo”.
– Se vuelven más irritables o desmotivados sin razón clara.
– Les duelen siempre “las mismas cosas” (codo, hombro, espalda baja).
Lesión de codo: qué está pasando ahí
El “codo de tenista” clásico (epicondilitis) es una sobrecarga de los tendones que extienden la muñeca y los dedos. En jóvenes puede haber además irritación de cartílago, ligamentos y placa de crecimiento (si aún están en desarrollo).
[Diagrama simple de fuerzas en un drive:
Raqueta → bola (impacto)
Bola → raqueta → antebrazo → codo
Si la técnica o la carga son malas, el último eslabón (el codo) sufre más.]
No hace falta ser profesional para lesionarse: con mala técnica, raqueta inadecuada y demasiados golpes, el riesgo se dispara.
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Errores típicos de los jóvenes talentos (y de sus entornos)
1. Confundir “entrenar más” con “entrenar mejor”
Muchos jóvenes creen que el secreto es acumular horas en pista: dos entrenamientos al día, gimnasio, torneos cada fin de semana. Suena “pro”, pero fisiológicamente es una trampa.
Error frecuente:
“Si hoy estoy cansado, entreno aún más fuerte para acostumbrarme”.
En realidad, lo que se acostumbra es el codo (y el resto del cuerpo) a vivir inflamado. De ahí que la prevención de lesiones de codo en tenistas jóvenes no se base solo en estiramientos, sino en controlar el volumen total de golpes y cargas de la semana.
Ejemplo rápido
Chico de 14 años, buen revés a dos manos, empieza a entrenar 5–6 días por semana, además de torneos casi todos los fines de semana. En un mes:
– Duele el codo al sacar.
– Al principio solo “molesta”, luego duele al escribir o levantar la mochila.
– Baja la velocidad de saque porque lo hace “con miedo”.
No falló el talento. Falló la planificación.
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2. Torneos seguidos: el calendario “suicida”
Otro clásico: apuntarse a todo. Circuito regional, nacional, dobles, mixtos… en semanas consecutivas, con viajes, cambios de superficie y poco sueño.
La pregunta que casi nadie se hace es: cuántos partidos y cuántos sets encadena realmente el jugador en un mes.
[Diagrama de acumulación de carga competitiva:
Semana 1: 3 partidos
Semana 2: 4 partidos (nuevo torneo)
Semana 3: 2 partidos + entrenamiento fuerte
Semana 4: 5 partidos (torneo importante)
⇒ 14 partidos en 4 semanas, casi sin semanas “ligeras”.]
Este patrón de torneos seguidos:
– Aumenta la fatiga neuromuscular.
– Reduce el tiempo disponible para corregir técnica.
– Dispara el riesgo de microlesiones en el codo, que luego se vuelven crónicas.
Cuando hablamos de cómo planificar torneos y entrenamientos para jóvenes talentos del tenis, el error no es competir, sino competir sin bloques claros de carga y descarga.
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3. Ignorar el primer dolor de codo
Error muy humano: “si caliento más, se me pasa”, “es normal, estoy entrenando duro”. Ese pensamiento es perfecto para transformar una irritación leve en un problema serio.
Fallos típicos:
– No bajar la intensidad el primer día de dolor.
– No comunicar al entrenador lo que realmente se siente.
– Seguir sacando fuerte “porque viene un torneo importante”.
– Automedicarse con antiinflamatorios sin supervisión.
Aquí entra algo clave: la fisioterapia para lesión de codo en jugadores de tenis no se reserva para cuando “ya no se puede levantar un vaso”. Debe entrar en juego temprano: evaluación, descarga de tejidos, ejercicios específicos, ajuste de carga.
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¿Por qué el codo sufre tanto en el tenis juvenil?
Factores técnicos
– Impactos tardíos (golpear demasiado atrás del cuerpo).
– Uso excesivo del brazo y poco del tronco y piernas.
– Empuñaduras muy extremas sin suficiente fuerza en antebrazo y hombro.
– Sacar por encima de las posibilidades físicas actuales.
Comparando con otros deportes de raqueta, como el bádminton o el pádel, el tenis genera:
– Golpes más “pesados” por la masa de la bola y la raqueta.
– Más trabajo excéntrico al frenar la raqueta después del impacto.
– Sacrificios mecánicos mayores en el saque por la velocidad que se busca.
Factores de material y crecimiento
– Raquetas demasiado pesadas o con balance en la cabeza.
– Cordajes duros y tensiones altas para “más control”.
– Superficies rápidas que exigen más fuerza en cada apoyo y golpe.
– Codos en fase de crecimiento óseo: la placa de crecimiento aún no está cerrada.
La combinación de alta carga, mala técnica y equipo inadecuado es el cóctel perfecto para acabar buscando un tratamiento para codo de tenista en deportistas adolescentes… que se podría haber evitado ajustando antes la carga.
