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Javier aguirre y la portería de méxico: ovación a acevedo tras el 4-0 a islandia

Javier Aguirre volvió a dejar claro que la portería de la Selección Mexicana no le quita el sueño, pero el tema volvió a encenderse en el amistoso México vs Islandia disputado en el Estadio Corregidora, donde se vivió una curiosa escena con un aficionado que pidió a gritos la entrada de Carlos Acevedo.

El Tri goleó 4-0 a Islandia en Querétaro, en un duelo de preparación rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026, y el ambiente en la tribuna fue plenamente mundialista: cantos, porras, el «Cielito lindo» retumbando y una afición encendida que, con el marcador ya resuelto, comenzó a pedir a sus futbolistas favoritos. Entre esos nombres, uno se escuchó con fuerza: el de Acevedo, portero de Santos Laguna.

Durante el encuentro, Javier Aguirre volvió a apostar por Raúl «Tala» Rangel como guardameta titular. El arquero de las Chivas respondió nuevamente a la confianza del técnico con otra portería en cero, sumando ya su tercera del año sin recibir gol. Con ello, el «Vasco» refuerza el mensaje que ha repetido en esta etapa de preparación: la portería de México está bien cubierta y no es una de sus principales preocupaciones.

Sin embargo, el buen momento de Rangel no significa que tenga asegurado el puesto para el Mundial. En la baraja de arqueros también aparecen Luis Ángel Malagón, Guillermo Ochoa y Carlos Acevedo, todos ellos con experiencia y argumentos para pelear por el arco tricolor. Acevedo, en particular, ha sido convocado de forma recurrente, pero sigue sin consolidarse como titular, algo que muchos aficionados consideran una deuda pendiente.

Con el partido prácticamente definido y el 4-0 en el marcador, un aficionado cercano a la zona técnica aprovechó para hacerle una solicitud directa a Javier Aguirre: «¡Mete a Acevedo!», se escuchó desde la grada. La escena llamó de inmediato la atención de los presentes, más aún por la reacción del propio estratega mexicano.

El «Vasco» volteó, escuchó el reclamo amable del seguidor y, entre sonrisas, le hizo señas claras con las manos indicando que ya no tenía más cambios disponibles. Es decir, aunque hubiera querido, ya no podía ingresar a Carlos Acevedo. Acto seguido, Aguirre se aproximó al cuarto árbitro, le comentó algo en tono de broma y terminó dándole un abrazo, lo que arrancó risas en la zona y terminó por convertir el momento en una postal de buen humor y cercanía con la afición.

La escena resumió el clima que se vivió en Querétaro: más allá del resultado abultado y del trámite del juego, fue una noche de fiesta, sin tensión, en la que jugadores, cuerpo técnico y público parecieron disfrutar cada minuto. Para Aguirre, además, fue una oportunidad de seguir probando elementos y consolidar ideas de cara a un verano que será cada vez más exigente.

Este amistoso ante Islandia se disputó con un plantel formado exclusivamente por futbolistas de la Liga MX. Al no tratarse de una Fecha FIFA, los jugadores que militan en Europa no pudieron abandonar a sus clubes para integrarse a la concentración del Tri. Eso convierte este tipo de partidos en una vitrina clave para los elementos del torneo local que buscan ganarse un lugar en la lista final rumbo al Mundial 2026.

La competencia en la portería es uno de los puntos más interesantes de esta nueva etapa. Rangel ha aprovechado a la perfección los minutos que le ha dado Aguirre, mientras que Malagón pelea desde América con actuaciones sólidas y Ochoa sigue siendo un referente histórico, aunque con el debate abierto sobre el recambio generacional. Acevedo, por su parte, carga con la etiqueta de «portero que muchos quieren ver» y cada convocatoria sin minutos titulares alimenta la conversación alrededor de su rol en la Selección.

El caso de Acevedo es particular: se le percibe como parte del futuro del arco tricolor, ha mostrado liderazgo y reflejos notables en la Liga MX, pero todavía no recibe una apuesta absoluta como guardameta número uno en partidos de máxima exigencia internacional. La escena con el aficionado en el México vs Islandia refleja precisamente ese sentir de la tribuna: hay una parte importante del público que desea verlo con más continuidad defendiendo la meta nacional.

