Gabriel Milito define la limpieza del plantel: Chivas busca la salida de un defensor antes del Apertura 2026
Las cuentas en Chivas están claras de cara al Apertura 2026: el margen de error es mínimo y la plantilla debe quedar perfectamente equilibrada antes de que ruede el balón. A menos de dos semanas del inicio del torneo, el club tapatío no solo se concentra en pulir el funcionamiento del equipo, sino también en cerrar un movimiento clave: la salida de un defensor que no termina de encajar en los planes de Gabriel Milito.
Un Chivas obligado a ser protagonista
El Rebaño Sagrado llega al nuevo campeonato con una de las plantillas más sólidas de los últimos años. Las incorporaciones de Jordan Carrillo y Kevin Castañeda se suman a una base que ya había demostrado capacidad competitiva, lo que coloca al Guadalajara como uno de los principales aspirantes al título.
La exigencia interna es directa: pelear sí o sí por el campeonato y acercarse, de una vez por todas, a la codiciada estrella número 13. No basta con clasificar a liguilla; la meta es instalarse entre los candidatos reales al título desde las primeras jornadas.
Milito y la depuración del plantel
Mientras se ajustan detalles tácticos y se definen automatismos en el once inicial, Gabriel Milito también ha dejado claro que el orden del plantel es fundamental. El argentino quiere un grupo corto, competitivo y sin «fichas de relleno», por lo que la directiva trabaja en dar salida a ciertos jugadores que no tendrán el protagonismo esperado.
Entre esos nombres aparece el de Miguel Tapias, defensor que, según la planificación deportiva del cuerpo técnico, no se perfila como pieza fundamental para el próximo torneo. No se trata de un tema personal, sino de encaje futbolístico y de prioridades en la construcción del equipo.
Miguel Tapias, el señalado para salir
La intención del club es encontrarle acomodo a Tapias antes del silbatazo inicial del Apertura 2026. Aunque forma parte del plantel, su rol quedaría relegado y Milito prefiere liberar una plaza y una ficha salarial que pueda utilizarse de manera más estratégica, ya sea ahora o en el próximo mercado.
Por ahora, no hay una propuesta formal sobre la mesa por el defensor. La situación se encuentra en una especie de «stand by»: Chivas está abierto a negociar, pero aún ningún club ha dado el paso definitivo. El tiempo, sin embargo, juega un papel importante, porque el campeonato está a la vuelta de la esquina.
Mercado condicionado: solo habrá fichajes si hay salidas
En este momento, la directiva del Guadalajara no tiene previsto realizar más incorporaciones. La idea es mantener la plantilla tal como está, a menos que se concrete alguna baja de último momento. En ese escenario, la venta o préstamo de Miguel Tapias podría desbloquear un último movimiento en el mercado, pero no es algo garantizado.
Es decir, la salida del defensor no solo tendría impacto en el número de jugadores, sino que podría abrir la puerta a un fichaje puntual para reforzar alguna zona que Milito considere aún mejorable. De lo contrario, el Rebaño afrontaría el torneo con los elementos que ya tiene asegurados.
El peso de la competencia interna en la defensa
La situación de Tapias también se explica por la competencia interna. Chivas ha trabajado en fortalecer su última línea con defensores que se adaptan mejor al modelo de juego que busca imponer Milito: salida limpia desde el fondo, agresividad en la marca y buena lectura de juego tanto en campo propio como en campo rival.
En un entorno donde los márgenes son tan estrechos, un jugador que no está proyectado para sumar muchos minutos termina convirtiéndose en moneda de cambio. El club prefiere que continúe su carrera en otro lado, antes que verlo estancado en la banca o fuera de las convocatorias.
Otros jugadores con un futuro abierto
El caso de Miguel Tapias no es el único que genera incertidumbre. En el entorno rojiblanco se menciona que hay otros futbolistas cuyo futuro podría definirse en los próximos meses, especialmente aquellos que ya acumulaban interés internacional antes del Mundial de 2026.
Tres nombres sobresalen en este contexto: el portero Tala Rangel, Brian Gutiérrez y Hormiga González. Los tres formaron parte de la Copa del Mundo y, incluso antes del torneo, se veían como posibles exportaciones hacia el futbol europeo, dependiendo de su desempeño en la máxima vitrina.