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Cómo entrenar fuerte sin caer en el sobreentrenamiento
Programas de entrenamiento mejor diseñados
No se trata de entrenar “blando”, sino de hacerlo con cabeza. Los mejores programas de entrenamiento para jóvenes tenistas sin sobreentrenamiento tienen tres rasgos:
– Carga progresiva (sube por escalones, no por ascensor).
– Días de recuperación real, no “descanso activo” disfrazado.
– Coordinación entre entrenador de tenis, preparación física y familia.
Ejemplo de distribución semanal (muy simplificado):
– 3 días de tenis intenso.
– 2 días de tenis técnico / táctico más suave.
– 2 días de fuerza y movilidad (uno más fuerte, otro de mantenimiento).
– 1 día casi completo de descanso (solo movilidad ligera o paseo).
Pequeño diagrama de equilibrio
[Diagrama:
Lunes / Miércoles / Viernes → Picos de carga (tenis + físico)
Martes / Jueves → Trabajo técnico + fuerza moderada
Sábado → Competición o simulación
Domingo → Recuperación
⇒ Carga “en dientes de sierra” en lugar de línea ascendente continua.]
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Errores de planificación que disparan el riesgo de codo
– Meter gimnasio intenso de brazo el día antes de un torneo.
– Cambiar empuñadura o raqueta justo antes de una competición larga.
– Hacer muchas sesiones de saque en semanas consecutivas sin control de volumen.
– No usar calentamientos específicos de codo y hombro.
Lista rápida de ajustes que sí ayudan:
– Limitar el número de saques máximos por sesión.
– Introducir trabajo de antebrazo (pronosupinación, extensores) 2–3 veces por semana.
– Reforzar la técnica de impacto delante del cuerpo.
– Revisar tensión de cuerda y peso de raqueta al menos cada temporada.
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Qué hacer cuando el codo ya duele
Primeros pasos razonables
Si el codo molesta más de dos o tres días seguidos al jugar o en la vida diaria, toca actuar:
– Bajar el volumen de golpes, sobre todo de saque y revés exigente.
– Comentar el problema con el entrenador (sin miedo a “parecer débil”).
– Valorar con un profesional de la salud deportiva una exploración específica.
La fisioterapia para lesión de codo en jugadores de tenis en esta fase suele incluir:
– Técnicas manuales (masaje, liberación de tejidos blandos).
– Trabajo excéntrico específico de extensores de muñeca.
– Ejercicios de control motor de hombro y escápula.
– Revisión del gesto técnico en coordinación con el entrenador.
Tratamiento y retorno progresivo
En casos más serios, el tratamiento para codo de tenista en deportistas adolescentes puede implicar:
– Periodos breves de reducción o pausa en la competición.
– Programas de fuerza del tren superior ajustados (más espalda y hombro, menos carga directa en el codo al principio).
– Reintroducción gradual de golpes: primero drives suaves, luego revés, y el saque al final.
Punto clave: el regreso debe basarse en tolerancia al esfuerzo (qué puede hacer el codo sin reagudizarse al día siguiente), no en fechas del calendario o importancia del torneo.
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Prevención práctica: cómo llegar lejos sin romperse por el camino
Rutinas sencillas que marcan diferencia
Para que la prevención de lesiones de codo en tenistas jóvenes no se quede en teoría, conviene tener algunos hábitos casi automáticos:
– Calentamiento específico de codo y hombro antes de cada sesión (bandas elásticas, movimientos controlados).
– Pequeño bloque de fuerza de antebrazo y manguito rotador 2–3 veces por semana.
– Estiramientos suaves después de entrenar, especialmente muñeca y antebrazo.
Además, vigilar tres cosas:
– Horas totales de tenis a la semana (pista + partidos).
– Calidad del sueño (menos de 8 horas sostenidas = riesgo mayor).
– Señales de fatiga mental (apatía, frustración constante, dificultad para concentrarse).
Coordinación entre familia, entrenador y jugador
El joven talento suele querer jugar “todo”. El entrenador quiere resultados. Los padres, aprovechar oportunidades. Si cada uno tira en una dirección, el cuerpo del chico o la chica se convierte en la cuerda de esa soga.
Lo ideal:
– Revisar el calendario trimestral de torneos de antemano.
– Definir semanas fuertes, medias y de descarga.
– Dejar huecos para descanso real tras bloques competitivos exigentes.
Cuando todos entienden cómo planificar torneos y entrenamientos para jóvenes talentos del tenis con criterio, es más fácil decir “no” a ese tercer torneo seguido que parece tan tentador pero puede costar una lesión.
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Ideas finales para jóvenes tenistas (y sus entornos)
– El sobreentrenamiento no demuestra compromiso, demuestra mala estrategia.
– Los torneos seguidos sin descanso acumulan gloria a corto plazo y facturas físicas a medio plazo.
– El codo avisa; si no le escuchas, deja de preguntar y se rompe.
Un talento bien gestionado no se mide solo por la velocidad del saque a los 15 años, sino por la capacidad de seguir compitiendo sano a los 20. Cuidar la carga, respetar el dolor y ajustar el calendario no es ser blando; es ser profesional antes de ser profesional.