En el cuerpo técnico, sin embargo, el enfoque es distinto. Aguirre ha insistido en que lo importante es contar con varios porteros en un buen nivel competitivo, más que casarse prematuramente con un solo titular inamovible a dos años del Mundial. Ese enfoque le permite probar perfiles, estilos de juego y respuestas emocionales en distintos contextos: partidos cómodos, duelos cerrados, ambientes hostiles y rivales de categoría superior.

La noche en Querétaro, entonces, le dio al «Vasco» otro argumento a favor de Rangel: seguridad bajo los tres palos, sobriedad en las salidas y una nueva portería imbatida. Pero también reavivó la presión popular para que Acevedo reciba una oportunidad más protagónica. Ese equilibrio entre meritocracia deportiva, jerarquías internas y expectativas de la afición será uno de los rompecabezas que el seleccionador tendrá que resolver antes de definir a su guardameta mundialista.

Hay un elemento clave que no se puede perder de vista: el nivel del rival. Islandia, aunque competitiva, no representa el mismo grado de dificultad que las selecciones top con las que México se medirá en los próximos meses. Por eso, lo que viene en la siguiente Fecha FIFA será determinante para el análisis real del arco tricolor.

En la próxima ventana oficial, con plantel casi completo y con los elementos europeos disponibles, la convocatoria puede cambiar de forma radical. México se enfrentará a dos selecciones de peso que también estarán en la Copa del Mundo: Portugal, liderada por la figura de Cristiano Ronaldo, y Bélgica, con referentes como Thibaut Courtois en la portería y una generación que lleva años instalada en la élite. Esos choques representarán pruebas de un nivel muy superior a los últimos compromisos del Tri.

En enfrentamientos de esa envergadura se suele ver quién está listo para responder en el máximo nivel. Si Acevedo, Malagón, Rangel u Ochoa aparecen en esos partidos y cómo se desempeñan en ellos podría ser un indicio bastante claro de la jerarquía que Aguirre tiene en mente para la Copa Mundial de 2026. Un error puede costar caro, pero una gran actuación puede disparar la confianza y consolidar una candidatura al puesto titular.

De cara al Mundial, el cuerpo técnico deberá considerar factores más allá del rendimiento puntual: liderazgo dentro del vestidor, comunicación con la línea defensiva, juego con los pies -cada vez más importante en el futbol moderno- y la capacidad de soportar la presión mediática y social de ser el portero de la Selección Mexicana en una Copa del Mundo. En ese sentido, la figura de Ochoa sigue pesando por su experiencia, mientras que Rangel, Malagón y Acevedo representan una cara más fresca y de proyección a futuro.

Para la afición, el debate apenas comienza. Algunos apuestan por un cambio generacional total en el arco, otros prefieren una transición gradual en la que un veterano acompañe a uno o dos porteros jóvenes, y hay quienes defienden que llegue al Mundial el guardameta que atraviese el mejor momento en el año previo, sin importar la edad o el pasado. Lo que sí parece claro es que, a diferencia de otros procesos mundialistas, hoy México cuenta con varias opciones reales y competitivas bajo los tres palos.

Mientras tanto, el equipo disfruta de una victoria contundente, pero en el interior nadie se engaña: a medida que se acerca junio, los rivales serán cada vez más complicados y el margen de error se reducirá. Aguirre y su cuerpo técnico saben que los amistosos como el de Islandia sirven para afinar detalles, pero las verdaderas conclusiones se tomarán cuando el Tri mida fuerzas contra potencias del calibre de Portugal y Bélgica.

La escena del «Vasco» sonriendo, explicando con señas que ya no tenía cambios y bromeando con el cuarto árbitro mientras el público pedía a Acevedo quedará como una anécdota simpática de esta etapa de preparación. Pero detrás de esa postal ligera se esconde uno de los debates más serios de la Selección Mexicana de cara al 2026: quién será el dueño del arco en el Mundial y cómo se tomará esa decisión en medio de tanta competencia interna y tanta expectativa externa.

Por ahora, México se queda con una goleada, un estadio encendido, una portería en cero más para Rangel y un mensaje reiterado de Javier Aguirre: la portería no le preocupa porque tiene grandes arqueros. La incógnita no es si hay nivel suficiente, sino cuál de todos esos nombres será el elegido para escuchar el himno, colocarse los guantes y defender el arco tricolor cuando llegue el momento de la verdad.