El Mundial 2026 cambió el tablero
La participación en el Mundial, sin embargo, no tuvo el mismo impacto para todos. Tala Rangel fue quien mejor capitalizó la oportunidad. Sus actuaciones fueron lo suficientemente sólidas como para elevar su cotización y llamar la atención de visores de otras ligas. Su crecimiento hace pensar que, tarde o temprano, podría concretarse una salida al extranjero o, en su defecto, una renovación a la alza que lo consolide como figura del club.
En cambio, Brian Gutiérrez no terminó de responder a las expectativas. Aunque disputó cuatro partidos, su rendimiento quedó por debajo de lo que se esperaba de él en un torneo de tal magnitud, lo cual frenó un poco el ruido en torno a un posible salto a Europa. No es que haya perdido valor, pero sí dejó la sensación de que todavía tiene aspectos por pulir antes de dar el siguiente paso.
El caso más discreto fue el de Hormiga González. Apenas tuvo 15 minutos en toda la competencia, insuficientes para mostrar sus cualidades o aumentar significativamente su cotización. Su futuro inmediato parece más ligado a ganarse un lugar firme en Chivas o a buscar un equipo donde pueda sumar continuidad y minutos reales de competencia.
Gestión de activos: la otra cara del proyecto deportivo
La situación de estos jugadores revela otro aspecto clave en la planificación del Guadalajara: la necesidad de gestionar sus activos de forma inteligente. Entre mantener una base sólida, dar oportunidades a jóvenes y aprovechar el momento ideal para vender, la directiva camina sobre una delgada línea.
En el corto plazo, Chivas debe decidir qué piezas son intransferibles para apuntalar el proyecto de Milito y cuáles pueden convertirse en ventas estratégicas que generen recursos para seguir reforzando el plantel. En ese equilibrio se mueve el futuro de jugadores como Tapias, Gutiérrez o Hormiga.
Por qué la salida de Tapias puede beneficiar a todas las partes
Desde la perspectiva del club, la salida de Miguel Tapias liberaría espacio y recursos para un posible refuerzo específico o, simplemente, para ordenar mejor la nómina. Desde el lado del jugador, un cambio de aires podría significar la oportunidad de encontrar un equipo donde sí sea considerado titular o, al menos, una opción real en la rotación.
Para Gabriel Milito, tener un grupo donde todos se sientan importantes y útiles es fundamental. Un plantel saturado de futbolistas sin minutos suele generar inconformidades y problemas de vestidor. Reducir esas tensiones antes de que arranque el campeonato es parte de la estrategia.
Un mensaje claro hacia adentro y hacia fuera
La forma en que Chivas maneje el caso de Tapias y el futuro de otros jugadores enviará un mensaje doble. Hacia adentro, al vestidor, quedará claro que el rendimiento, la adaptación al modelo de juego y la proyección son determinantes para mantenerse en el plantel. Hacia fuera, el mercado entenderá que el club está dispuesto a negociar, pero sin regalar a sus futbolistas.
El Rebaño pretende consolidarse como un equipo que no solo compite, sino que también sabe comprar, formar y vender en el momento oportuno. Esa combinación resulta indispensable para sostener un proyecto ganador en el tiempo.
El reto inmediato: arrancar fuerte el Apertura 2026
Mientras se define el futuro de Miguel Tapias y se monitorean posibles movimientos de salida, la prioridad deportiva de Chivas es arrancar el Apertura 2026 con resultados. Un buen inicio podría reducir la presión externa y darle margen a Milito para seguir ajustando detalles con calma.
No obstante, la directiva sabe que cada día cuenta. Si llega una oferta por Tapias o por alguno de los jugadores que tienen mercado, las decisiones deberán tomarse rápido y con claridad, sin poner en riesgo el equilibrio competitivo del equipo.
Conclusión: una plantilla en proceso de afinación fina
Chivas llega al Apertura 2026 con la etiqueta de candidato y con una plantilla fortalecida, pero aún en fase de afinación. La posible salida de Miguel Tapias es parte de ese proceso de depuración que busca dejar en manos de Gabriel Milito un grupo compacto, funcional y con roles bien definidos.
Entre la ilusión por la estrella 13, la expectativa sobre las figuras que vienen del Mundial y los movimientos pendientes en el mercado, el Rebaño Sagrado vive días intensos. Lo que ocurra en estas semanas previas al inicio del torneo puede marcar no solo la conformación definitiva del plantel, sino también el rumbo de toda la temporada.
