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Milito admite el peor partido de chivas ante toluca en el clausura 2026

«Nuestro peor partido»: Milito se sincera tras el tropiezo de Chivas ante Toluca en el Clausura 2026

Guadalajara volvió a tropezar en la Liga MX. El equipo de Gabriel Milito encadenó su segunda derrota consecutiva en el Clausura 2026 al caer 2-0 frente al bicampeón Deportivo Toluca, en un Estadio Nemesio Diez que se le ha convertido en auténtico territorio hostil. El marcador refleja lo que ocurrió en la cancha: un Guadalajara superado, incómodo y lejos del nivel que había mostrado en las primeras jornadas.

Desde los primeros minutos, el partido se le complicó al Rebaño. Un penal cometido por Richard Ledezma sobre Paulinho abrió la puerta para que Jesús Gallardo adelantara a los Diablos desde los once pasos. Ese gol tempranero no solo cambió el marcador, también condicionó anímicamente a un equipo rojiblanco que nunca terminó de asentarse en el partido.

Lejos de reaccionar, Chivas sufrió la presión alta e intensidad de Toluca. El propio Paulinho volvió a ser protagonista al asistir a Díaz Price para el 2-0, ampliando una ventaja que se antojaba pesada para un Guadalajara desdibujado. En ese tramo del encuentro, el cuadro de Milito lució asfixiado, sin claridad para salir desde el fondo ni herramientas para romper las líneas escarlatas.

Aunque la «Hormiga» González llegó a encontrar el arco rival en dos ocasiones, ambos tantos fueron anulados, lo que evitó cualquier intento de reacción y acentuó la frustración general del equipo. Más allá de las decisiones arbitrales, el balance para Chivas dejó muchas más dudas que certezas, algo que el propio Milito no esquivó al momento de analizar el cotejo.

El estratega argentino reconoció sin rodeos que Toluca se ha convertido en su peor némesis desde que llegó al banquillo rojiblanco. En dos enfrentamientos oficiales ante los Diablos, su equipo no solo ha perdido, sino que ni siquiera ha podido marcar. La temporada pasada, Guadalajara cayó 0-3 en el Estadio Akron, y ahora volvió a ser superado 2-0 en el Nemesio Diez.

«Nuetros dos peores partidos fueron con Toluca, el torneo pasado y este. Cuando repetís partidos similares contra el mismo equipo, eso dice que el rival es mejor. Pero sí, es verdad que vamos a sacar buenas conclusiones de este partido tan malo que jugamos», admitió Milito, subrayando la superioridad escarlata y la necesidad de aprender del golpe.

El técnico también reconoció que el rendimiento estuvo muy por debajo de lo mostrado en las primeras siete fechas del Clausura 2026, en las que Chivas había avanzado con paso firme y un funcionamiento reconocible. «Hoy no tuvimos un rendimiento como esperábamos, como veníamos teniendo. El rival te exige mucho y hay que ir al límite de las posibilidades. No pudimos hacer lo que queríamos hacer», explicó, haciendo énfasis en la incapacidad del equipo para ejecutar su plan de juego.

Uno de los temas que más ruido generó alrededor del encuentro fue el desgaste de varios futbolistas rojiblancos que disputaron minutos a media semana con la Selección Mexicana en el Estadio Corregidora, en un duelo amistoso ante Islandia. La cercanía de ese compromiso con el juego de liga llevó a cuestionar si el equipo había llegado físicamente justo y con poca preparación específica para enfrentar a Toluca.

Milito no negó que esa situación afectara la planificación semanal, aunque fue contundente al señalar que no puede convertirse en pretexto. «Esta semana a lo mejor no pudimos trabajar como si fuese una semana normal. Pero el motivo era válido, porque jugaba la selección de México y nosotros teníamos jugadores ahí. De todas maneras ya tenemos cierto tiempo de trabajo juntos para poder resolver la situación», apuntó, recordando que el grupo tiene una base de funcionamiento ya establecida.

El entrenador reiteró que la convocatoria de sus jugadores al Tri no explica por sí sola la pobre actuación del equipo en el Infierno. «No puede ser una excusa para nosotros de ningún tipo que los chicos hayan sido convocados y que hoy no hayamos tenido un buen rendimiento. Es verdad que muchas veces, cuando uno va a la selección y regresa, volver a conectar mentalmente y competir de nuevo puede costar un poco, pero para nada va a ser un argumento para justificar un nivel como el que tuvimos hoy», zanjó.

Más allá del marcador, lo que más preocupa en Guadalajara es la sensación de vulnerabilidad que dejó el partido. Chivas, que venía presentando una idea clara de presión, orden defensivo y circulación rápida de balón, se vio esta vez partido en dos, sin conexión entre mediocampo y ataque, y con muchas dudas al momento de defender los ataques por bandas y las transiciones rápidas de Toluca.

El duelo también dejó en evidencia la dificultad del Rebaño para reaccionar cuando recibe un gol temprano. Con el 1-0 en contra, el equipo se mostró precipitado, abusando de los trazos largos y perdiendo la paciencia en la elaboración. Toluca, con oficio y con la confianza de un bicampeón, se limitó a castigar cada error y manejar los tiempos del juego, obligando a Chivas a correr detrás del balón y del resultado.

En lo táctico, el cuadro de Milito sufrió especialmente en la salida desde el fondo. La presión adelantada de Toluca provocó pérdidas en zonas comprometidas y obligó a los defensores rojiblancos a jugar incómodos, sin líneas de pase claras. El mediocampo, que suele ser el motor del equipo, quedó superado en intensidad y duelos individuales, algo que el cuerpo técnico deberá revisar de cara a los próximos compromisos.

Este revés llega en un momento clave del torneo, con el Clásico Tapatío ante Atlas en el horizonte inmediato. Para Chivas, el duelo contra el acérrimo rival no solo representa un partido de orgullo, sino también la oportunidad ideal para recomponer el rumbo y demostrar que las dos derrotas consecutivas son solo un bache y no el inicio de una caída prolongada.

Milito fue claro al marcar la ruta a seguir: autocrítica, trabajo y reacción inmediata. La idea es recuperar la solidez y la intensidad que caracterizaron al equipo en el inicio del Clausura 2026. El mensaje hacia el vestuario pasa por no dramatizar, pero sí asumir que lo sucedido en el Nemesio Diez no puede repetirse si el objetivo es mantenerse en la parte alta de la tabla general.

De cara al clásico, será fundamental que el equipo recupere frescura física y mental. La gestión de cargas de los seleccionados, la posible rotación en algunas posiciones y los ajustes tácticos para volver a ser un equipo compacto serán temas centrales en la semana. Chivas necesitará un rostro muy diferente al mostrado ante Toluca si quiere reencontrarse con su mejor versión en un contexto tan exigente.

La derrota en Toluca dejó a Milito insatisfecho pero no derrotado. El entrenador argentino se aferra a la idea de utilizar este partido como punto de inflexión, un recordatorio de que en el máximo nivel cualquier relajación se paga caro y que los rivales, como Toluca, ya han aprendido cómo incomodar y neutralizar al Guadalajara. La respuesta del equipo en las próximas jornadas será clave para saber si este tropiezo fue solo una noche gris o el aviso de problemas más profundos.

Por ahora, lo único claro es que Chivas ya identificó a su «bestia negra» en este ciclo y que Toluca se ha convertido en el examen que más le cuesta aprobar. A partir de ese reconocimiento, el desafío para Milito y sus jugadores será transformar la autocrítica en cambios concretos, levantar la cabeza y demostrar que están listos para competir de tú a tú con el bicampeón y con cualquier otro rival del futbol mexicano.